Auditoría de Cobre Panamá alcanza 88.84% de avance y revela riesgos ambientales

  • 06/04/2026 15:54
El quinto informe alerta sobre riesgos como el drenaje ácido, mientras el proceso entra en su fase final de validación

El Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) puso a disposición de la ciudadanía el quinto informe del proceso de Auditoría Integral al proyecto Mina de Cobre Panamá., alcanzando un avance de 88.84%, presentado como parte del proceso de evaluación técnica del complejo minero.

El documento detalla que la revisión se desarrolla bajo criterios de trazabilidad, transparencia e independencia técnica, y que actualmente se encuentra en una fase avanzada de validación de los compromisos ambientales adquiridos por el proyecto.

De un total de 370 compromisos derivados del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) categoría III, 147 han sido analizados y se encuentran en fase final de validación integral, mientras que 223 permanecen en proceso de incorporación documental y cierre dentro de la auditoría.

El informe precisa que la evaluación se sustenta en informes de seguimiento ambiental y anexos técnicos, lo que ha permitido construir hallazgos preliminares, aunque aún no se cuenta con un inventario definitivo de incumplimientos ni con la matriz final de riesgos, la cual será presentada en el informe de cierre.

Entre los hallazgos más relevantes, la auditoría identifica la presencia de material de mediana y baja ley expuesto a condiciones climáticas sin procesamiento.

Debido a la presencia de minerales sulfurosos, esta situación representa un riesgo potencial de generación de drenaje ácido de roca (DAR), que podría afectar la calidad de aguas superficiales y subterráneas si no se aplican medidas de mitigación.

En ese sentido, el informe plantea que la remoción, tratamiento o procesamiento de este material podría constituir una medida técnicamente viable para reducir estos riesgos, en línea con lo señalado por MiAmbiente, que ha recomendado incorporar estas acciones dentro del Plan de Preservación y Gestión Segura (PGS).

El análisis también abarca múltiples componentes, incluyendo el ambiente biológico —flora, fauna, peces de agua dulce y biología marina—, así como riesgos a la salud humana, aspectos socioeconómicos y variables técnico-operacionales.

En materia ambiental, el informe identifica debilidades en los programas de reforestación, señalando que las acciones se han desarrollado de forma fragmentada y sin una estrategia integral orientada a la conservación de la biodiversidad.

Además, advierte la ausencia de indicadores consolidados que permitan medir el impacto en la conectividad ecológica y la recuperación de ecosistemas.

El proceso auditor también ha incluido actividades de campo, como visitas técnicas, verificación de planes de reforestación y reuniones con entidades involucradas, con el objetivo de reforzar la trazabilidad y garantizar una evaluación integral.

Pese al avance significativo, el informe subraya que la auditoría aún no ha concluido y que los resultados consolidados, junto con la matriz de hallazgos y riesgos, serán presentados en el informe final previsto para los próximos meses.

Las autoridades reiteraron que los documentos de la auditoría están disponibles para consulta pública, en el marco de las políticas de transparencia y acceso a la información ambiental.

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