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18 de Oct de 2019

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Carreras de cayucos: cuando el deporte es una vía de inclusión

Alberto Hernández Patiño es un fiel creyente de que a través de la práctica deportiva y el estudio, se consiguen logros trascendentales para la vida

S obran frases, estudios, ejemplos y testimonios de lo que el deporte puede hacer por las personas. Desde aquello inherente a la disciplina hasta la promoción social.

En el medio, se forjan buenos hábitos, bienestar, satisfacción y voluntad de superación, aspectos fundamentales para una vida plena, en particular para jóvenes necesitados de una oportunidad.

Alberto Hernández Patiño, sabe lo que representa buscar un espacio para ser. Sus padres enfrentaron su diagnóstico de déficit atencional alejándolo de los medicamentos, explorando alternativas que permitieran su desarrollo integral y felicidad sin estigmas.

Tal experiencia fortaleció su deseo de dar oportunidad a chicos especiales y/o en situaciones de vulnerabilidad a ser incluidos, considerados, a través de la disciplina deportiva que le apasiona.

Alberto se inició en el deporte de remos desde adolescente.

A la par de sus estudios universitarios practicaba lo que hoy es su fuente de sustento y su pasión.

Como buen entrenador reta a sus alumnos a ver más allá de lo que son, a buscar en su interior lo que pueden llegar a ser, a enfocarse en sus sueños y su visión. Los conmina a ponerse metas, objetivos y que el fracaso es parte del camino, pero la constancia y perseverancia son capaces de romper cualquier barrera.

Los cambios entre aquellos que deciden mantenerse entrenando se hacen notorios cuando perseveran, no solo en rendimiento físico sino en la parte conductual y en el entusiasmo de formar parte de algo en el que el trabajo en equipo es fundamental.

Su gym UNCHAINED es una gran familia donde los nuevos y los viejos, los chicos y grandes, los chicos de barrio y los vecinos del área, comparten valores como la responsabilidad, compañerismo y solidaridad.

‘La intención es deportiva, sí, pero buscamos una propuesta de inclusión donde chicos de sectores vulnerables se sientan acogidos y se reten a mejorar en todo sentido, se sientan parte de algo, se sientan valiosos'.

El compromiso social de Alberto es parte de un legado familiar, sus padres y abuelos, le impulsaron desde niño a que servir reditúa y no hay imposibles porque, como decía su abuelo materno ‘el hombre es artífice de su destino'.

Su programa de ‘Jóvenes Unchained' lo realiza por ahora de forma autónoma con el apoyo de amigos y clientes, pero aspira llamar la atención para ampliarlo y que los eventos deportivos se nutran de chicos que dan su mejor esfuerzo, hambrientos de reconocimiento y muy competitivos. De hecho, ya han alcanzado premios en los equipos a los que se han integrado.

La esperanza de un mejor futuro y nuevas oportunidades hace que estos jóvenes hagan transformaciones en sus vidas. Cuando acuden al gimnasio se les guía y estimula a sacar su mayor rendimiento, pero también a elegir el mejor camino, el de la educación y el trabajo honrado.

Parte de su responsabilidad es hacer tareas que les permitan captar recursos para los gastos que implica entrar a competir en el evento cumbre de cayucos, el Ocean 2 Ocean. Gastos que son altos y superan los 4 mil dólares, por temporada, por equipo, siendo conservadores.

Joel Alexander Cisneros Andrión, tiene 19 años y estudia Banca y Finanzas, este chico asegura ha sido una experiencia muy gratificante y provechosa, no solo deportivamente, sino en lo personal porque ha conocido personas que le brindan apoyo y ayuda incondicional. ‘Es una experiencia que sin duda ha marcado un antes y un después en mí, es un deporte con el cual me siento bien y me inspira a seguir mejorando. Cayuco me ha enseñado a controlar mi cuerpo y mi mente… Ahora soy más sociable que antes', sonríe.

Entre sus estudios y trabajo de empacador en un supermercado, este pelao del Chorrillo que vive con su mamá y dos hermanos, saca tiempo para practicar el deporte de remos asegurando que ‘al final todos los sacrificios tienen su recompensa'

De acuerdo con Alberto, solo hace falta decisión para alcanzar las metas. ‘Un chico de barrio y un chico de recursos van juntos en el mismo bote y reman planteándose superar sus propios tiempos y limitaciones'.

‘Al bajar los botes y terminar la jornada, lo mejor es reunirse a compartir la misma mesa, discutir los aspectos técnicos, intercambiar experiencias y hacer bromas de lo que haya sucedido', dice Johan Heberto Fonseca Díaz, 19 años, uno de 8 hermanos, quien acude a los entrenamientos dentro del programa social de Unchained.

Fonseca, estudiante de Administración de Negocios Internacionales, comenta: ‘mis comienzos en el ‘gym' fueron realmente un reto, pero eso no me detuvo a querer superarme. Sumar la disciplina del cayuco a mis actividades diarias ha ido de la mano de esfuerzo, tiempo y sudor; sin embargo, cada momento invertido ha sido de provecho. Esta disciplina me ha influido de forma positiva tanto física como personalmente, quienes me rodean y apoyan, me han enseñado a valorar cada instante que paso a su lado, a superarme, a siempre mirar más allá de mis límites. En resumen, me ha ayudado a fortalecer mis pensamientos y ambiciones sin dejar a un lado la humildad ni el agradecimiento…, precisó.

Este es un deporte que involucra tiempo, dedicación, dejar de dormir algunas horas extras, en ciertas ocasiones, pero de tí depende que todo lo que des tenga un significado en tu vida'.

Alberto, emprendedor y gestor de esta iniciativa invita a quienes deseen sumarse a su tarea a escribir a unchainedteam@gmail.com

Crear vínculos sociales, la integración vecinal, y desde luego, la oportunidad a chicos de barrios menos pudientes son solo parte de los sueños del protagonista de esta nota, quien está convencido que para cambiar al mundo hay que empezar con pequeños cambios en nuestro entorno. ‘Sacar a un chico de la calle, ayudarle a descubrir su potencial, ver una mejoría en su vida y su sonrisa al alcanzar el pódium es el mejor pago para mí'.

Como asevera, Carlos Gabriel Bulgin Castillo, de 20 años quien vive junto a uno de sus tres hermanos y su abuela, en Colón, su experiencia cayuquera lo ha ayudado a entender que ‘si quieres lograr algo esfuérzate al máximo, da lo mejor de ti, ten fe, siempre mantén la humildad y nunca dejes de luchar por tus sueños'.

Carlos, estudiante de Administración de Negocios Marítimos, se siente feliz por tener la oportunidad de practicar este deporte y aunque señala que el camino ha sido difícil, tiene todas las ganas, la fe y el optimismo para seguir avanzando y hacer una gran competencia esta temporada. Un ‘cayuco lovers', así se define Victor James Jordan, quien realiza estudios universitarios y se considera ‘super friendly y gracioso', lo que no le resta seriedad a la hora de comprometerse. Para él esta ha sido ‘la oportunidad'.

Sus condiciones físicas y mentales han sido puestas a prueba en cada entrenamiento y competencia.

Un aspecto de su vida que ha mejorado gracias a la práctica de remos es aguzar su capacidad de reacción frente a las adversidades y a no rendirse con facilidad. Este deporte, concluye, te incentiva a darlo todo y es una de las cosas más exigentes, difíciles, pero también de las más emocionantes que puedas experimentar.

Desde Patio Pinel, Kevin Guillermo Rodríguez Estrada, quien vive con su madre, abuela y dos hermanos, cruza hacia Ancón a practicar en Unchained, motivado por la oportunidad de aprender cosas nuevas y tratar de dar lo mejor dentro y fuera del agua.

Kevin asegura que el deporte le ha ayudado a mejorar su concentración y exhorta a los jóvenes a practicarlo pues ‘es bueno en todos los sentidos, no tengan miedo a enfrentar nuevos retos ya que pueden cambiar sus vidas'.

Los jóvenes, y en especial los de barrios socialmente desfavorecidos, encuentran en el deporte un cambio en la forma de plantearse la vida y en adoptar conductas que les lleven al éxito. Todo comienza con el primer paso de las calles hacia el gimnasio.

‘‘La intención es deportiva, sí, pero buscamos una propuesta de inclusión; es parte de un legado de mi familia'.

ALBERTO HERNÁNDEZ P.

JÓVENES UNCHAINED