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23 de Nov de 2020

Economía

Empresarios exigen ruptura diplomática

PANAMÁ. El rechazo al proyecto de ley para una convención fiscal entre Francia y Panamá que dio la Comisión de Finanzas del Senado galo,...

PANAMÁ. El rechazo al proyecto de ley para una convención fiscal entre Francia y Panamá que dio la Comisión de Finanzas del Senado galo, el miércoles, indignó al sector privado panameño provocando que algunos líderes solicitaran romper las relaciones diplomáticas con este país.

Todo surgió luego de que el miércoles, Damien Loras, asesor para Asuntos Americanos del Gobierno de Francia, anunciara en el Palacio de las Garzas que Panamá sería removida de la lista francesa de países que no cooperan en el intercambio de información fiscal en enero del 2012. Al mismo tiempo, la responsable de la Comisión de Finanzas, la socialista Nicole Bricq, aseguraba en Francia que existen dudas acerca de ‘la capacidad real de Panamá de aportar informaciones sobre aquellos a los que el propio país no tiene acceso’.

INDIGNADOS

Adolfo Linares, expresidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, considera que la reciente acción de Francia da pie a que ‘Panamá rompa su relación diplomática con Francia de una vez por todas. El Gobierno panameño no debe soportar ni un minuto más los agravios que Francia nos viene haciendo desde hace más de 10 años’.

Según Linares, ‘fue una ofensa gravísima a nuestra credibilidad como país y un atentado a nuestra dignidad nacional. Esta actitud viene a reflejar, de manera clara, que lo que busca Francia, al igual que los países miembros de la OCDE, no es el intercambio de información, sino destruir el centro de servicios internacionales panameño, ya que le hace competencia a los suyos’.

La postura del también jurista coincide con la consultora Irene Giménez, quien explicó que algunos países europeos han afectado sus centros financieros con altos impuestos y ven con reojo otros en crecimiento como Panamá.

Junto a esto, Linares sumó que ‘si el Gobierno Nacional corre a complacer cualquier petición de Francia de cambios en nuestra legislación como condición previa para aprobar el Tratado Fiscal, sería la consecuencia directa de habernos dejado chantajear por Estados Unidos cuando nos exigieron la firma de un Tratado de Intercambio de Información como condición para ratificar el Tratado de Libre Comercio, a pesar de que las negociaciones ya se habían terminado y Panamá ya lo había ratificado’, acotó.

Para las autoridades panameñas, el tratado fiscal con Francia está en buenas manos, pero algunos lo dudan, como Eloy Alfaro, exembajador de Panamá en Washington, quien describió que ‘la explicación que supuestamente han ofrecido funcionarios diplomáticos franceses a nuestra Cancillería, solo responden a un sector socialista de oposición en el Senado no son de recibo, ya que no resisten el más elemental análisis’.

‘Lo que más debe indignar a los panameños es la hipocresía de Francia, y de otros países, que por un lado de la boca lanzan críticas e insultos contra Panamá, mientras que por otro corren a participar en adjudicaciones y licitaciones para las obras más importantes de infraestructura que se desarrollan en el auge económico que experimenta el país’, puntualizó.

‘NO HAY QUE DRAMATIZAR’

Contrario a Linares, Rubén Castillo Gil, expresidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas, señaló que ‘no hay que romper relaciones diplomáticas. Hay que esperar que el proceso de ratificación del acuerdo con Francia se cumpla en todas las instancias de ese país para actuar. En todo caso, no podemos dramatizar sino actuar con los recursos legales que nos da el orden jurídico internacional. Romper relaciones sería un error’.

Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas, Frank De Lima, al ser consultado por La Estrella sobre la situación del Tratado de Doble Tributación con Francia, manifestó que ‘está en manos del gobierno francés. Es un tema que le compete a Cancillería’.

PARLAMENTO GALO

El Parlamento de Francia es bicameral y está compuesto por el Senado francés, que tiene 331 cargos electos, y por la Asamblea Nacional, que tiene 577 diputados.