12 de Ago de 2022

Economía

Computadoras fallan en Wall St.

EEUU. La onda expansiva del terremoto económico griego alcanzó ayer de lleno a Wall Street.

EEUU. La onda expansiva del terremoto económico griego alcanzó ayer de lleno a Wall Street.

En medio de la preocupación por la crisis fiscal europea, una serie de operaciones ejecutadas por error agravaron la situación y llevaron a la Bolsa de Nueva York a vivir momentos de pánico similares a los de hace algo más de año y medio, cuando la quiebra de Lehman Brothers desató la mayor crisis financiera desde el crash bursátil de 1929.

El índice Dow Jones se desplomó en vertical en sólo unos minutos. En el momento más agudo, la caída fue del 9.16%, la mayor desde el crash de 1987 y superior incluso a la de los días más negros de las semanas posteriores a la caída de Lehman.

El mercado, sin embargo, recuperó con gran rapidez buena parte de lo perdido, y al cierre las pérdidas fueron de sólo el 3.2%.

Las autoridades de la Bolsa de Nueva York y del Nasdaq investigaban ayer lo ocurrido. La Bolsa caía con fuerza instalada en el pesimismo por la crisis griega, pero sin que hubiera un detonante concreto, varios valores se desplomaron de golpe y arrastraron a todo el mercado.

El caso más espectacular fue el de Lear, cuyas acciones pasaron de 70 dólares a 0,01 centavos en sólo unos segundos.

Accenture vivió un desplome similar, con una caída desde 40 dólares a un centavo. Procter & Gamble y Philip Morris fueron otros de los valores que se desplomaron en sólo unos momentos por operaciones que ayer estaban bajo investigación, aunque su caída no fue tan extrema.

La CNBC llegó a asegurar que el origen de las operaciones erróneas estaba en Citigroup y que se había producido al teclear la tecla b (de billones, miles de millones) en lugar de la m (de millones) con las acciones de Procter & Gamble, aunque otras fuentes desmintieron esa información. Fuentes de la Bolsa de Nueva York aseguraron que las operaciones afectaron a varios valores. El consejero delegado del NY Duncan Niederauer, no cree que sea un error humano.