25 de Feb de 2020

Economía

‘Me preocupa que vean al sector construcción como una piñata'

Iván De Icaza, presidente de Capac, habla sobre las expectativas de la industria y advierte al Gobierno sobre los peligros que la pueden debilitar

El nuevo presidente del gremio más influyente de la industria de la construcción insiste en que la ‘tramitología' gubernamental y los altos impuestos paralizan el inicio de nuevos proyectos y ponen en riesgo la generación de empleos. Una lucha de nunca acabar.

IVÁN DE ICAZA
PRESIDENTE DE LA CÁMARA PANAMEÑA DE LA CONSTRUCCIÓN

‘Quisiera que los funcionarios de Gobierno dejaran de pensar que todo está bien en el sector de la construcción… que a la industria le va bien'

Iván De Icaza, el recién electo presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), llega al cargo con una ventaja que no tuvo su predecesor: la ejecución, después de más de un año en pausa, del esperado presupuesto de inversión pública, que promete devolverle el dinamismo al sector y garantizar su impacto dentro del Olimpo económico panameño.

Si bien la industria arranca el año con perspectivas de crecimiento positivas basadas, en parte, por los 4 mil millones de dólares que el Estado planea invertir en el 2016, hay obstáculos en el camino que colman la paciencia de los empresarios y amenazan la estabilidad del sector.

La burocracia estatal, el pago de más impuestos, el aparente ‘poco interés' de las autoridades por aumentar los permisos de construcción, mejora en la elaboración de los pliegos de cargo, déficit de mano de obra calificada y la falta de seguridad en algunos proyectos son algunos de los temas con los que De Icaza deberá lidiar a lo largo de su gestión que vence en enero de 2017.

La agenda promete ser intensa y De Icaza lo sabe.

EL SECTOR EN EL 2015

Hace apenas un año, en el primer trimestre del 2015, la industria estaba con el ceño fruncido tras reportarse una caída en la inversión pública por el orden del 40.7% en comparación con el mismo período del año anterior; una comparación injusta si se tiene en cuenta que en esos meses del 2014, los últimos de la administración Martinelli, hubo un gasto desmedido que elevó el presupuesto de inversión estatal.

Al margen de esa realidad, números son números, y parte de esa caída se atribuyó al decrecimiento en algunos sectores económicos, burocracia en la aprobación de planos y entrega de permisos y alza en el precio de los materiales. Además, la industria debió sortear los cambios internos en la política del país a raíz de la llegada de un nuevo gobierno que, como consecuencia, retrasó el inicio de grandes proyectos, y por ende, ralentizó el desempeño del sector. No solo eso. Debió lidiar con la aproximación del fin de obras de la ampliación del Canal de Panamá, previsto a culminarse en junio de 2016.

Toda esta cadena de factores comenzó a impactar negativamente a una industria que no estaba acostumbrada, al menos en la última década, a escuchar voces de alarma.

El año transcurrió y la industria comenzó a tomar un respiro en las postrimerías del 2015 con el refrendo de algunos contratos clave dentro del plan de inversión estatal, como la segunda línea del Metro y la Renovación Urbana de Colón, entre otros, sumado a la inversión privada que volcó sus energías en la construcción de proyectos residenciales y redujo la construcción de los comerciales en un 30.7% en comparación con el 2014, según datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Los pronósticos de crecimiento se corrigieron a la baja, empero la industria siguió ubicándose entre los sectores que mejor desempeño registraron con una participación en la economía en el 2015 de 16% y un crecimiento de 6.8% (en 2014 el aumento fue de 14%).

Con este desempeño, la construcción aportó 19% del crecimiento del país. Pero 2015 cerró con un frente abierto entre el sector empresarial y el Consejo Municipal de Panamá cuando este último aprobó, en diciembre pasado, un acuerdo que regulará la industria de la construcción en la ciudad de Panamá. El acuerdo establece normativas a los procesos de revisión y registro de documentos para la construcción, y obtención de los permisos para nuevas construcciones, entre estos: más fiscalización a los proyectos, regulación del uso de aceras y multas de hasta 100 mil dólares. Es la primera vez que se revisa esta normativa municipal desde 1996, y aunque las autoridades aseguran que las nuevas regulaciones pondrán orden en el sector, la máxima autoridad de la Capac opina que la letra menuda hay que verla con lupa.

LLEGADA AL CARGO

Desde que estaba en el cargo de primer vicepresidente de la CAPAC, De Icaza venía advirtiendo que el Gobierno debería incentivar al sector y no poner más requisitos para obtener los permisos de construcción y ocupación.

Ahora bajo el cargo de presidente de la CAPAC, el gremio más influyente de la industria de la construcción con más de 400 empresas afiliadas, insiste en lo mismo y asegura haberse encontrado con una ‘desaceleración en el ritmo de trabajo', y que él atribuye principalmente a la burocracia en la tramitología de algunas instituciones como el Benemérito Cuerpo de Bomberos, municipios, el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente ) y la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (Anati).

‘Todo esto tiene implicaciones financieras sobre la obra que se transfiere al comprador final', sostiene. Esa cadena de sobrecostos y de trámites burocráticos pasa factura al segmento más sensible del mercado: las viviendas de interés social e interés preferencial.

‘Ese es un sector que no puede absorber los costos o sobrecostos que produce tanta tramitología', insiste, y agrega que ‘por eso es que probablemente el Gobierno piense que la mejor forma de atender ese problema es que ellos sean los que construyan las viviendas al no tener ellos que hacer esos trámites'. Pero esa no es la solución, advierte. ‘La solución es que ambos (Gobierno y empresarios) tengan que hacer los mismos trámites para poder construir viviendas a un costo accesible'.

Tan relevante es el tema para la Capac, que De Icaza incluso apuesta a que si se toman las medidas oportunas para mantener a flote la construcción de viviendas de interés social y preferencial ‘creo que vamos a poder mantener números de crecimiento muy parecidos a los del 2015 y ojalá por encima de esa cifra'.

En otro tema, De Icaza considera oportuno darle seguimiento al paquete de reformas a la Ley de Contrataciones Públicas. ¿Realmente queremos cambiar la forma en que contratamos o no?, cuestionó. ‘Si queremos cambiarla, entonces hay que cambiar los principios de contratación', y fue enfático en señalar que hay que revisar la forma tradicional en que se han estado haciendo los pliegos de cargo. ‘Los pliegos son los que dictan las reglas del juego… hay tantos cambios y debemos encontrar una manera de que la presentación de las propuestas sea más simple', acotó.

De igual forma, se refirió al déficit de mano de obra especializada en la industria, una situación que tiene cojeando al sector y que lo llevó a presentar a manera de aporte para este tema, una propuesta a la junta directiva de la Capac para crear un Centro de Capacitación de la Industria de la Construcción, que espera pueda estar funcionando en unos seis meses para formar personal que en el futuro esté en capacidad de ocupar un cargo especializado, que son los mejor remunerados dentro del sector.

‘El plan es que el centro pueda otorgar la certificación laboral para los oficios de la construcción', explicó.

A De Icaza también le preocupa la falta de seguridad en algunos proyectos de construcción, que ha generado en lo que va del 2016 un saldo de siete obreros fallecidos.

‘La verdad que las cifras del inicio del 2016 han sido más elevadas en comparación con nuestras estadísticas regulares… y me da la impresión que algunos de los accidentes que hemos tenido han sido de trabajadores recién llegados a la industria y que no han tenido el contacto y el aprendizaje debido para utilizar los equipos', advirtió.

De Icaza señaló que la Capac, a través de la Secretaría Técnica de Seguridad siempre vela por este tema dentro de la industria e hizo un llamado a las empresas para contratar personal con comprobada inducción en medidas de seguridad en el sector construcción.

El máximo representante de la Capac hizo un llamado al Gobierno para que haya un cambio de mentalidad en la forma como perciben a la industria. ‘Quisiera que los funcionarios de Gobierno dejaran de pensar que todo está bien en el sector de la construcción… que a la industria le va bien'.

De Icaza sabe que la industria no es infalible. Sabe que pese a que el sector se mantiene en la cúspide y que aún puede alardear de ser uno de los principales generadores de plazas de trabajo, hay amenazas que pueden moverla como hoja en huracán.

Con esto en mente, invita al Gobierno a que en conjunto identifiquen los obstáculos y los retiren oportunamente del camino. ‘Eso es lo que nos está faltando', advierte.

‘Que no sea escuchar al sector privado para tomar una foto y decir sí estamos conversando con ellos, sino que sea una participación real y genuina en donde seamos escuchados'.

-¿Entonces, el Gobierno está más centrado en otros sectores?

-Pareciera, responde.

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