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17 de Jan de 2021

Economía

Apuestas demasiado altas para el G-20

WASHINGTON. Las conversaciones sobre la crisis económica mundial, que se realizarán desde hoy en Londres, podrían terminar siendo un op...

WASHINGTON. Las conversaciones sobre la crisis económica mundial, que se realizarán desde hoy en Londres, podrían terminar siendo un oportuno recordatorio del peligro que significa generar excesivas expectativas sobre un encuentro internacional.

Gordon Brown, primer ministro de Gran Bretaña y anfitrión de la cumbre del Grupo de los 20 países industrializados y emergentes había prometido que la reunión produciría un “nuevo acuerdo global” para rescatar al mundo de su actual caída en picada.

Se espera el anuncio de compromisos potencialmente significativos para lubricar el engranaje del comercio mundial y para aumentar los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, los líderes probablemente pasen por alto sus fundamentales y persistentes diferencias, dejándolas para sus ministros de Finanzas y presidentes de los bancos centrales.

Brown y compañía intentarán presentar un frente unido, en un ejercicio político destinado a asegurar los mercados y tranquilizar a los consumidores.

Pero portavoces gubernamentales ya comienzan a sacarle aire al globo de las relaciones públicas en un aparente intento de alinear las expectativas del público con las posibilidades de la cumbre.

“No vamos a ver a la economía mundial dando un giro el 3 de abril”, dijo el secretario de Estado del Ministerio de Exteriores británico, Mark Malloch-Brown. “Quizás podrá ser visto como el comienzo del fin de la crisis y el momento en que los líderes lograron impulsar una nueva dirección y una nueva autoridad”.

En la cumbre habrá más en juego que en la pasada, celebrada en noviembre. Millones de empleos se han perdido, más de cien millones de personas han caído por debajo de la línea de pobreza y decenas de millones más están en el borde del precipicio.

“No hay mucho tiempo para que los líderes mundiales actúen juntos”, dijo Katinka Barysch, vicedirectora del Centro para la Reforma Europea, con sede en Londres. “Los jefes de Estado y de gobierno del G-20 deben concentrarse ahora en dos cosas: cuál es la mejor forma de trabajar juntos para prevenir una aun más profunda recesión mundial y cómo impedir futuras crisis de esta magnitud”. En Londres también se podría anunciar un acuerdo para proveer fondos al comercio mundial, así como asistencia a las economías en desarrollo y dependientes de las exportaciones.