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16 de May de 2022

Economía

G-7 termina sin pena ni gloria

CANADÁ. Los países del G-7 terminaron ayer su reunión en el ártico canadiense sin un acuerdo sobre el contenido de las reformas del sist...

CANADÁ. Los países del G-7 terminaron ayer su reunión en el ártico canadiense sin un acuerdo sobre el contenido de las reformas del sistema financiero mundial aunque aseguraron que no tienen un “planteamiento divergente” sobre cómo prevenir futuras crisis.

En lo que sí se pusieron de acuerdo los ministros de Economía de los siete países más desarrollados del mundo (Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón) es que los organismos internacionales tienen que cancelar la deuda externa de Haití para facilitar la reconstrucción del país.

Durante la reunión, que se realizó en la localidad canadiense de Iqaluit, también se trató con profundidad la situación en la zona del euro, donde existe preocupación sobre la deuda de varios países.

“Los representantes de la zona del euro hemos dejado claro que la situación en Grecia es grave y que los problemas tienen que ser solucionados”, dijo Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, foro informal en el que participan los ministros de Finanzas de la zona del euro.

Pero la reforma del sistema financiero mundial fue uno de los aspectos más conflictivos de la reunión, a la que también asistieron los gobernadores de los bancos centrales de los siete países así como los responsables del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, y el Banco Mundial, Robert Zoellick. Timothy Geithner, secretario del Tesoro de EEUU dijo que habrá un acuerdo sobre nuevos “requisitos de capital para grandes instituciones mundiales”.

El G-7 examinará, como posible medida futura, un plan británico para aplicar un impuesto a bancos para ayudar a pagar el costo de lidiar con crisis financieras.

Iqaluit, con 7,000 habitantes y a solamente 320 kilómetros del Círculo Polar Artico, fue elegido para el encuentro porque el ministro de economía canadiense dijo que deseaba abrir al mundo la región polar y obligar a sus colegas a mantener un diálogo más informal.