Contrabando de cigarrillos drena más de $100 millones al año y deja decomisos récord en 2025
- 12/02/2026 00:00
Más de $100 millones en pérdidas fiscales anuales genera el comercio ilícito de cigarrillos en Panamá, debilitando la inversión pública y afectando la sostenibilidad del mercado formal. Así lo advirtió la Alianza Contra el Comercio Ilícito de Panamá, al presentar el balance de un año en el que, pese a registrarse cifras históricas en incautaciones, el impacto económico del contrabando continúa siendo significativo.
El comercio ilícito de cigarrillos sigue representando una de las principales amenazas para la economía formal, la salud pública y la seguridad en el país. En respuesta a este flagelo, la Autoridad Nacional de Aduanas reportó en 2025 el resultado más alto en incautaciones desde 2019, como parte de una estrategia sostenida de fiscalización y control.
Durante el año, los operativos ejecutados por inspectores de Aduanas lograron incautar cigarrillos y productos derivados por un valor aduanal de $8,512,128, reafirmando el compromiso institucional con la defensa de la economía nacional.
Adicionalmente, gracias al trabajo conjunto entre Aduanas, los estamentos de seguridad y el Ministerio Público, se logró la incautación de mercancía de cigarrillos de contrabando por un valor de $5,856,145, reflejando un avance significativo en la lucha contra el comercio ilícito. En total, las autoridades retiraron del mercado 19,672,055 unidades de cigarrillos ilegales, equivalentes a más de $14.3 millones en valor incautado.
El contrabando de cigarrillos afecta gravemente las recaudaciones fiscales, reduce fondos destinados a salud, educación y programas sociales, genera competencia desleal contra la industria legal y se convierte en una fuente de financiamiento para el crimen organizado, poniendo en riesgo la seguridad de las comunidades.
“El comercio ilícito no solo representa una pérdida económica para el Estado, también es una amenaza directa para la salud pública y la seguridad nacional. Estos resultados históricos demuestran que Panamá está fortaleciendo su capacidad institucional para enfrentar al contrabando con acciones concretas y coordinadas”, destacó Ramiro Esquivel, presidente de la Alianza Contra el Comercio Ilícito de Panamá.
Asimismo, agregó: “La Alianza Contra el Comercio Ilícito reconoce el compromiso del Gobierno Nacional y en particular de la Autoridad Nacional de Aduanas por este extraordinario trabajo, que protege al mercado formal y a los ciudadanos frente a redes criminales”.
Como parte de esta ofensiva nacional contra el comercio ilícito, el Operativo “Kaleesi” desarrollado en la Zona Libre de Colón, que suma resultados obtenidos durante el último año. En esta acción se decomisaron 2.6 millones de cigarrillos ilegales (266 pacas), con un valor CIF estimado en $4 millones, en coordinación con el Ministerio de Salud (Minsa) y otras autoridades.
Durante las inspecciones se detectaron productos con manchas y signos de deterioro, no aptos para el consumo humano, lo que evidencia el riesgo sanitario asociado a estas redes ilegales de distribución y la vulnerabilidad a la que se exponen los consumidores al adquirir productos fuera del circuito formal.
Las zonas Oriental y Norte de Colón concentraron más del 60 % del valor total de las retenciones, seguidas por las regiones Occidental, Central y Azuero. Esta concentración territorial confirma la existencia de focos críticos de distribución y la necesidad de mantener una vigilancia reforzada en puntos estratégicos.
Aunque los decomisos registrados en 2025 representan un hito en la lucha contra el contrabando, las cifras también reflejan la magnitud del mercado ilegal. Cada unidad incautada es un indicador del volumen que intenta ingresar y circular al margen de la normativa, afectando tanto al fisco como a la competencia en el mercado.
La Alianza Contra el Comercio Ilícito de Panamá reiteró su compromiso de seguir apoyando las acciones de control, promover la educación ciudadana y fortalecer la cooperación público-privada para enfrentar este flagelo que impacta directamente la economía y la salud de los panameños.
En un entorno donde la estabilidad fiscal es fundamental para el desarrollo, el combate al contrabando de cigarrillos se consolida como una prioridad estratégica. Con pérdidas que superan los $100 millones anuales y decomisos que alcanzaron más de $14.3 millones 2025, el desafío sigue siendo contener un fenómeno que no solo drena recursos esenciales, sino que también compromete la formalidad y la seguridad del país.