01 de Dic de 2021

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La mujer panameña también se ha bañado de oro

Las heroínas del deporte panameño ocupan un especial sitio en la historia. Hoy, muchas damas brillan en el firmamento internacional. Eileen Coparropa, única atleta en ser portaestandarte en tres Juegos Olímpicos

La nadadora capitalina Eileen Coparropa es, sin duda, la máxima exponente femenina en la historia del deporte panameño.

Sus innumerables hazañas durante una década (1993-2004), tanto en Panamá como en el extranjero, le permitieron constituirse en la primera exponente de toda la actividad deportiva.

La obtención de medallas en Bolivarianos, Centroamericanos y del Caribe y Panamericanos, le dieron la oportunidad de ser la abanderada en los juegos Olímpicos de Atlanta (1996), Sídney (2000) y Atenas (2004).

No obstante, no solamente Coparropa ha enaltecido el papel de la mujer en competiciones deportivas.

Panamá tiene una rica historia en esta materia y muchas de sus hazañas, efectivamente, han sido escrita por ellas, principalmente a partir de las citas regionales de 1938.

Desde luego que ese papel se ha fortalecido con los años, aunque al igual que en el pasado, suelen ser escasos si se le comparan a lo actuado por los hombres.

Aún así, las féminas se han mantenido firmes y hoy, nombres como los de Eileen Grench (esgrima), Carolena Cartens (taekwondo), Nathalee Aranda y Andrea Ferris (atletismo), Cristine Jiménez (judo) y Jennisín Rosanía (jiu jitsu brasileño), entre otras, son los que insistentemente se mencionan con éxito en las competiciones regionales.

Sus triunfos y conquistas se conocen por doquier, gracias a los avances de la tecnología y de las herramientas de las que se apoyan, como las redes sociales.

Lamentablemente, el desempeño de otras ‘divas' del deporte no son conocidas por el común de los panameños, debido a que se registraron en otras épocas y la bibliografía al respecto es muy escasa.

Es por ello que hoy, le rendimos tributos a estas esforzadas atletas que, con ‘sangre, sudor y lágrimas', también se destacaron en forma extraordinaria.

En el atletismo

La velocista Nola Thorne inicia la lista, luego aparece Judith Caballero, una de las atletas más completas en el deporte panameño y, más adelante, Dolores Worrel, Carlota Gooden y Jean Holmes.

Thorne, por ejemplo, ganó tres preseas de oro en los Centroamericanos y del Caribe de 1938, dos de ellas de manera individual. Las dos primeras en los 100 metros planos y 80 con vallas, y la tercera en la posta 4x100.

Mientras que Caballero obtuvo sus éxitos en los Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla (1946), donde ganó oro en disco y jabalina, y el bronce con el baloncesto; mientras que en Guatemala (1950) repitió el oro en la jabalina.

Un año después en los Panamericanos de Buenos Aires, se llevó el bronce en el lanzamiento de la jabalina.

En tanto que Worrel en el 46, ganó el oro en los 50 metros planos y en los relevos 4x100, y una de bronce en los 100 con vallas. En los Bolivarianos de 1951 logró oro en los 4x100 y plata en los 50 metros lisos.

Años después en los Centroamericanos y del Caribe de México (1954), se colgó la de oro en los relevos (4x100).

Otra gran figura de los años 50 fue la velocista Carlota Gooden, quien en los Bolivarianos de 1951 ganó la de oro en los 50 y 100 metros planos, así como en la posta 4x100. En México 54, obtuvo el primer lugar en la clásica centuria y en los relevos.

En los Panamericanos de Chicago (1959), Carlota estuvo en el equipo que se llevó la de plata en los relevos 4x100, y en forma individual obtuvo bronce en los 60 y 100 metros planos.

También en ese año aparece Jean Holmes, pero en los Centroamericanos y del Caribe, donde ganó el oro en los 100 metros lisos y en la posta de los 400 metros, y dos años después repitió la dorada en esas mismas pruebas en los Bolivarianos.

Espadas doradas

El deporte de la esgrima también ha tenido presencia femenina exitosa en juegos regionales.

En esa dirección se puede mencionar a Gloria Shelton, quien en los Centroamericanos y del Caribe de 1938, en la capital panameña, ganó el oro en la modalidad de florete individual, y una de plata en esa misma especialidad por equipo.

En la competición de 1946, Stella de Pinel fue la ganadora del oro en el florete individual, mientras que Marlene Wortington fue medallista de plata en esa especialidad, pero en los juegos de 1954.

Wortington obtuvo oro ocho años después en Kingston, pero en florete por equipo, conjuntamente con Sonya de Wage, quien en 1970 se llevó el bronce individual de esta prueba.

Natación, presente

Esta singular lista se cierra con la natación, quien tuvo en Rosa Arévalo y Alicia Castro a dos de sus máximas representantes en juegos regionales de los 40.

Arévalo se llevó dos de oro, dos de plata y otra de bronce en Bolivarianos y Centroamericanos y del Caribe.

Las de oro fueron en los Bolivarianos de Lima en 1947, cuando dominó las pruebas de los 100 y 200 metros libre, y las de plata en la posta 4x100 libre y 400 metros libre de los Centroamericanos y del Caribe de 1946.

La presea de bronce fue en los 400 libre de los Centroamericanos y del Caribe de 1950.

En cuanto a Castro, se llevó tres preseas de plata. La primera de ellas fue en el relevo 4x100 libre de Barranquilla 46, y las otras dos en los 100 y 200 libre de los Bolivarianos, realizados al año siguiente en Lima.