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31 de Oct de 2020

Economía

Arroz importado cubre demanda

PANAMÁ. Pese a la oposición de algunos productores nacionales sobre las importaciones, el lunes 21 de mayo llegaron unos 300 mil quintal...

PANAMÁ. Pese a la oposición de algunos productores nacionales sobre las importaciones, el lunes 21 de mayo llegaron unos 300 mil quintales de arroz en cáscara procedentes de Louisiana, Estados Unidos.

No obstante, según el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), el rubro será para abastecer el programa de Solidaridad Alimentaria, a través de las Jumbo Ferias y Jumbo Tiendas del Ahorro.

Esto debido a que la producción nacional ‘no es suficiente para abastecer el consumo del grano’, señaló Julio Ábrego, director general del IMA.

Cada año, los panameños requieren de unos 7.2 millones de quintales de arroz pilado para satisfacer la demanda; no obstante, en el país apenas se logran 5.7 millones de quintales de arroz.

Debido a la insuficiencia, anualmente al país ingresan cerca de dos millones de quintales de arroz mediante dos tipos de contingentes.

El año pasado se aprobó la entrada de 214 mil 104 quintales de arroz producto del contingente ordinario establecido por la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Y este año no será la excepción, el país recibirá un millón 600 mil quintales de arroz hasta el 30 de junio. Unos 950 mil quintales de arroz pilado y otros 650 mil quintales de arroz en cáscara.

ANTECEDENTES

La importación del IMA se aprobó en la subasta de la Bolsa Nacional de Productos, S.A. (BAISA) en febrero pasado.

Posteriormente, en marzo, el Consejo de Gabinete autorizó la entrada de 650 mil quintales de arroz en cáscara y 444 mil 600 quintales de arroz pilado, tras la denuncia de que en el país no había suficiente arroz para suplir el consumo de agosto y septiembre, ya que en julio inicia la segunda cosecha nacional.

El quintal de arroz pilado se adquirió a 31.65 dólares y el de arroz en cáscara en 16.55 dólares.

SUSPICACIA

La aprobación del Ejecutivo cayó como un balde de agua helada sobre los molineros y productores, ya que en la reunión de la Cadena Agroalimentaria de Arroz realizada el pasado 9 de marzo se había establecido la importación exclusiva de 1.3 millones de quintales de arroz en cáscara y no arroz pilado.

En ese momento, la Asociación Nacional de Molineros (Analmo) rechazó la decisión de la Comisión Agroalimentaria.

Analmo sostuvo que al importarse arroz pilado, este va directo a los supermercados para su venta al consumidor, contrario del arroz en cáscara, que se dirige a los molinos para su transformación a pilado, lo que genera empleo y divisas al país.

Lo que sucede con el arroz no es nuevo para el expresidente del Fondo Latinoamericano para el Arroz de Riego, Rodrigo Araúz, quien no dudó en apuntar que la deficiencia que hoy sufre el campo surge a raíz de diversos desatinos de las autoridades en el pasar de los años y de las nuevas políticas de importación.

‘Pese a que los ministros vienen del campo, tienen que seguir directrices de importar, lo que afecta directamente al productor’, expresó Araúz.

MENOR HECTAREAJE

En este año se sembraron 67 mil hectáreas a nivel nacional, unas 3 mil más que en el ciclo anterior, y los rendimientos estuvieron en los 100 quintales por hectárea, según lo programado.

El costo de producción actual oscila entre 1,800 a 1,900 dólares por hectárea; sin embargo, en el 2005 se sembraron 73 mil 429 hectáreas a un costo de producción que apenas superaba los mil dólares.

EL PESO DE LOS INSUMOS

Héctor ‘Paye’ Ortega, expresidente de la Federación de Productores de Arroz de Panamá, reconoció que antes el rendimiento era mayor, pero los costos de producción eran menos.

Para el productor, el IMA debería importar diversos insumos agropecuarios en un gran bloque y que estos sean vendidos a los productores a crédito y de forma directa.

El déficit productivo del grano tiene diversas vertientes, ya que depende la posición de la cadena agroalimentaria del grano; es decir, productor, molino, supermercado y consumidor.

En el caso de los productores, se debe a los altos costos de producción por los insumos y falta de financiamiento, mientras que para los molineros se debe al uso de semillas de ‘tambucho’ en lugar de semillas certificadas.