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05 de Dec de 2020

Economía

¿Al libre albedrío?

PANAMÁ. ¿Quién califica a los que califican? Una polémica que ha retomado fuerza en el marco de los escándalos internacionales, donde e...

PANAMÁ. ¿Quién califica a los que califican? Una polémica que ha retomado fuerza en el marco de los escándalos internacionales, donde empresas que gozaban de las mejores apreciaciones resultaban al borde de la bancarrota, y en algunos casos, en quiebra.

Pero, ¿quiénes son las calificadoras de riesgo? Estas empresas desconocidas, hasta hace poco, por el ciudadano promedio han tomado mayor notoriedad, en algunos casos a favor y otros en contra. En términos técnicos, las calificadoras son sociedades anónimas cuyo objeto exclusivo, según dispone la mayoría de las regulaciones, es evaluar el riesgo de los valores inscritos en los registros del mercado de las bolsas y en las actividades complementarias financieras.

En otras palabras, deben suministrar información oportuna, técnica e independiente al mercado, para quienes invierten en deudas o depositen en bancos tengan idea de los riesgos que está asumiendo. En la mayoría de los países del mundo existe un marco jurídico que regula y vigila la actividad de las estas empresas. Sin embargo, a parte de un mero registro en la Comisión Nacional de Valores (CNV), en Panamá no existe mecanismos técnicos y legales para vigilar sus operaciones.

Según el portal electrónico de la CNV, actualmente están registradas Duff and Phelps de Colombia, Equilibrium, Fitch Centro América, Pacific Credit Rating, Sociedad Calificadora de Riesgo y BRC Investor Services, pero la única que se pudo contactar directamente en Panamá fue Equilibrium.

¿QUIÉN SERÍA EL REGULADOR?

Expertos coinciden en que es la CNV la que debe regular y vigilar las actividades de las calificadoras.

El ex presidente comisionado de la CNV Carlos Barsallos, quien salvó su voto en la firma del acuerdo 12 -01 el cual reglamenta el registro de las calificadoras, alegó que se “enviaba el mensaje equivocado de regulación, cuando no se estaba regulando”.

Barsallos cree que estas empresas deben operar en un marco legal y bajo la supervisión de la CNV. Pero primero la entidad debe contar con los recursos técnicos, profesional y económico para hacer frente a esta responsabilidad.

El gerente de la calificadora Equilibrium, Ernesto Bazán, concuerda con el ex comisionado. Según Bazán, las empresas que hagan esta labor deben tener presencia física en los mercados y participación activa, “pues no debe hacer calificaciones de manera remota desde otros países”.

Pero el presidente de la CNV, Juan Manuel Martans, no concuerda con esta propuesta.

Martans dice que “si la CNV calificara a estas empresas, asumiría mejor el papel de calificador y éstas dejarían su razón de ser”.

Agregó también otros factores como la falta de presupuesto, de personal técnico y los mecanismos legales que impide tomar el rol de supervisor. El funcionario apela a las exigencias del mercado como el mejor mecanismo para la regulación.

Sobre si se debe regular o no a las calificadoras, todavía en Panamá no está claro, aunque países como Costa Rica las poseen.

Este tema ha sido punto de tropiezo en las negociaciones para la integración de las bolsa de valores, admitió un experto.