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13 de May de 2021

Economía

Recuperación económica de Panamá depende del ritmo de vacunación: BID

 En el 2020, el PIB de la región cayó 7% y un 18% para Panamá. Además, se perdieron 30 millones de empleos

vacuna
América Latina y el Caribe atraviesa un túnel pandémico, donde se encuentran protegiendo la salud de la población y al mismo tiempo implementando reformas para la recuperación.Archivo | La Estrella de Panamá

Ganar la carrera entre los procesos de vacunación y las nuevas olas de contagio y sus variantes será fundamental para que la recuperación económica se afiance este año. Por eso es importante aumentar el ritmo de vacunación en casi todos los países de la región, incluyendo a Panamá, señaló Eric Parrado, economista jefe y gerente general del departamento de investigación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Parrado mencionó que las esperanzas de las vacunas aumentan después de que, en el 2020, América Latina y el Caribe (ALC) sufriera la mayor caída del producto interno bruto (PIB) en un solo año de la que se tiene registro, al presentar un -7% y un -18% para Panamá.

“Por su parte, los mercados laborales se vieron gravemente afectados tanto por los choques externos como los confinamientos, ya que se perdieron más de 30 millones de empleos, aunque los últimos meses se ha producido una recuperación en toda la región”, indicó el economista durante su participación en CADE 2021.

En el caso de Panamá, Laura Ripani, especialista principal en mercados laborales del BID, expresó que antes de la pandemia el desempleo no era un problema tan fuerte hasta la llegada del primer caso cuando se dio una fuerte subida de 7,1% a 18,5%. “Este es un cambio sumamente fuerte que se suma a los desafíos estructurales del mercado laboral que ya existían previos a la pandemia, como: baja productividad, bajo niveles de empleo formal y brechas de género”, acotó la especialista laboral del BID.

Parrado comentó que, como consecuencia, la región de ALC se enfrenta a una amplia gama de problemas económicos y sociales, tanto existentes como nuevos, que incluye la creciente desigualdad y el descontento social, importantes restricciones fiscales, problemas de deudas y un sector financiero debilitado, entre otros riesgos.

El BID prevé que las personas en situaciones de pobreza extrema aumenten a más de 16 millones y en pobreza moderada a 19 millones, esto significa 35 millones de nuevos pobres. En el caso de Panamá la proyección es que el aumento de pobreza vaya del 15,7% al 19%.

“Solo una fuerte recuperación permitiría que estas tasas disminuyan significativamente. Para revertir esto y los problemas sociales más profundos tenemos que encontrar maneras de impulsar una recuperación ágil, inclusiva y sostenible”, expuso Parrado.

Según el economista del BID, para el 2021 se prevé que el crecimiento económico de ALC llegue al 4,1% y luego vuelve a un crecimiento tendencial más modesto cercano a 2,5% al año. En un escenario más optimista el crecimiento podría llegar a un 5,2% y luego volvería a un crecimiento tendencial.

“Aquí el proceso de vacunación es fluido, la inmunidad del covid-19 aumenta y los países estarían abriendo sus economías al comercio y flujo de capitales”, aseveró Parrado, quien advirtió que, en un escenario negativo, esto podría retrasarse, incluso podría permitir una doble caída del crecimiento o una doble recuperación en forma de letra W.

Deuda bruta

El investigador del BID contó que la nota de cautela en este escenario es que dado los fuertes estímulos fiscales de los países desarrollados se podrían generar correcciones en los mercados financieros.

La deuda bruta que ya había aumentado bruscamente desde la crisis financiera global podría incrementarse hasta el 76% del PIB hacia el 2023, en el escenario base. “Si la recuperación económica tarda más en materializarse, la deuda podría aumentar hasta el 8% del PIB en la región, sin embargo, si el crecimiento y el ajuste son más rápidos, la deuda podría estabilizarse en torno al 72% del PIB”, declaró el ejecutivo. 

Panamá está en la medianía de la tabla en términos de deuda sobre el PIB con 63,5%, “así que también tendrá un desafío para que este logro sea sostenible en el tiempo”, dijo el investigador.

El BID enunció una serie de recomendaciones relacionadas a la problemática fiscal mientras AML atraviesa el túnel pandémico, donde se encuentran protegiendo la salud de la población y al mismo tiempo implementando reformas para la recuperación.

  • En primer lugar: Aumentar la eficiencia del gasto público que podría arrojar ahorros de hasta el 4,4% del PIB al año en promedio. En Panamá la estimación del BID respecto a ser más eficiente el gasto público, llega a 3,8% del PIB.

  • Segundo: Aumentar la base tributaria en los países de la región, ya que el 22% del PIB los ingresos tributarios de ALC son considerablemente inferiores al 34% del ahorro. En Panamá los ingresos tributarios son relativamente bajos para los desafíos que vienen y se debe enfocar en mejores diseños tributarios tanto en tasas como en la base, manifestó el economista del BID.

De acuerdo con Parrado, los países de ALC podrían utilizar estos recursos para aumentar el gasto en proyectos de salud y educación de alta calidad en beneficio de las familias más pobres. Reducir los aranceles de importación de bienes de capital. Aumentar la transferencia de ingresos bien enfocadas a los pobres. Invertir en infraestructura eficiente.

  • Tercero: Reformas estructurales con beneficios sustanciales para la recuperación: Reducir la informalidad y fortalecer las instituciones fiscales. 
  • Cuarto: Aprovechar la realineación de las cadenas globales. 
  • Quinto: Invertir más en infraestructura y digitalización para aumentar el crecimiento.