El 70% de los directores ejecutivos padece estrés crónico

  • 20/07/2026 12:38
Un estudio de Boston Consulting Group a 500 directivos revela el impacto del entorno y las exigencias de la junta directiva en la salud de la alta gerencia. El hallazgo principal del informe indica que siete de cada diez gerentes (CEO) experimentan estrés crónico, es decir, el 70%

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Las presiones por el crecimiento rentable, el manejo de costos y la complejidad del entorno impactan directamente a la alta dirección de las empresas. Así lo señala un estudio de Boston Consulting Group (BCG) basado en encuestas a cerca de 500 directores ejecutivos a nivel global (incluyendo a Panamá), cuyos resultados fueron contrastados con los índices de rotación de las organizaciones.

En una entrevista con La Estrella de Panamá, Laura Florez, Managing Director and Partner de BCG, explicó que la investigación analiza la situación más allá de la percepción de los ejecutivos para evaluar lo que ocurre en las estructuras corporativas, identificando los factores que generan tensión y los mecanismos disponibles para manejarlos.

Consecuencias en la toma de decisiones

El hallazgo principal del informe indica que siete de cada diez directores ejecutivos, directores generales o gerentes generales (Chief Executive Officer -CEO-), es decir el 70%, experimentan estrés crónico. Florez detalló que esta situación afecta a las compañías en tres niveles principales:

Reducción cognitiva: Disminuye la capacidad de atención de los líderes, lo que limita su visión a una perspectiva reducida en lugar de un enfoque amplio.
Afectación estratégica: La pérdida de flexibilidad cognitiva perjudica la toma de decisiones correctas para el rumbo del negocio.
Permeabilidad: La tensión detectada en el nivel ejecutivo se transmite hacia el resto de los niveles de la organización.

“El recurso más escaso del CEO es su energía. La reducción en la flexibilidad cognitiva tiene un impacto final en el crecimiento, la innovación y la gestión de las organizaciones”, señaló Florez.

Factores que generan mayor tensión

De acuerdo con el estudio, los detonantes tradicionales de estrés se mantienen estables en comparación con reportes históricos. Los elementos más críticos señalados por los entrevistados son:

Las metas de la junta: Las expectativas de crecimiento y rentabilidad fijadas por los directivos.
El manejo de costos: Las exigencias de productividad y eficiencia operativa.
La relación con los stakeholders: La presión proveniente de la junta directiva y del equipo de liderazgo.

A nivel de entorno, la vocera atribuyó estos resultados al dinamismo y a la complejidad actual de las organizaciones en crecimiento. A esto se suman variables externas como la inmediatez de la información, conflictos internacionales, disputas arancelarias y un cliente más exigente, un factor altamente visible en el sector bancario regional, donde persiste un reto de rentabilidad.

Por otra parte, el informe muestra que la inteligencia artificial (IA) no figura entre los primeros factores de preocupación, ubicándose en la séptima posición.

Florez explicó que esto refleja que actualmente existe una mayor expectativa y motivación por lo que la tecnología puede aportar que estrés por su implementación. En este sentido, la IA representa una oportunidad para transformar los modelos de negocio y alcanzar el crecimiento rentable que demandan los accionistas.

El aislamiento ejecutivo y la situación en Panamá

El análisis también identificó que a los CEO les genera tensión la forma en que son percibidos y el impacto de sus roles, lo que evidencia la soledad del cargo en el nivel directivo. Ante esto, BCG plantea la importancia de que la junta directiva y el comité ejecutivo operen como aliados de pensamiento para acompañar la gestión del líder.

Respecto al alcance geográfico, Florez aclaró que la muestra abarca todas las regiones a nivel global. Al ser consultada sobre el mercado panameño, afirmó: “Panamá no se aleja de toda esta realidad; cada país tiene su idiosincrasia, pero no se desvía de lo que vivimos”.

Aunque la investigación no desglosó las métricas por industria o género —debido a la baja proporción de mujeres en cargos de dirección ejecutiva global—, los datos fueron expuestos por Florez en un encuentro de liderazgo femenino recientemente en Panamá. Señaló que, si bien hay un rezago en la equidad de género en los puestos directivos más altos, otros estudios demuestran una correlación directa entre una mayor representación de mujeres en los equipos de liderazgo y un incremento en los retornos financieros y la innovación de las empresas.

Gestión de la energía personal

Al evaluar si los niveles de estrés continuarán incrementándose, la ejecutiva señaló que existen factores contrapuestos: por un lado, una mayor complejidad socioeconómica y política, y por el otro, un aumento en la conciencia sobre el cuidado personal y el bienestar directivo.

Como reflexión final, Florez enfatizó la necesidad de administrar la energía individual. “El mensaje importante es cómo gestionar la propia energía, cómo uno se recarga y cómo se relaciona con la organización. Es clave apoyarse en la junta directiva y en el comité ejecutivo para delegar, generando soportes de pensamiento que permitan transformar y ejecutar la estrategia de la compañía”, concluyó.

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