24 de Feb de 2020

Economía

Copa recibe simulador Boeing 737-800

PANAMÁ. Desde el pasado 15 de septiembre la aerolínea internacional panameña Copa Airlines recibió su tercer simulador Boeing 737-800 Ne...

PANAMÁ. Desde el pasado 15 de septiembre la aerolínea internacional panameña Copa Airlines recibió su tercer simulador Boeing 737-800 Next Generation una cabina de tripulación idéntica a la del avión.

Hasta la fecha la empresa ha invertido unos 25 millones de dólares en la construcción del Centro de entrenamiento en la Ciudad del Saber, dos simuladores de vuelo B737NG, un E190, dos dispositivos de entrenamiento virtual B737NG y un dispositivo de entrenamiento E190.

‘Con la adquisición de estos equipos es para asegurarnos de contar con un personal altamente calificado, el cual recibe continuamente formación y entrenamiento que sobrepasan los más estrictos estándares de la industria’, explicó Pedro A. Herrera, gerente senior de Instrucción y Normas de Vuelo de Copa Airlines.

‘A este centro acuden pilotos y copilotos que ya han sido contratados por la empresa, están en preparación y aquellos que ya se encuentran volando, pues la idea es que el entrenamiento sea permanente, ya que contamos con un plan que se adapta continuamente a las regulaciones de aviación y estándares de excelencia de la empresa’, agregó.

VOLAR SIN DEJAR EL SUELO

La Estrella tuvo la oportunidad de experimentar la sensación que viven diariamente los pilotos y copilotos que usan el simulador mediante la orientación de los capitanes José Ángel Rodríguez, jefe de Instrucción E190, y Pedro A. Herrera.

Lo primero que hacen al llegar a la nave es configurar la computadora de navegación y rendimiento, uno de los principales pasos que preparan los pilotos antes de que el avión despegue, es allí donde ingresan el peso de carga, coordenadas y ruta, entre otras informaciones.

En la vida real la preparación inicia cerca de una hora antes desde las oficinas generales de despacho antes de que la tripulación aborde la nave, mientras que la preparación continúa unos 45 minutos más durante el ingreso de los pasajeros al avión.

La experiencia, que duró aproximadamente 30 minutos, es tan real como sobrevolar la ciudad capital a 3,000 metros de altura y apreciar algunos de los rascacielos que adornan la ciudad, el Puente de Las América, la pista de aterrizaje de Albrook y el retorno al Aeropuerto Internacional de Tocumen.