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25 de Jul de 2021

Economía

Ecoturismo en Emiratos Árabes Unidos es impulsado

Ofrece safaris entre mar y desierto, en medio de miles de animales en libertad. Sus colinas rocosas, ríos y dunas forman una vida salvaje

Ecoturismo en Emiratos Árabes Unidos es impulsado
En el desierto conviven en Sir Bani Yas con las jirafas y los leopardos.

Emiratos Árabes Unidos, concebida como un ‘arca de Noé’ para especies animales, propone un turismo respetuoso con la naturaleza, en contraste con las tiendas y los rascacielos de Dubái.

Desde su apertura hace seis años, Sir Bani Yas ofrece safaris entre mar y desierto, en medio de miles de animales en libertad. Sus colinas rocosas, ríos y dunas forman 87 km² de vida salvaje para numerosas manadas de órices, aves del desierto, jirafas, ciervos y leopardos, introducidos en la isla para enriquecer la biodiversidad.

También alberga los vestigios de un monasterio cristiano, el más antiguo de la era preislámica en la región del Golfo.

Por iniciativa del jeque Zayed bin Sultan Al Nahyan, fundador de los Emiratos Árabes Unidos, la isla fue transformada en 1971 en una reserva natural ‘con la idea de convertirla en un arca de Noé’ para especies amenazadas de extinción, explica a la AFP Marius Prinsloo, director de operaciones de Tourism Development & Investment Company (TIDC), promotor del proyecto.

Con el tiempo, el número de animales fue aumentando hasta llegar a los aproximadamente 13,500. Sir Bani Yas cuenta con 25 especies de mamíferos y 170 de pájaros.

La isla cuenta con una de las poblaciones más importantes en el mundo de órices de Arabia, un animal que desapareció en estado salvaje en los años 70 debido a la caza y sólo sobrevivió en cautiverio.

Las gacelas de montaña y del desierto conviven en Sir Bani Yas con las jirafas y los leopardos. Sir Bani Yas se encuentra en el emirato de Abu Dabi, el más rico de la federación de los Emiratos Árabes Unidos, al disponer del 90% de las reservas petroleras.

Dedica muchos fondos a la preservación de la naturaleza y a un programa de desarrollo cultural.

Dubái, otro emirato, se dedica en cuerpo y alma al comercio y al turismo, con galerías comerciales, acuarios gigantescos e incluso una pista de esquí creada artificialmente en un medio ambiente desértico.

‘Monasterio cristiano’ Dotada de tres unidades hoteleras de capacidad limitada y respetuosas con el medio ambiente, la isla de Sir Bani Yas supo preservar su carácter natural.

‘Supervisamos la operación de salvaguardia del medio ambiente a diario’, afirma orgulloso Prinsloo.Fatima al Mutawa, responsable de relaciones públicas de TIDC, subraya el ‘carácter ecológico’ de todas las actividades en Sir Bani Yas, donde en las últimas décadas se plantaron unos 2.5 millones de árboles.