18 de Ago de 2022

Economía

Chiquita y Del Monte pulsean por Barú

PANAMÁ. El potencial de las tierras baruenses es su mayor carta de presentación. Eso lo saben bien la estadounidense Chiquita Brands, qu...

PANAMÁ. El potencial de las tierras baruenses es su mayor carta de presentación. Eso lo saben bien la estadounidense Chiquita Brands, que negocia su reintegro al mercado panameño, y Del Monte Food, que también pulsea por ingresar al negocio.

Ambas empresas podrían participar en la subasta de unas 3,124 hectáreas ocupadas hace 15 años por productores invasores. Mantienen conversaciones con extrabajadores de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles, Coosemupar, así como con el gobierno.

En tanto, los productores de la región esperan que hayan más oferentes.

Con la subasta el Estado podría percibir unos $40 millones, con lo que se le debe cancelar a la Caja de Seguro Social $17 millones en concepto del pago de la cuota obrero patronal, así como otras deudas con proveedores, afirmó en un informe a inicios del mes Ana Giselle Rosas de Vallarino, directora ejecutiva del Instituto Panameño Autónomo Cooperativo, Ipacoop.

Sin embargo, la decisión de la subasta mantiene divididos a los productores de las tierras bananeras, ya que los que están a favor han tenido acercamientos con representantes de ambas empresas multinacionales, y el resto ha anunciado que no saldrá de las tierras de manera pacífica.

Las tierras que se destinaban al cultivo de banano, también conocido como ‘oro verde’, son codiciadas por empresarios, políticos, extrabajadores y productores independientes.

Dentro del grupo que se opone está Ada Pinzón, dirigente de la Asociación de Productores de Panamá, quien sostiene que ‘van a subastar las tierras de Barú y nos han tenido ya tres meses en espera y seguimos en el limbo’.

La productora, que representa a las pre cooperativas Rodolfo Aguilar Delgado, de Servicios Múltiples Unión de Productores Agropecuarios y Artesanos y la pre cooperativa Lucha Campesina, asegura que desde 1997 esas tierras no están ociosas, contrario a lo que creen las autoridades, debido a que allí se desarrollan cultivos de plátano, arroz, papaya, palma aceitera, yuca, árboles maderables y ganadería bovina y porcina. Advirtió que los productores ‘no descartan acciones ni piensan salir de s us áreas’.

Aunque la Coosemupar, R. L. contaba con un globo de terreno de 5,600 hectáreas, estas se subdividen en dos grandes grupos. El primero, con 2,476 hectáreas, que se entregará a igual cantidad de extrabajadores, y el segundo, unas 3,124 hectáreas, serán subastadas al mejor postor cuando se determine la fecha.