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10 de Jul de 2020

Economía

Crisis golpea la Zona Libre de Colón, su actividad comercial se contrae 9.2%

La zona franca panameña reportó casi $100 millones menos en el valor de sus reexportaciones en 2019. Sus importaciones también cayeron en más de $1,000 millones

La actividad comercial en la Zona Libre de Colón (ZLC), la principal zona franca del país, se mantuvo deprimida en 2019, en medio de una desaceleración económica que también golpea al país. Las cifras oficiales muestran que la crisis en la zona franca panameña continúa. Y que su modelo económico parece ya no estar funcionando. Solo el año pasado reportó casi $100 millones menos en sus reexportaciones (Valor FOB) y sus importaciones cayeron en más de $1,000 millones (Valor CIF)

La Zona Libre ha perdido competitividad internacional para suplir a sus clientes en la región, dicen expertos.Archivo La Estrella de Panamá

Del más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República se extrae que de enero a diciembre de 2019, la actividad comercial desarrollada en la zona franca panameña se redujo 9.2%, debido principalmente al deterioro de las reexportaciones.

De enero a diciembre de 2019, las reexportaciones en la ZLC generaron un movimiento por el orden de $9,814 millones (Valor FOB), lo que significó una disminución de $994 millones en la actividad comercial respecto a 2018, cuando reportó movimientos por $10,808 millones.

El mayor deterioro se produjo en el primer trimestre del año (de enero a marzo) cuyo valor de la mercancía sumó $2,295 millones. Mientras que de abril a junio fueron $2,496 millones, de julio a septiembre, $2,355 millones y de octubre a diciembre, $2,666 millones. Los principales destinos de las reexportaciones panameña fueron: Panamá, Colombia, Costa Rica, Puerto Rico, Suiza y Estados Unidos, entre otros países.

Por otro lado, las estadísticas de INEC también precisan que las importaciones (valor CIF) de mercaderías en 2019 sumaron $8,655 millones, es decir $1,117 millones menos que en el año previo, cuando superaron los $9,772 millones.

Entre las principales mercaderías importadas están: teléfonos celulares y sus partes, calzados, medicamentos, neumáticos, perfumes, cigarrillos, tejidos, joyería, máquinas automáticas para tratamiento o procesamiento de datos portátiles, televisores, licores, entre otros. La mayor parte de las mercaderías se importaron de Estados Unidos, China (Continental), Singapure, Vietnam, Hong Kong, México, Francia, por mencionar algunos.

Para el empresario y expresidente de los usuarios de la Zona Libre de Colón (ZLC), Severo Sousa, “lamentablemente la ZL viene en franco deterioro desde hace años, entre otras razones, porque ha perdido competitividad internacional para suplir a sus clientes en la región de la forma que tradicionalmente lo hacía”.

Señaló que “aunado a la mala situación económica por la que dichos países han venido atravesando, que hasta cierto punto los alentó a reducir costos y tiempos yendo directo a China, más la poca atención gubernamental que se le ha dado en los últimos lustros, que en vez de ayudar a mejorar procesos y aumentar la productividad; por el contrario, llevó a la ZLC a ser más costosa, lenta, con malísima infraestructura y desactualizada”.

Y “si no se atiende prontamente la mejora de procesos que permitan recuperar competitividad y facilitar su operación como hub multimodal de carga, con los incentivos debidos para atraer inversión extranjera y que la inversión local y la banca vuelvan a confiar, la ZLC no verá mejores días a corto plazo”, puntualizó el también expresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep).

La Zona Libre de Colón (en ocasiones abreviada como Zolicol o ZLC) fue creada mediante el Decreto Ley No.18 de junio de 1948 como institución autónoma del Estado panameño.

Se encuentra localizada en la costa caribeña de Panamá en la provincia de Colón, dentro de la ciudad de Colón, ocupando 1064,58 hectáreas de extensión.

La ZLC cuenta con más de 2,600 empresas establecidas y es calificada como la zona franca más grande del continente americano, así como el primer centro de contenedores de América Latina. Como parte de sus actividades capta servicios y centros de importación, almacenaje, ensamblado, embalaje y reexportación de productos de todas partes del mundo, en especial aparatos eléctricos, productos farmacéuticos, licores, tabaco, mobiliario doméstico y de oficina, productos textiles, calzado, joyas y juguetes.