22 de Feb de 2020

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Otra batalla de antología

El de este sábado en Houston, Texas, es a mi juicio el segundo gran combate del año, y por qué no señalarlo, uno que ocupará los princip...

El de este sábado en Houston, Texas, es a mi juicio el segundo gran combate del año, y por qué no señalarlo, uno que ocupará los principales renglones al final de esta temporada, donde las coronas del peso liviano que reconocen la AMB, la OMB y la FIB estarán en disputa.

Juan Manuel Márquez es el último gran guerrero que le queda al boxeo mexicano. Tras lo ocurrido con Antonio Margarito, el hombre que ha sido uno de los pocos en poner pautas formales a Manny Pacquiao tiene sobre sus hombros la responsabilidad del protagonismo y añadido, le toca hacerlo ante un boxeador de grandes cualidades, muy peligroso y más joven que él: Juan Díaz.

Hay más en juego que la victoria simple. Márquez se juega su futuro con 35 años de edad. Es el hombre de la experiencia, que conoce el ring, no se amedrenta ante nadie, es de aquellos boxeadores que puede levantarse de sus cenizas y poner en aprietos al más pintado.

Díaz, en cambio, tiene la juventud de su parte, 25 años.Además, cuenta con una sólida resistencia, capaz de soportar castigo a lo largo de los asaltos. Pese a su derrota ante Nate Campbell, este joven de padres mexicanos ha sabido empinarse sobre el descalabro para volver a un plano de excelencia.

No hay rivales en común, pero sí nombres reconocidos en cada registro. Aparte de Pacquiao, Márquez cuenta victorias sobre Joel Casamayor, Rocky Juárez, Marco Antonio Barrera, entre los más destacados. Por su parte, en el récord de Díaz se aprecian triunfos sobre Michael Katsidis, Acelino Freitas, Julio Díaz y José Miguel Cotto.

Este es un combate de alaridos. Márquez pega fuerte, soporta castigo y guapea con todo. Díaz resiste, su pegada es aceptable y es un castigador implacable. Lo que podría afectar a Márquez es el estilo fragoroso que imprime Díaz, una fórmula sofocante, asfixiante, destructiva. Otra cosa, Díaz pelea en su patio, con el público a favor, un aliento adicional para sus oídos y su espíritu.

Es un combate muy difícil de pronosticar.. me inclino por Díaz, esta vez, le apuesto a la juventud, no sin antes señalar que Márquez sabe que se mete en patio ajeno y que lo hace sabiendo que tiene reales opciones de salir con la diestra en alto.

Reitero, éste es uno de esos combates que a finales del 2009 recordaremos como uno de los mejores de la temporada