05 de Dic de 2021

Economía

La mayoría de la empresas de la región aún están en niveles iniciales de la transformación digital

El 56.2% de ellas, apenas comienzan su transformación digital. Solo el 10.8% llega al grado de desarrollo más alto, revela la firma LLYC

Las empresas realizan los esfuerzo para evolucionar y adaptarse a la disrupción digital.
Las empresas realizan diversos esfuerzos para evolucionar y adaptarse a la disrupción digital.Pixabay

Aunque la pandemia del Sars-CoV-2 aceleró el proceso de digitalización de las empresas, optimizando capacidades técnicas, automatizando procesos internos y externos e implementando nuevas herramientas y soluciones digitales, el 56.2% de ellas todavía se encuentra en los niveles iniciales de su transformación. Y solo el 10.8% ha llegado al grado de desarrollo más alto, revela el primer informe Deep Digital Journey, publicado por la firma LLYC.

Para realizar este estudio se consultó, a través de una encuesta suministrada por videollamadas y correo electrónico, a más de 200 ejecutivos de Marketing y Comunicación de grandes compañías pertenecientes a 16 industrias y 12 países de Europa y América: Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, México, Panamá, Perú, Portugal, República Dominicana, para tratar de descubrir en qué etapa se encuentran las empresas dentro del viaje que supone la transformación digital, que va más allá de la digitalización ya que implica un cambio cultural.

“Una verdadera transformación requiere más que solo nuevas tecnologías. Requiere una visión estratégica y compromiso por parte de las altas instancias de la organización para replantear y reorganizar los tres atributos principales de la empresa moderna: su cultura, sus procesos y su tecnología. Cualquier líder de la empresa eficaz le dirá que introducir una nueva tecnología es la parte más sencilla; son los cambios en la cultura y en los procesos los que pueden frustrar el progreso de la transformación”, señala el estudio internacional.

Además, destacó  que la transformación también tiene en su foco a la forma en la que las empresas gestionan su comunicación y marketing, áreas que están incorporando de una manera rápida los equipos, la tecnología, los procesos y las técnicas propias de la disrupción a la que estamos asistiendo.

El estudio arrojó que las compañías se auto perciben avanzadas en sus prácticas de digitalización, pierden de vista la verdadera transformación digital que implica el viaje digital profundo (deep digital journey), ligado a procesos más complejos de transformación cultural.

Para obtener los resultados globales, se establecieron cuatro fases, desde la actividad mínima de la marca en el entorno digital hasta la evolución máxima que una compañía puede alcanzar en la automatización de sus procesos: Digital Being, Digital Optimization, Digital Data Driven y Deep Digital. En el mismo se analiza no solo la digitalización, sino sobre todo la transformación digital en los departamentos de comunicación y marketing.

El informe concluyó que el 34% de las empresas desarrolla prácticas propias del estado más inicial de la transformación digital (Digital Being). Mientras que el 22.2% se ubica en el segundo nivel (Digital Optimization), afinando herramientas y procesos digitales; el 33% considera que está en un estado avanzado (Digital Data Driven), en el que se adaptan al entorno digital las actividades de sus diferentes áreas de negocio, así como procesos o plataformas; y el 10.8% alcanza el grado más alto (Deep Digital) y opera ya con una visión de planificación y ejecución completamente digital. Es decir, la mayoría de las compañías no ha llegado todavía a la mitad de su proceso de transformación digital.

También muestra que por sectores hay grandes diferencias. Turismo y ocio (aerolíneas, plataformas de viaje o empresas de entretenimiento) es el mejor ubicado. Un 30% de las empresas encuestadas de ese segmento está en la fase más alta. Le siguen Tecnología y Telecomunicaciones y Consultoría y servicios legales, con casi un 20%. En cambio, el sector público aparece como el más retrasado, con un 70% de las compañías en el estado más inicial de la transformación digital.

Del informe se pueden extraer que el 57% de las empresas se enfocan más en ellas mismas que en las personas (clientes, empleados o stakeholders), cuando son los protagonistas de su negocio y la base de su éxito. La mayoría no tiene una estrategia “people centered”.

El trabajo también concluye que las empresas con un mayor grado de transformación digital generan más negocio a través de sus canales digitales: más del 70% de las compañías que se encuentran en la fase de Deep Digital ya genera más del 20% de los ingresos por esa vía.

Además, el 73% de los equipos de marketing y comunicación no utiliza modelos de IA (Inteligencia Artificial) en sus comunicaciones o campañas, a pesar de que su papel es clave.

“Los departamentos de marketing y comunicación tienen un rol fundamental en el fenómeno de la transformación digital y en los avances en los procesos de digitalización. Su trabajo como responsables de la interacción entre las marcas y las personas que les importan los sitúan en el centro de la exposición de la disrupción provocada por las tecnologías exponenciales”, señaló Ibo Sanz, Global Tech & Digital Strategy de LLYC.

El camino a la transformación digital

El estudio concluye que las empresas e instituciones necesitan desplazar el foco de atención de ellas mismas hacia las personas para conectar con ellas.

Además, deberían intensificar su viaje hacia un auténtico proceso cultural de transformación digital que implica el “viaje digital profundo” para crecer en la generación de su negocio digital. Solo las empresas que evolucionen en esa dirección estarán preparadas para este “momentum” digital y para anticiparse a su entorno.

“La verdadera transformación digital que implica el Deep Digital Journey está ligada a procesos complejos de transformación cultural y no solo a avances tecnológicos o a la digitalización de ciertas prácticas. Las empresas están haciendo un enorme esfuerzo para evolucionar y adaptarse a la disrupción digital, pero en el camino se encuentran con resistencias lógicas de un cambio que es más profundo y radical de lo que parece”, puntualizó Adolfo Corujo, Chief Strategy and Innovation Officer de LLYC.