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24 de Oct de 2020

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El verdadero rey de los jonrones

PANAMÁ. Considerado como uno de los cinco mejores jugadores en la historia del béisbol en las Grandes Ligas, el legado de Hank Aaron ha...

PANAMÁ. Considerado como uno de los cinco mejores jugadores en la historia del béisbol en las Grandes Ligas, el legado de Hank Aaron ha sido uno de los más influyentes para muchos de los jugadores hoy en día. Su récord de más jonrones (755), y que fue roto por Barry Bonds, ha sido una de las hazañas más significativas en el juego.

Además, en una época en la que ser de piel negra no era fácil, este legendario jardinero fue ganándose poco a poco su espacio, hasta llegar a las mayores, en donde por fin pudo demostrar su gran talento.

DESTINADO A LA GRANDEZA

El 5 de febrero de 1934, nace Henry Louis “Hank” Aaron, en Mobile, Alabama. Durante su niñez, y como muchos otros infantes de su color, se dedicó a recoger algodón. Sin embargo, en su tiempo libre, practicaba béisbol con palos y platillos.

A sus 15 años, tuvo su primera prueba, con los Dodgers de Brooklyn, y con quienes no le fue bien, por lo que tuvo que regresar a finalizar el colegio. Tras jugar brevemente en un equipo independiente, fue firmado en 1951 por los Payasos de Indianápolis, un equipo de la liga negra de béisbol. Gracias al desbordante talento de Aaron, el equipo se coronó en la Serie Mundial de dicha liga, lo que le valió a un contrato con los Bravos de Milwaukee.

CONSTRUYE SU LEGADO

A su llegada a la organización, en 1952, fue enviado a las ligas menores. Allí, Aaron fue escalando poco a poco a la fama, liderando la mayoría de los departamentos ofensivos. A pesar de los logros del jardinero, él mismo confesó que sufría el racismo en carne viva, y que muchas veces contempló renunciar para regresar a su casa y estar tranquilo.

El 13 de abril de 1954, por una lesión del jardinero titular de los Bravos, Hank Aaron hizo su debut en las mayores. En esa temporada, finalizó con 13 jonrones.

Al siguiente año, Aaron demostró porque estaba en las Grandes Ligas, empujando 106 carreras, lo que le valió para su primer llamado al Juego de las Estrellas. El “martillo”, como también se le conocía, iría 25 veces en su carrera.

Sus números y producción siguieron hablando por él en los años venideros, ganando premios como Jugador del Año, y Jugador Más Valioso. En 1963, Aaron quedó a algunas décimas de obtener la Triple Corona.

ESPECIALISTA EN JONRONES

A pesar de haber iniciado su carrera con un estilo poco ortodoxo para agarrar el bate, el poder de Aaron hablaba por sí solo. Una vez mejoró su técnica, los cuadrangulares eran pan de cada día para este gran jardinero.

El 8 de abril de 1974, en medio de cartas racistas y de amenazas de muerte, Aaron rompió el récord de 714 jonrones de por vida del legendario Babe Ruth. Al año siguiente, superó también al bambino en carreras impulsadas, con 2,217.

El 20 de julio de 1976, Hank Aaron batearía su jonrón 755, el último de su carrera, con los Cerveceros de Milwaukee.

LA LEYENDA PERDURA

A pesar que Barry Bonds quebró su récord de cuadrangulares, Aaron continúa siendo considerado como el rey de lo jonrones, ya que la carrera de Bonds fue empañado por el uso de esteroides.

Además, Aaron fue inducido al Salón de la Fama en 1982, y su legado es reconocido por las mayores, llevando su nombre el premio ofensivo más importante de la liga. Los Bravos también le han hecho múltiple ceremonias en reconocimiento de su trayectoria por dicha organización.