Temas Especiales

26 de Oct de 2020

Hípica

Hípica panameña organizada arriba a sus 98 años de vida

Con sus dos centros hípicos, ha dejado huellas imborrables de cerradas batallas, forjando a inmortales ejemplares y jinetes de todas las naciones

Hipódromo  de Juan Franco
Fachada del desaparecido Hipódromo de Juan Franco.Cedida

La hípica panameña, debidamente organizada, tiene como fecha de inicio el 15 de octubre de 1922, aunque su afición data del siglo XIX, cuando inmigrantes norteamericanos y antillanos llegaron al país, quienes por tradición llevaban en sus venas, por sapiencia y vocación, el fuego sagrado de las carreras de caballo.

Fue así que previo a 1922 se celebraron competencias a los largo y ancho del país, destacando las pistas del Blair Park de Bocas del Toro, que fue el primer hipódromo del país en 1908 y más tarde el de Balboa, llamado ‘Carioca Park’.

La hípica organizada

Transcurridos muchos años, un 20 de junio de 1922 se transcribió un Acta, constituyendo el Club Hípico de Panamá.

Se recuerdan como zapadores a Raúl Espinosa, considerado el padre de esta industria; Francisco Arias Paredes, Ernesto ‘Neco' De La Guardia, Tomás Gabriel Duque, y Nicanor de Obarrio.

15 de octubre, día del hipismo panameño

Con el apoyo y dirección de estas connotadas figuras, el 15 de octubre de 1922 se da inicio a las carreras debidamente organizadas en Panamá en el desaparecido Hipódromo de Juan Franco.

Equinos de grandes garras de corredores dejaron sus huellas en este óvalo, cuyas férreas batallas hicieron vibrar a la fanaticada, entre ellos ‘Copiapo', ‘Reina Mora', ‘Microbio', ‘Main Road', ‘Jachal', Támesis, ‘Amorio' y ‘Mosadec'.

Qué decir de los jinetes que empuñaron sus fustas como Blas Aguirre, Bolívar Moreno, Fernando Álvarez, Horacio Hidalgo, Fortunato Hidalgo, Osvaldo Chanis, Julio Jiménez, Teófilo Medrano, José Bravo, Rubén Vásquez y Alfonso Carbonell.

Un hecho sin precedente en la historia del hipismo panameño se registró en esta plaza, a saber, el único triple empate del ganador de una carrera, cuando en la jornada del 31 de marzo de 1952 llegaron juntos a la meta ‘Hurlecano’, ‘Phlox’ y ‘Petit Pois’.

El Stud Book y Estadística registra como la jornada que decía adiós a la cancha de Juan Franco la del domingo 8 de julio de 1956, tanda donde se corrieron once eventos en un día nublado que entristesía su despedida, donde cada uno de los cotejos celebrados apagaban cada vez más la luz que iluminaba su existencia.

El fin de la cartilla llegó con el triunfo de ‘Oro Purito’ y silla de Alfredo Vásquez en el Handicap Clausura, prueba que causó gran nostalgia a la fanaticada presente y marcó el epílogo de ese gran escenario, para pasar al recuerdo o al olvido de las futuras generaciones.

El óvalo de Juan Franco, con 34 años de existencia, estuvo ubicado en el área que hoy se denomina Urbanización De Obarrio, en vía España.

El nuevo anfitrión

José Antonio Remón Cantera, siendo presidente de la República gestionó la construcción del nuevo Hipódromo en Juan Díaz, el que no puedo culminar debido a su asesinato en Juan Franco.

Finalmente el sábado 14 de julio de 1956, el Hipódromo Presidente Remón, ( HPR), fue el escenario para realizar una de las más memorables cartillas, la de su inauguración.

Se originaron mejores días, una pista más extensa y ancha, mayores pesebreras, que dieron como resultado el incremento de nuevas figuras que se interesaron en la hípica.

En sus 64 años de vigencia del HPR han emergido equinos criollos ante probados estelaristas foráneos, destacando nuestros fustas, que han sido reconocidos en todo el orbe, con mayor acento en la hípica norteamericana, siendo noticias permanentes de sus hazañas.

Durante su permanencia, el HPR ha sido ocupado por 25 gerentes, quienes en una u otra forma han sido los pilares sobre los cuales ha descansado esta institución.

El Hipo Remón ha sido sede de siete versiones de la Serie Hípica del Caribe, torneo regional en el que Panamá marca la pauta, sumado a un evento regional en conmemoración de los XI Juegos Centro Americanos y del Caribe, cumpliendo a cabalidad con su organización y desarrollo.

Otro logro, fue rescatar la historia hípica nacional, con la incorporación del Salón de la Fama de la Hípica Panameña, en cuyo templo de los inmortales se han dado varios actos de proclamaciones de quienes han hecho un papel trascendental.

Una conquista que quedó marcada en la historia fue la creación de la Academia Técnica de formación de Jinetes Laffit Pincay Jr., debidamente reconocida por MEDUCA, registrándose esa memorable fecha el 17 de marzo de 2009, un centro creado con el fin de mejorar el nivel de enseñanza – aprendizaje de los jinetes, brindándoles, no solo formación hípica especializada, sino también formación académica regular.

Actualmente la industria hípica en el Hipo Remón experimenta una bonanza, toda vez que a través de la ley 71 del 6 de septiembre de 2011 se destinan 4 millones de dólares al incremento de los premios de las carreras regulares y pruebas clásicas.

Al celebrarse el día del hipismo panameño, nos sentimos identificados con nuestra hípica, que si la comparamos con la norteamericana, francesa, inglesa y argentina, podemos afirmar que a sus 98 años, es joven, y que existe gracias a aquellos que decidieron lanzarse al ruedo y cristalizar una aspiración.

El sueño de aquellos zapadores vive en los 15 caballos nativos que han ganado el Clásico Internacional del Caribe, en los centros de crianza de pura sangres, que buscan el linaje perfecto para producir campeones.

Vive en lo que importan caballos para verlos ganar las pruebas de mayor jerarquía y tradición, en los fustas que han dejado en alto el nombre de Panamá en todo el planeta tierra, como también en las plumas de cronistas hípicos y narradores que a lo largo de 98 años de vida hípica, han contribuido en el desarrollo y desenvolvimiento de esta industria ecuestre.