El movimiento telúrico ocurrió a las 7:34 a.m., hora local, y tuvo una profundidad estimada de 76 kilómetros
- 20/08/2026 19:00
La banca panameña reconoce que la inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que las instituciones financieras atienden a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y al sector informal, dos segmentos clave para el crecimiento económico del país.
Según el último reporte de Indesa, el 95% del tejido empresarial panameño está compuesto por pymes, responsables del 40% del empleo nacional. Sin embargo, este sector ha sido históricamente relegado por la banca tradicional.
A este análisis llegaron Raúl Arosemena, vicepresidente de Banca de Empresas en BAC Panamá; Aimeé Sentmat de Grimaldo, presidenta ejecutiva de Banistmo; y David Muñoz Rey, vicepresidente Ejecutivo de Tecnología de Banco General.
Los representantes participaron en el encuentro titulado “La era de la IA y la ciberseguridad avanzada” realizado por Tigo Business y Bloomberg Línea con el objetivo de reunir en Panamá a representantes del sector bancario, entidades de gremios empresariales y altos ejecutivos para analizar cómo la inteligencia artificial está transformando los negocios y redefiniendo al mismo tiempo, el panorama de riesgos digitales.
Raúl Arosemena, vicepresidente de Banca de Empresas en BAC Panamá, explicó que el modelo clásico de análisis crediticio, basado en estados financieros y balances, resultaba lento y poco accesible para las pymes.
“Con la inteligencia artificial hemos reimaginado el proceso de crédito, analizando la enorme cantidad de datos transaccionales que manejamos y encontrando patrones que nos permiten definir políticas de financiamiento más inclusivas”, señaló Arosemena, quien además mencionó que esto ha abierto nuevas oportunidades de inversión y crecimiento para empresas que antes carecían de acceso al crédito.
Por su parte, Aimeé Sentmat de Grimaldo, presidenta ejecutiva de Banistmo, destacó que la IA también ofrece soluciones para integrar al sector informal dentro del sistema financiero.
“Allí hay una gran oportunidad. Estamos utilizando modelos predictivos que nos permiten entender la capacidad real de pago de individuos que hoy operan fuera del sistema bancario formal”, afirmó.
Sentmat subrayó que la inclusión no debe limitarse al crédito, sino también al ahorro y la protección patrimonial. Además, insistió en la necesidad de educar al usuario final para que interactúe de manera segura en el entorno digital y confíe en las herramientas financieras.
“La gran oportunidad está en construir confianza y transparencia, para que el ecosistema sea un ganar-ganar”, añadió.
El debate también abordó el impacto macroeconómico de la IA. David Muñoz Rey, vicepresidente Ejecutivo de Tecnología de Banco General, recordó que la ola tecnológica podría aportar entre $300,000 y $400,000 millones al PIB de Latinoamérica en los próximos 5 años.
En Panamá, dijo, el consumo de datos por usuario ha crecido de 6 a 26 gigas en apenas cuatro años, y cerca del 20% de ese tráfico ya es generado por agentes de inteligencia artificial.
“Esto nos obliga a invertir en infraestructura digital, desde data centers hasta soluciones de ciberseguridad avanzada, para que las empresas puedan capturar valor y aumentar su productividad”, explicó.
Los tres panelistas coincidieron en que Panamá cuenta con ventajas frente a otros países de la región, como la reciente estrategia nacional de inteligencia artificial al 2030, impulsada por Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.
No obstante, advirtieron que el verdadero reto está en pasar de los planes a la acción, con un rol más activo del sector privado.
“La IA no solo impacta a la banca, afecta a todos los sectores: salud, construcción, energía, telecomunicaciones. Si no la abordamos como sociedad, el riesgo es ampliar las brechas existentes”, concluyó Sentmat.
El foro dejó claro que la inteligencia artificial no es una tendencia futura, sino una realidad presente que redefine el modelo de negocio bancario y empresarial en Panamá.
La apuesta está en convertir la innovación tecnológica en inclusión financiera, productividad y desarrollo económico sostenible.