La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Economía

Imposiciones del riesgo sistémico

Dado que el riesgo global no se limita a sus orígenes, las recientes controversias que han surgido de las disputas entre Norteamérica, China y la Unión Europea pueden considerarse a cierta extensión un promotor de variaciones en los riesgos unicos de las demás economías

Actualmente, uno de los debates más significativos en materia académica son los riesgos sistémicos que emanan de la serie de controversias comerciales, políticas y económicas reportadas a partir del período 2016.

Sin embargo, existen otros tipos de riesgos denominados individuales o únicos, que afectan a cada una de las economías en particular y los cuales se intensifican a partir de la magnitud de los riesgos sistémicos que se difunden como resultado de la interconectividad de mercados internacionales y regionales. Por ello, se torna importante la comprensión de los riesgos desde ambas perspectivas.

A QUÉ NOS ENFRENTAMOS

Los riesgos en diversos ámbitos, ya sea político, comercial o económico, han estado latentes desde los orígenes de la civilización, sin embargo estos han evolucionado de la mano de la globalización y de los avances así como de las complejidades de los sistemas que esta promueve.

De esta evolución se desprende la distinción de diversos tipos de riesgos, como lo son los sistémicos y los únicos. Siendo los primeros una fuente de riesgo para todos los participantes del sistema global, los riesgos únicos se caracterizan por afectar a un agente en particular, por ejemplo un país o una organización.

Sin embargo, a pesar de que la definición otorga cierto grado de distinción, estos no son mutuamente excluyentes. Es decir, si un tipo de riesgo se suscita el otro tiene probabilidades de manifestarse, por lo que pueden darse de manera simultánea. Tal sería el caso de una afectación en el mercado laboral de una determinada jurisdicción donde una multinacional como resultado de las guerras comerciales deba de reducir planillas y cerrar operaciones.

A partir de este escenario establecemos bases para la consideración de los riesgos sistémicos como potencial fuente promotora de riesgos únicos. Y a consecuencia de que el mundo está cada vez más globalizado, se incrementen las probabilidades de expansión de los efectos negativos de los riesgos sistémicos, presunción que ilustramos con las afectaciones que han tenido y pueden tener a futuro las acciones de Norteamérica, la Unión Europea (UE) y China. Estas tres zonas geográficas, a pesar de su significativa distancia, terminan por afectar economías de América del Sur y el Sur de África como resultado de la interconectividad establecida.

A la fecha, los impactos se han reflejado principalmente en aquellas economías de América del Sur y Sur de África que dependen significativamente de las inversiones extranjeras y de las altas demandas de materias primas como los metales. Ambos renglones han reportado bajas que hacen un llamado de atención.

Pero no solo los riesgos emanan de los protagonistas actuales, ya que lo que suceda en América del Sur y en el Sur de África también termina por afectar intereses de Norteamérica, la UE y China. Un caso claro es el deterioro de la estabilidad política y poca seguridad de los países miembros de estas zonas, ambos factores promotores de incertidumbre que generan mayor escepticismo sobre los niveles de riesgo-retorno a la hora de considerar inversiones extranjeras.

EVOLUCIÓN DEL RIESGO INDIVIDUAL

Citando la 13ª edición del Informe de Riesgo 2019 de La Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU), el cual considera diez riesgos distintos para la evaluación de 131 países, nos podemos percatar de que los riesgos y su manejo han evolucionado si consideramos que 30% (40) de los países del estudio reportan variaciones en cuanto a su clasificación y puntaje general versus períodos previos.

Considerando las clasificaciones (A=menos riesgo; E=mayor riesgo) y los puntajes (0=menos riesgo; 100=mayor riesgo), los riesgos se intensifican para ciertos países mientras que para otros la exposición ha reducido.

Entre los Estados con exposiciones menos favorables listan Yemen (85), Siria (85), Venezuela (84), Somalia (82) y República Democrática del Congo (81).

En cuanto a exposiciones más favorables o países menos riesgosos listan Liechtenstein (11), Suiza (11), Singapur (12), Hong Kong (13) y Australia (14).

Con una escala de 20 a 40 considerada como riesgo bajo, Panamá en cuanto a sus resultados generales (clasificación B/puntaje 36) se posiciona relativamente favorable y estable frente a otros países de la región y períodos previos.

Sin embargo, consultando de manera individual los riesgos considerados en el estudio, se reportan áreas donde las clasificaciones y puntajes para Panamá son moderadamente altos. Entre estas listan la estabilidad política (C/45), la efectividad gubernamental (C/50), regulaciones/leyes (C/48) y el mercado laboral (C/50). A dichas áreas se debe prestar atención para evitar una clasificación general en el umbral de 40 a 60 que significaría riesgo moderado equivalente a un detrimento de la percepción que se tenga sobre el país.

Las variaciones que reporten los resultados en el informe citado como otros emitidos por organizaciones e instituciones de alta credibilidad, son una fuente de evidencia de la evolución de los riesgos y los cambios que estos pueden implicar para un país en cuanto al manejo de sus políticas económicas como comerciales.

ACCIÓN

FICHA

La autora conduce el segmento ‘Su ventana financiera' en @Estrellaonline

Nombre completo: Laritza del Rosario Lezcano Navarro

Ocupación: Consultora Financiera

Resumen de su carrera: Master en Inversiones y Finanzas y Diplomado de Economía y Finanzas de la Universidad Queen Mary University of London. Licenciatura en Contabilidad, Banca y Finanzas de la Universidad Santa María La Antigua de Panamá. Experiencia laboral en auditoría comercial, análisis financiero e implementación de análisis cuantitativo.

A pesar de que muchos estemos anuentes de que existen diversas fuentes y clasificaciones de los riesgos a los que el mundo en general está expuesto, se ha prestado poca atención a las jurisdicciones más pequeñas donde los impactos sistémicos pueden suscitar efectos negativamente significativos en cuanto a política, comercio y economía.

La importancia al tema se intensifica si consideramos la definición de riesgo global dictada por el Foro Económico Mundial (Reporte de Riesgo Global, 2018) ‘evento o condición incierta, que si ocurre puede causar un impacto negativo en diversos países o industrias en los próximos 10 años'. Es decir, que no nos enfrentamos a impactos de corto o mediano plazo que se suscitan y subsanan en el momento inmediato.

Considerando la prolongación de las consecuencias a pagar resultado de lo que el riesgo sistémico pueda ocasionar, los riesgos deben de ser analizados no solo desde la perspectiva de sus consecuencias generales sino también como fuente potencial de intensificación de los riesgos únicos a los que está expuesta una economía en particular.