Una Copa veloz, con rematadoras y córner decisivos

Actualizado
  • 02/08/2023 00:00
Creado
  • 02/08/2023 00:00
La Copa Mundo 2023 ha demostrado el rápido crecimiento del fútbol femenino. Los corners o saques de esquina tienen una incidencia en el resultado más sobresaliente que en los torneos masculinos
La extensión del torneo de 24 a 32 países, demostró capacidad competitiva para mantenerse y dejó señales halagadoras de mayor crecimiento a futuro para las selecciones debutantes.

El progreso competitivo del fútbol femenino, particularmente a nivel de selecciones, ha quedado satisfactoriamente reflejado en esta presente versión de la Copa Mundo, aunque en la exposición en los medios de comunicación todavía diste de pisarle los talones a la versión masculina; emulando el título de una película de Pedro Almovodar, son aún “Tacones lejanos”.

Pero se va abriendo paso con pisadas cada más sonoras y notorias. Las condiciones físicas y la preparación atlética de las 32 selecciones ha dejado patente, en el campo de juego, un fútbol con mucha fluidez del balón, con desplazamientos de las jugadoras a un ritmo que ha superado el observado en la anterior versión Francia 2019; se juega con intensidad y en los duelos individuales se observa que las distancias se han acortado.

Es consecuencia de muchos factores que se han ido sumando para robustecerlo: una actividad regular de competencias femeninas con torneos o ligas profesionales de los países involucrados aupada e impuesta por la FIFA a los clubes masculinos, y acatada en su apoyo mayoritario por las respectivas federaciones; una mayor circulación de jugadoras extranjeras en el mercado profesional (Europa, América, Asia, etc.) que posibilita a las jugadoras talentosas subir su nivel por la alta exigencia y revertir éste en mayor y mejor rendimiento, durante su actuación con las selecciones nacionales.

La universalización y acceso a nuevos recursos económicos, tecnológicos, de conocimiento teórico y métodos prácticos que involucra tanto a la gestión administrativa, como a cuerpos de entrenadores y preparadores, es otro de los factores que han incidido.

Una de los recursos tácticos, que ha sobresalido en esta Copa, ha sido la utilización de la pelota parada detenida a través de la ejecución de los córner o saques de esquina.

Se nota en todas las jugadoras las largas horas de gimnasio que han invertido en buscar su puesta a punto físico para el torneo, igualmente las horas que día a día han venido otorgando para mantenerse en forma en las sedes de concentración. Claro, con diferentes reflejos según nacionalidad y capacidad de recursos entre una selección que es potencia mundial, otra que es candidata a serlo o la que aspira a ser apreciada como dura contrincante.

El acierto de subir a 32

Si miramos (hasta los partidos de ayer), la hoja extendida del calendario de grupos con sus resultados, no nos encontramos con rendimientos deportivos tan bajos que hagan poner el grito en el firmamento para exigir la vuelta atrás del número de participantes, condenando el haber extendido el torneo de 24 países (Francia 2019) a 32 países hoy (Nueva Zelanda y Australia 2023), con el argumento de que las ocho incorporaciones bajaron el nivel competitivo.

Si asumimos el análisis con la mirada en los resultados (hasta ayer) más abultados, partiendo con el 7-0 de Países Bajos, actuales subcampeonas del mundo, sobre la bisoña Vietnam, por primera vez en el mundial, éstas estuvieron aguerridas en sus dos partidos anteriores: contra Estados Unidos, las campeonas, cayeron 3-0 y ante Portugal 2-0. No desentonaron en toda su participación y hay que concederles un margen de mayor madurez porque han venido ganando protagonismo en Asia.

Las competiciones femeninas presentan un porcentaje más alto de saques de esquina según Fbref.com, con datos de Opta.

Entre los otros tres marcadores amplios, tomando primero el Alemania: 6 y Marruecos:0, luego Noruega: 6 y Filipinas:0, los dos equipos perdedores tienen aportes como para no inclinar solo negativamente la balanza en su participación. Marruecos derrotó 2-0 a Corea del Sur, que era una de las opcionadas a avanzar en el grupo, eliminándola del mundial; tiene matemáticamente posibilidades de clasificar si derrotara a Colombia y si Alemania se complica con Corea del Sur, por ejemplo empatando mañana en el cierre del Grupo H.

En sentido parecido podría apreciarse a Filipinas quien dio, antes de su goleada ante Noruega, el batacazo de derrotar 1-0 a Nueva Zelanda, un resultado que terminó incidiendo en la eliminación del país coanfitrión; provocando que sea la primera vez que un país organizador no avance hacia la fase de grupos en el mundial femenino. Y el tercero es China que perdió 1-6 contra Inglaterra, fueron subcampeonas del mundo en 1999 y son potencia en Asia, no por ello se les puede demeritar.

Zambia que cayó 0-5 ante Japón y 0-5 frente a España, se fue del torneo con una victoria 3-1 sobre Costa Rica; las ticas habían tenido ante España y Japón resultados adversos más cortos (0-3 y 0-2).

Panamá quien fue derrotada en su debut 0-4 por Brasil, recibió la misma cantidad de goles que España; el conjunto ibérico perdió 0-4 contra Japón. Incluso Italia, que participa en el duro circuito europeo de selecciones, fue goleada al caer 0-5 contra Suecia.

Sin embargo, no se trata de establecer un “metrónomo” de resultados para justificar marcadores muy dispares porque las realidades y propuestas futbolísticas de España e Italia en el campo son diferentes. Pero no se debe dejar de reflejar que estos resultados amplios están dados dentro de los parámetros que pueden marcar diferencias notorias entre rivales, así como pueden ser producto de un momento circunstancial entre dos conjuntos de igual nivel, sin que por ello resten prestancia a la Copa o sin que resultados similares se hayan producido también en la Copa Mundo masculina.

La Selección de Haití, con su país en caos político y una preparación que se desarrolló en República Dominicana, ha mostrado un nivel de juego y una capacidad táctica a la que no le han correspondido los resultados adversos. Merecía más por su juego vistoso desplegado en las derrotas 0-1 ante Inglaterra, campeón de la Eurocopa y candidata al título, 0-1 contra China, otra potencia, y 0-2 ante Dinamarca. Tal vez en otras condiciones Haití hubiese sido la gran sorpresa del mundial.

Y por ejemplo, Jamaica, en su segunda participación, para la que ha tenido que apoyarse de un crowdfunding (recaudación de fondos en línea) para sufragar algunos gastos, es después de Estados Unidos, la segunda mejor selección representativa de la Concacaf. El formato de 32 selecciones ha pasado la prueba y debe mantenerse.

Rematadoras y corners

Uno de los recursos tácticos que se ha percibido en esta Copa ha sido la utilización de la pelota parada para desnivelar el partido, principalmente a través de la ejecución de los córner o saques de esquina, más que de los cobros directos de faltas o tiros libres.

Algunos ejemplos registrados nos ayudan a validar su actual incidencia. Estados Unidos consiguió empatar 1-1 el complicado partido ante Países Bajos, a los 61', con un córner en una jugada ensayada hacia el primer poste, donde Lindsey Horan impuso toda su potencia física para cabecear y anotar estremeciendo la red.

Colombia liquidó a la experta y potente Alemania ejecutando un córner en el 90+7'. Un remate de cabeza de Manuela Vargas, picando el balón contra el césped hacia la esquina de la portería, imponía un definitivo 2-1 que le concedió a las cafeteras el triunfo más sonado del mundial. Wendie Renard de Francia silenció a la afición brasileña a los 83', cuando apareció desde atrás sin marca, en una acción similar a la de Colombia ante Alemania, para rematar contra el césped y anotar dándole a Francia la victoria 2-1 sobre Brasil.

Jamaica superó a Panamá 1-0 al convertir Allyson Swaby, sobre los 56', un lanzamiento de córner en el que impuso su corpulencia y mayor estatura para cabecear, superando a la baja defensa panameña. Suecia le anotó tres de los cinco goles que consiguió contra Italia, apoyándose en tres corners bien ejecutados, dos de ellos con efecto de comba hacia dentro, donde impusieron su estatura y el golpe de cabeza certero.

Desde la pizarra, con la antelación de los entrenamientos, se prepara tanto su ejecución para anotar como el posicionamiento defensivo para impedir sus posibles estragos, pero no es fácil defenderse ante aquellos equipos que han hecho de ello un recurso efectivo y una especialidad.

En la marcación en zona se suele perder la referencia de alguna jugadora y en la marcación uno a uno, la mayor estatura de las mejores rematadoras de cabeza es un elemento difícil de contrarrestar para equipos bajos o de escaso poder aéreo. Fortaleza y habilidad en el desplazamiento suelen ser clave.

Aunque el tomar ventaja en los córner se ha notado esta vez particularmente en la Copa Mundo Femenina, no debería verse como una total novedad el que ellas se hagan notar más en esta especialidad. Un análisis del periodista Michael Cox, para el diario deportivo estadounidense The Athletic, señala: “Los datos de Fbref.com, utilizando datos de Opta, muestran un patrón obvio: las competiciones femeninas presentan un porcentaje más alto de saques de esquina (córner) que las competiciones masculinas equivalentes. Esta Copa del Mundo está a la altura en términos de saques de esquina.” (Ver ilustración)

En el fútbol femenino hay más córner, tan cierto como que están demostrando que saben aprovecharlo más; para quien quiera ponerle un poco de picante sarcástico, podía decirse que “hasta en el fútbol utilizan mejor la cabeza, las mujeres que los hombres”.

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