Arancel cero al maíz preocupa a productores mientras EE.UU. descarta cambios al TPC

Productores de Azuero piden revisar la Ley 107 y mecanismos de importación ante la competencia con maíz subsidiado

Los productores de maíz de Panamá lanzaron una alerta sobre el futuro de la producción nacional, tras la entrada en vigor, desde el 1 de enero de 2026, del arancel de 0 % para la importación de maíz proveniente de Estados Unidos, como parte del calendario de desgravación del Tratado de Promoción Comercial (TPC). El llamado del sector ocurre en un contexto en el que el gobierno estadounidense ha reiterado que el acuerdo comercial no será renegociado.

En un comunicado al país fechado el 6 de enero de 2026, los productores expresaron su “profunda preocupación” por la situación crítica que enfrenta el cultivo, al quedar en competencia directa con la principal potencia mundial en producción de maíz. Señalaron que, a diferencia de los agricultores estadounidenses, los productores panameños no cuentan con subsidios ni mecanismos efectivos de protección estatal que les permitan competir en condiciones equitativas.

El gremio recordó que el 99 % de la producción nacional de maíz se concentra en la península de Azuero, actividad que genera un impacto económico estimado en unos $50 millones anuales y que constituye un pilar para el empleo rural y la seguridad alimentaria del país.

Los efectos de la apertura ya son visibles, según el sector. Para el año agrícola 2025-2026, los maiceros sembraron 12,080.86 hectáreas de maíz mecanizado, lo que representa 5,006 hectáreas menos que en el año agrícola 2024-2025. Esta caída equivale a una reducción del 29.30 % de la superficie sembrada. A ello se suma un costo de producción estimado en $2,250.06 por hectárea, que encarece la colocación del producto nacional en el mercado.

Los productores también advirtieron sobre la falta de liquidez que enfrenta el sector. Indicaron que aún esperan una resolución del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) que les permita acceder a la compensación de precios correspondiente al año agrícola 2024-2025, clave para cumplir compromisos con casas comerciales y entidades bancarias. La deuda pendiente por concepto de comercialización asciende a $9,974,678.07, de los cuales solo se ha pagado $525,302.30, equivalente al 5 % del total adeudado.

Ante este panorama, el gremio solicitó a las autoridades revisar de manera integral la Ley 107 de Productividad, ajustar los parámetros de importación de maíz —tanto del grano para industrialización como de productos derivados— e implementar mecanismos de financiamiento blando e incentivos que fortalezcan la producción nacional.

El llamado de los maiceros contrasta con la posición oficial de Estados Unidos sobre el TPC. En diciembre de 2025, Andrew Hochhalter, agregado agrícola de la Embajada de Estados Unidos en Panamá, confirmó a La Estrella de Panamá que su país no renegociará el tratado ni revisará el calendario de desgravación arancelaria. Según explicó, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) ha sido clara en que los encuentros bilaterales previstos bajo el TPC están diseñados únicamente para dar seguimiento a su implementación, no para modificar sus términos.

Aunque el tratado contempla una Comisión de Agricultura para evaluar su funcionamiento, este comité tiene un carácter técnico y no abre la puerta a renegociaciones. A partir de 2026, productos como el maíz ingresan al mercado panameño sin pagar aranceles, mientras que otros rubros sensibles completarán su desgravación en los próximos años.

Los productores reiteraron su disposición al diálogo, pero advirtieron que la falta de medidas inmediatas y estructurales podría acelerar la desaparición progresiva de la producción nacional de maíz, con efectos directos sobre la economía rural y la seguridad alimentaria del país.

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