- 04/08/2014 02:00
Después de pronunciar un emotivo discurso que provocó tanto risas como lágrimas, el receptor Andre Reed añadió un gran detalle que remató su ingreso al Salón de la Fama del Fútbol Americano Profesional.
Dando la espalda al público, Reed atrapó un pase de su ex compañero en los Bills de Búfalo, Jim Kelly, en el escenario. Kelly es también miembro de este recinto. Fue un gran final, protagonizado por un dúo que impuso un récord de la NFL, al aportar 663 pases completos.
Y fue un homenaje al quarterback, quien ha pasado los últimos 14 meses luchando contra el cáncer.
‘Nos enseñaste a no claudicar’, dijo Reed a Kelly. ‘Has pasado muchas cosas en tu vida’, añadió en el momento más emotivo.
El defensive back Aeneas Wlliams hizo que el público entonara un coro victorioso, junto con los otros jugadores inducidos.
Y el defensive end Claude Humphrey consideró que su espera de 28 años para ingresar al recinto de los inmortales valió la pena.
La ceremonia reflejó los antecedentes y personalidades distintas de los siete nuevos miembros.
La generación se completó con el defensive end Michael Strahan, el offensive tackle Walter Jones y Ray Guy, el primer pateador de despeje que ingresa al Salón de la Fama.