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15 de Dec de 2019

Economía

Institucionalidad e incentivos, clave para lograr la seguridad hídrica

Para superar los retos en seguridad hídrica se necesita fortalecer la institucionalidad en la gestión de esos recursos y definir incentivos

“Para superar los retos en seguridad hídrica en el país se necesita fortalecer una institucionalidad que facilite la gestión de esos recursos y definir e implementar incentivos económicos para mejorar la distribución, el uso del agua y limitar la contaminación”.

A esa conclusión llegaron un grupo de expertos reunidos en Panamá durante la “Semana del Agua de Panamá: Plan Nacional de Seguridad Hídrica 2015-2050: Agua para Todos”, los cuales además coincidieron sobre la importancia realizar intervenciones en servicios de agua y saneamiento para reducir la desigualdad en las zonas rurales del país.

También mencionaron la prioridad de desarrollar sistemas de contratos basados en metas de desempeño que mejoren la eficiencia en la provisión de servicios de agua y saneamiento, como se ha hecho en países como Chile, Ecuador, España, México y Perú.

Según el Diagnóstico Sistemático de País, elaborado por el Banco Mundial, en Panamá las áreas con mayor pobreza coinciden con las que tienen menos provisión de agua. El documento también señala que en las escuelas hay menos ausentismo en las regiones donde hay acceso a agua y saneamiento.

Durante su disertación, la representante del Banco Mundial en Panamá, Anabela Abreu, destacó que “el agua es un eje fundamental en la economía panameña, para el abastecimiento energético, la seguridad alimentaria y para garantizar el bienestar general de la población”.

Sin embargo, “los retos en este sector son cada vez más fuertes e incluyen aspectos como la competencia por el uso del agua o las consecuencias del cambio climático”, señaló la representante del Banco Mundial, quien reconoce que Panamá ha avanzado para lograr la seguridad hídrica que el país necesita.

“Los retos para lograr la seguridad hídrica persisten dada la creciente demanda de agua por los sectores productivos, y la necesidad de mejorar la provisión de servicios de agua potable y saneamiento particularmente en los grupos más pobres”, afirmó Abreu.

Según Abreu, para enfrentar esos retos y lograr soluciones eficaces, “además del Plan Nacional de Seguridad Hídrica se requerirá un esfuerzo conjunto, no solo de las instituciones públicas, sino también del sector privado, los gremios y la sociedad”.

“La cultura del agua es un trabajo de todos y de todos los días”, afirmó el gerente de la Práctica Global de Agua del Banco Mundial, David Michaud.

El ministro de Ambiente, Emilio Sempris, por su parte, destacó que el agua es un tema prioritario en la agenda del Gobierno Nacional y la creación de la Consejo Nacional del Agua (Conagua) es un paso decisivo en el fortalecimiento de la gobernabilidad de los recursos hídricos del país.

La ministra de Gobierno, María Luisa Romero, además, subrayó que “el plan nacional representa la hoja de ruta solidaria que como país debemos ejecutar para que el agua mejore nuestra calidad de vida”. “No siempre reconocemos el valor del agua como elemento esencial del desarrollo humano sostenible”, añadió la alta funcionaria.

Al finalizar la jornada, Sempris, agradeció el apoyo del Grupo Banco Mundial al Gobierno de Panamá en la implementación de las acciones para hacer del Plan Nacional de Seguridad Hídrica una realidad.

La “Semana del Agua de Panamá: Plan Nacional de Seguridad Hídrica 2015-2050: Agua para Todos”, celebrada la semana pasada en un hotel de la ciudad capital, fue organizada por el Banco Mundial y el Consejo Nacional del Agua (Conagua). Reunió a más de 400 personas entre autoridades, representantes del sector privado, la academia y la sociedad civil.