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15 de Jan de 2021

Economía

Muchas empresas, poca innovación

Un estudio del Banco Mundial desnudó la poca inversión en innovación que ejecutan los países de la región, menos de 0.5% del PIB

Latinoamérica requiere mayor competencia y capital humano de calidad para mejorar en innovación empresarial, según un estudio sobre emprendimiento en esa región presentado ayer en Honduras por el Banco Mundial.

El estudio, denominado ‘El emprendimiento en América Latina: muchas empresas y poca innovación’, señala que el futuro de Latinoamérica dependerá de alcanzar ‘un número mayor de emprendedores transformacionales que en la actualidad’.

La región necesita capital humano de alto nivel y de calidad para mejorar su competitividad e innovación, subrayó el representante del Banco Mundial en Honduras, Giuseppe Zampaglione. ‘Se necesita tener una base de recurso humano que sea bien formado. El capital humano es uno de los elementos principales de una producción’, enfatizó.

El directivo indicó que la innovación es clave para el desarrollo de los países, ya que fomenta la productividad y el dinamismo, lo cual, a su vez, promueve el crecimiento económico.

Según el estudio, Brasil es el único país de Latinoamérica que invierte el 1% de su Producto Interno Bruto (PIB) en investigación y desarrollo, mientras que el resto de países de la región invierte por debajo del 0.5%.

El informe estuvo a cargo de Jamele Rigolini, gerente sectorial del Banco Mundial para el desarrollo humano en los países andinos, y de Samuel Pienknagura, economista jefe para América Latina y el Caribe de ese organismo. Rigolini coincidió con Zampaglione subrayando que Latinoamérica debe crear un capital humano que ‘responda a las necesidades del sector privado’ e instaurar ‘una relación de confianza’ entre los emprendedores y las universidades para que esas instituciones educativas les ayuden a innovar.

Destacó que también es necesario que las empresas informales sean más productivas y que en el futuro se formalicen para que sean parte del proceso de producción. Rigolini indicó que Latinoamérica requiere mayor competencia para mejorar la poca innovación empresarial, respecto a su nivel de ingreso.

Según el estudio, uno de cada tres trabajadores en Latinoamérica es autónomo o un pequeño empleador, y la proporción de empresas registradas formalmente también es comparativamente grande.

En ese sentido, se indicó que la presencia de tantas pequeñas empresas revela que existen demasiadas firmas con poco potencial de crecimiento y una escasez de emprendedores transformacionales, es decir, aquellos que permiten generar puestos de trabajo de calidad y aumentar la productividad.