Panamá,25º

16 de Dec de 2019

Fútbol

Marcos Allen, ‘El tope es la selección mayor y jugar en el extranjero'

El portero, figura de Panamá en el reciente Mundial Sub-20, es una de las cartas por las que podría decantarse mañana el técnico nacional Julio Dely Valdés para enfrentar a El Salvador

El fútbol panameño pasa por un buen momento en la producción de porteros, la presencia de una camada de ellos en las diversas categorías augura que por un tiempo se va a contar con los relevos al nivel exigido para cubrir ese puesto trascendente en la Selección Nacional.

Marcos Allen (Panamá, 8 de febrero de 1999), es una de las gratas revelaciones que dejó la participación en el Mundial Sub-20, Polonia 2019. Allen fue uno de los jugadores que destacaron en la consecución de la clasificación a los octavos de final, una instancia que no jugó pero en la cual se sintió su ausencia. Hoy es uno de los porteros en la línea de partida con opción para ser titular mañana ante El Salvador.

Cordial, ameno en la conversación, corresponde al perfil del joven que busca combinar su carrera en el deporte con otra profesión. El estudiante de segundo año de Derecho en la UIP no rehúye las preguntas, su jovial optimismo hace rememorar a cualquiera la nostálgica letra del tango Volver: ‘Sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada… ', aunque a él, dice, la canción que le mueve el corazón es Cama y mesa de Roberto Carlos.

La Fepafut ha hecho su promoción del partido Panamá-El Salvador con la imagen tuya y la del delantero Tomás Rodríguez, pero puede ser que no seas el titular, ¿cómo te lo tomarías?

Con profesionalismo, es más que todo trabajo día a día, los tres porteros estamos preparados para el encuentro, es decisión del profe.

‘Cuando entro al campo me quiero comer la cancha como el primer día que comencé a jugar en la cancha de Los Libertadores'.

Define a tus dos competidores por el arco, ¿Aldo Ciel?

Excelente compañero y gran profesional. Buenos achiques y despejes, además de buen juego con los pies.

¿Samuel Baptista?

Buena persona, mucha potencia y sobresale también en los achiques.

Has sido convocado para los partidos del Preolímpico pero no para los Juegos Panamericanos Lima 2019, ¿tu opinión?

El profe es el que decide. Es cuestión de seguir trabajando, no agachar la cabeza, seguir mejorando. Es también un poquito el tema por el club (Plaza Amador) que quería que yo estuviera acá, más que en el Panamericano, para que juegue en el torneo local.

¿Estás preparado para la frustración?

Trabajo bastante para cuando no me salgan las cosas. En la Sub-20 teníamos una psicóloga y conversaba bastante con ella sobre el momento en el que no se me dieran las cosas para hacerme fuerte mentalmente.

Las atajadas de un portero no se celebran como un gol, tampoco se puede equivocar porque puede costar la derrota aunque hayas sido la figura hasta ese momento, ¿es el puesto más ingrato en el fútbol?

Es un puesto injusto pero tiene sus pros y sus contras. Así como puedes errar también puedes acertar en una jugada y ser la figura del encuentro. Salvaste cien y la ciento uno la erraste, eres el villano; si la cien la paraste y la última también, eres el héroe.

Un portero tiene que saber leer muy bien la jugada, sobre todo en los tiros libres y en los corners donde se están definiendo muchos partidos, ¿se logra más con preparación o intuición?

El ochenta por ciento de los partidos hoy día se ganan o se pierden con balón parado, por eso es importante estar concentrado los 90 minutos, para mí es más trabajo, preparación; hay pateadores que te engañan y debes estar listo para ello.

El gol es un momento cumbre y lo sufre el arquero, ¿no te has animado a practicar cobros de tiro penal o un tiro libre para sentir esa sensación única?

Nunca me llamó la atención, pero si se me presenta la oportunidad de patear un penal lo hago, un tiro libre no porque no es mi estilo de salir tan lejos del arco, pero si se me da la ocasión en una tanda de penales o en el juego mismo, hay que tomarlo con seriedad y profesionalismo. Lo practico después que termina el entrenamiento.

¿La meta principal de un portero es dejar el arco en cero?

Sí, en el Plaza o donde sea, cada vez que entramos a un partido la meta es salir con la valla en cero.

De los muchos atributos requeridos en un portero hay tres que quiero me los definas según como te comportas en el campo de juego: ¿Valentía?

Soy un portero valiente, me atrevo a cualquier circunstancia, soy aguerrido, salgo con todo, como se dice, arriesgando el físico.

¿Decisión?

Es lo más importante en un portero. Si sales y te quedas en el medio, perdiste; en los penales igual, tienes que tener decisión. Es mejor equivocarse que dudar. Soy decidido.

¿Comunicación?

Hablo bastante, trato de tener siempre alerta a la defensa, es uno de mis puntos fuertes. De los partidos siempre salgo afónico.

El portero vive un partido aparte por la soledad que experimentan mientras sus compañeros están participando del juego, ¿alguna vez se te fue la mente del partido?

Sí, cuando jugaba en la categoría reserva, pero los golpes en la vida y en la portería me han ido perfeccionando. Los errores los tomo para bien, para mejorar. Me ha pasado, me voy, me distraigo, no hablo, nada. Para eso trabajamos la concentración los 90 minutos.

En Polonia, ¿en qué momento te dijo el técnico Jorge Dely que ibas a ser el portero titular en el arranque contra Mali?

Desayunamos, subimos a la habitación y luego, en la charla técnica, nos dieron los once titulares.

Cuando entraste, ¿cómo te sentiste en los minutos iniciales?

Ahogado. Nunca me había pasado, que un portero te diga que está ahogado no es común… nervios, tensión, emoción, todo. Muy bonita experiencia.

¿Y en qué momento entraste de lleno al Mundial?

En el mano a mano contra el delantero de Mali (Lassana Ndiaye) cuando le saqué la pelota abajo en el cierre con la cara. Íbamos 0-0. Allí entré en el Mundial. Gané una confianza que se mantuvo en todos los partidos.

¿Fue tu mejor intervención?

Para mí sí. Decía el profesor Jorge Dely: ‘todo el mundo habla de la atajada pero nadie del por qué la hiciste', la trabajamos mucho, la hicimos prácticamente más de quinientas veces, gracias a Dios me salió.

¿Qué son 20 años?

Todavía me siento como un niño, igual cuando entro al cuadro me quiero comer la cancha como el primer día que comencé a jugar en la cancha de Los Libertadores.

Si hiciéramos un cálculo grosso modo , ¿cuántos goles te han anotado en toda la carrera?

Menos de cien… menos de cincuenta (risas).

¿Eres acaso Superman Allen?

Risas.

En 10 años, ¿en dónde te ves?

En Europa, es la meta. Estoy trabajando al cien por ciento para llegar allá. El fútbol es de memoria corta, el Mundial Sub-20 ya pasó, sigue el preolímpico. Para mí el tope es la selección mayor y jugar en el extranjero.