Temas Especiales

24 de Nov de 2020

Más Deportes

Violencia doméstica cimbró NFL en 2014

Al momento en que estalló el escándalo de Rice había una docena de jugadores que habían sido arrestados

Violencia doméstica cimbró NFL en 2014
Ray Rice a su llegada con su esposa para una audiencia de apelación en N. Y.

En el aspecto económico, ésta es una época dorada para el fútbol americano, con contratos de televisión nunca antes vistos y una popularidad creciente en Estados Unidos y otros países.

Así que 2014 debía haber sido un año en que la liga gozara de cabal salud y en que el comisionado Roger Goodell se dedicara casi exclusivamente al análisis de los pasos para seguir de plácemes, ¿cierto? Falso.

El arreglo por unos 1.000 millones que la NFL alcanzó en el caso de las conmociones cerebrales se ha enredado, y una jueza analiza si debe considerarlo válido.

Y el 8 de septiembre, trascendió un video que abrió paso a la noticia del año dentro de la NFL. El puñetazo con el que Ray Rice derribó a su entonces prometida en un ascensor también hizo temblar la imagen pública de la liga.

Cuatro días después, Adrian Peterson, una de las figuras con más potencial comercial de la NFL, fue acusado formalmente de golpear a su hijo de cuatro años con una vara.

Era oficial: la NFL y Goodell estaban en medio de una crisis, sin realizarse los partidos de la segunda semana de la campaña.

El escándalo no giraba ahora en torno de los golpes a jugadores de un deporte rudo por naturaleza, sino a mujeres y niños.

‘De muchas maneras, esto puede ser muy peligroso para algunas personas’, señaló Ruth Glenn, directora general de la Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica en EE UU.

Desde luego, Rice no ha sido el primer deportista en enfrentar cargos por violencia doméstica.

El propio Jim Brown, considerado uno de los mejores corredores de la historia y una leyenda de Cleveland, encaró su primera denuncia de este tipo en 1968, tres años después de su retiro.

De acuerdo con datos del diario USA Today. Ese archivo muestra además que, desde 2000, 80 jugadores distintos habían sido detenidos por estos casos.