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21 de Sep de 2020

Economía

La dictadura de las petroleras

Las opciones de adquirir combustibles en el exterior son muy amplias y ventajosas para mejorar la estructura de precios, que hoy día de ...

Las opciones de adquirir combustibles en el exterior son muy amplias y ventajosas para mejorar la estructura de precios, que hoy día de la manera más cruel, lesiona el bolsillo de todo el pueblo panameño.

Sí existe donde comprar combustible para importar a mejor precio, y sí existen alternativas más económicas y seguras que nos permitirían a todo un país tener acceso y gozar de los beneficios que estas alternativas brindan a nuestros consumidores. Pero desgraciadamente en Panamá  las estrategias comerciales de algunas compañías transnacionales y locales han acaparado toda la infraestructura operativa para el almacenaje de cualquier tipo de combustibles.

En el país existe una capacidad para almacenar aproximadamente 16 millones de barriles de combustibles, los cuales están divididos en 8 zonas libre de petróleo y son utilizados por 42 usuarios, según la Dirección de Hidrocarburos.

Una de las preguntas más sencillas sería ¿cuántas de las facilidades existentes para almacenar combustible benefician de la manera más lógica al consumidor panameño? Una  segunda pregunta es ¿cómo y de qué forma estas 8 zonas libres de petróleo podrían beneficiar a cualquier ciudadano panameño que aspire a importar y ofrecer un producto más económico? Pero además sería bueno saber ¿cuántas de las estrategias de los honorables usuarios de las zonas libre de petróleo están diseñadas para un beneficio nacional?

Estas tres preguntas llevo muchos años de mi vida tratando de responder las y no encuentro lógica en el actuar  de este círculo vicioso, el cual es dominado por un pequeño grupo de empresas (las mismas de siempre y que todos conocemos). Son las mismas que nos tratan como un pueblo ignorante sumergido en una dictadura petrolera donde nadie que no sea de su grupo tiene en sus manos la decisión de los precios, desde el del combustible que compramos, hasta  quién puede o no, entrar a competir en el mercado doméstico.

¿Qué ocurriría si mañana el combustible amanece a siete dólares por galón? Lo compras, o lo compras. Sólo que tendrás que reducir drásticamente tu estilo de vida, y escoger entre gasolina y comida, o gasolina y cualquier necesidad tuya o de tus hijos. No es justo que esta dictadura petrolera en la cual vivimos se alimente día a día por los gritos del silencio que consumen la paz de nuestros hogares, encareciendo el día a día. ¿Hasta cuándo millones y millones que salen de nuestros bolsillos y de nuestra Nación seguirán enriqueciendo a través del abuso a un pequeño grupo de empresarios? Y mi última pregunta ¿quién podrá defendernos si no tomamos conciencia del abuso al cual nos tienen sometidos?

Les dejo como reflexión la tarea de que intenten construir una nueva zona libre de petróleo, intenten rentar espacio para almacenar combustible, intenten competir en un mercado donde la opinión cuente y también el propósito de mejores días para los panameños.