Niega injerencia política

  • 13/07/2014 02:00
Tras la derrota ante Alemania, la mandataria defendió una ‘renovación del fútbol brasileño’ y de ‘sus instituciones’.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, negó que pretenda estatizar el fútbol brasileño pero insistió en su renovación tras la dramática derrota 7-1 ante Alemania en el Mundial, una polémica que levanta ampollas en el país.

‘El gobierno no quiere comandar el fútbol, pues este no puede ni debe ser estatal. Queremos ayudar a modernizarlo, cuenten con nosotros para eso’, dijo Rousseff en su cuenta de Twitter.

Tras la derrota ante Alemania, la mandataria defendió una ‘renovación del fútbol brasileño’ y de ‘sus instituciones’.

Lo Nuevo