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24 de Oct de 2020

Economía

Panamá toma medidas para sortear la crisis energética

Autoridades ligadas al sector anuncian normas de ahorro, contratación de plantas térmicas e inversión en transmisión y generación de energía

Panamá enfrenta una emergencia energética. ‘Es una realidad que no tenemos energía y queremos que el país siga funcionando’; por ende, habrá que acogerse a medidas de ahorro, explicó Iván Zarak, viceministro de Economía.

El problema energético que enfrenta el país ha tocado fondo. Panamá tiene carencias en la generación y grandes debilidades en la transmisión de energía, mientras la demanda rompe récord de consumo.

Las actuales líneas de transmisión están copadas entre un 84% y 86%. La capacidad para transportar más energía está limitada. Sumado a esto, el país no tiene capacidad para generar más energía. Resolver este problema tomaría, por lo menos, tres años.

La situación se complica todas las estaciones secas, cuando las lluvias escasean y las hidroeléctricas, que generan el 57% de la energía que requiere el país, no pueden producir al 100%.

La estación seca del 2015 no será la excepción. Incluso, la situación podría complicarse con la eventual presencia del fenómeno El Niño, que produce una reducción en las lluvias, el motor para generar energía hidroeléctrica. Este panorama fue calificado como ‘precario’ por el secretario Nacional de Energía, Víctor Urrutia.

Frente a este horizonte, la nueva administración de gobierno toma cartas en el asunto con medidas a largo, mediano y corto plazo, explicó Urrutia, quien en conjunto con el gerente de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA), Iván Barría, y el viceministro Zarak, elabora un plan para reordenar el sector y enfrentar las vicisitudes que se presentarán en los próximos tres años como consecuencia de una mala planificación de las autoridades panameñas, que no llevaron el crecimiento económico a la par del desarrollo del sector energético.

VERANO 2015

Entre las opciones se señala la convocatoria a corto plazo de una licitación pública para la generación de 250 a 300 megavatios de energía eléctrica a través de plantas térmicas para suplir los requerimientos de la demanda nacional en los años 2015, 2016 y 2017. Esto ‘dará tranquilidad para los próximos años’, explicó Barría.

Así mismo, se plantea la estructuración a mediano plazo de planes de contingencia para la compra de energía a Centroamérica y Colombia, en tanto se construyen las líneas 3 y 4 de transmisión eléctrica.

Ambas alternativas; sin embargo, podrían significar nuevas alzas en la tarifa eléctrica.

Al compás de estas medidas, se continuará con la expansión de la infraestructura del sistema de transmisión. La licitación y construcción de la tercera y cuarta línea de transmisión están en la agenda del nuevo gobierno. Además, se contempla racionar la primera y segunda línea de transmisión para mejorar su capacidad para transporte de energía. De esta manera, se podrá ‘desahogar la transmisión desde el oeste al este de Panamá, que es donde más se usa la energía’, dijo Barría.

El Gobierno busca garantizar la transparencia en los procesos de licitación de proyectos y contratación de suministro de energía y, para lograrlo, se establecerán fianzas y los proponentes serán filtrados mediante procesos de precalificación.

A largo plazo, el gobierno contempla el ingreso al mercado de generación de la hidroeléctrica Chan II, que generaría 200 megavatios, y de la conexión con Colombia, que aportaría por lo menos 400 megavatios, para satisfacer la demanda, que anualmente crece entre 6% y 7%.

A corto plazo, el gobierno optará por un plan de ahorro energético, ‘intentando evitar los cortes programados’, explicaron las autoridades.

El gobierno busca implementar un ‘Plan nacional de uso eficiente de la energía’, a fin de concienciar a los panameños de la necesidad de ahorrar y hacer un uso racional de la energía, ya que ‘por años se nos hizo creer que la energía que consumíamos era barata debido al oneroso subsidio estatal’, acotó el viceministro. El gobierno espera no tener que verse obligado a racionar energía.

El sistema necesita, de forma urgente, 200 megawatts de energía para garantizar el suministro. Hoy la demanda es de 1,495 megawatts, mientras que la oferta es de 1,600 megawatts. Se estima que la inversión para estabilizar el sistema ronda los 5 mil millones de dólares.