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02 de Mar de 2021

Economía

Panamá, productora de moscas estériles

PANAMÁ. Panamá fue declarada libre del gusano barrenador —plaga que le causaba pérdidas al sector ganadero por el orden de los 10 millon...

PANAMÁ. Panamá fue declarada libre del gusano barrenador —plaga que le causaba pérdidas al sector ganadero por el orden de los 10 millones de dólares anuales— el 12 de julio de 2006.

Hoy, cuatro años después, el país produce semanalmente alrededor de 40 millones de moscas estériles que son dispersadas a través de dos vuelos diarios sobre la provincia de Darién.

Con la propagación, se evita el ingreso al país de la plaga de la Cochliomyia hominivorax, mejor conocida como gusano barrenador del ganado, que es procedente de Sudamérica.

Además se logra una cadena de ahorros y beneficios por el orden de los $1,313 millones para Panamá Centro y Norte América.

El ciclo de vida de la mosca inicia con el apareo de las moscas fértiles (hembra-macho). Ver infografía.

En Panamá, la vigilancia sanitaria permanente la lleva la Comisión Panamá-Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG).

PROYECTO

En el 2010 y por primera vez en la historia latinoamericana, el grupo de científicos de la COPEG planean crear una cepa de moscas machos.

Esta nueva cepa del insecto contaría con un ADN que determinaría el sexo del mismo, pues si es macho disminuiría aún más la reproducción del volador.

Las moscas del gusanos barrenador habitan en zonas boscosas en donde se aparean con moscas silvestres, y las que han sido tratadas con rayos X en la planta, en su etapa de pupa, quedan estériles, impidiendo la proliferación del gusano.

De lo contario, las moscas hembras pueden depositar hasta 1,600 huevos en los bordes de las heridas de los animales y seres humanos, estas al llegar a su etapa larvaria se alimentan de la piel sana para luego introducirse en la herida y casi la taladra causándole daño al animal y también puede afectar a los seres humanos.

PRODUCCIÓN

Antes de que la maquinaria especializada para esterilizar al insecto estuviese en operaciones, la COPEG debía importar las moscas estériles desde México a un costo total de 70 mil dólares.

No obstante, ahora la planta produce semanalmente 40 millones de moscas estériles, aunque la producción estimada al inicio del programa en el 2006 era de 100 millones de moscas a la semana.

La planta productora de moscas se encuentra ubicada en los terrenos del antiguo ingenio azucarero de Felipillo, en Pacora, provincia de Panamá.

Está infraestructura, que está acompañada de diversas galeras, está dotada con máquinas de rayos X, cuyo costo superó el medio millón de dólares, y que se utilizan para la producción de las moscas estériles.

Además de un área de alimentación, en donde las moscas se alimentan de sangre, leche y huevo en polvo en forma de gelatina.

Durante este proceso, el insecto pasa unos 20 días en las instalaciones de la planta, en donde cubren su ciclo de vida desde que está en el huevo hasta que la larva crea la pupa, un capullo duro donde realiza la metamorfosis a mosca, antes de llegar a su última etapa en el centro de carga del aeropuerto de Tocumen.

ANTECEDENTES

Pero, aunque el país estaba libre de la plaga, en mayo del 2009 en Los Playones, corregimiento de Buena Vista, en la provincia de Colón, surgió un brote de la Cochliomyia hominivorax, por lo cual la COPEG debió liberar con urgencia unas 12 millones de moscas adicionales a las que dispersaba semanalmente.

En esta oportunidad, a la COPEG le costó aproximadamente medio millón de dólares enfrentar la plaga.

Para lo cual, luego debieron desplegar un plan de emergencia que se integraba con tres meses seguidos dedicados a la erradicación y el resto para los monitoreos en el área afectada y en las zonas aledañas.