‘El Niño puede generar nuevas presiones sobre los costos y los precios en los próximos meses’, alertan los industriales

  • 11/08/2026 10:55

El presidente del SIP, Rosmer Jurado, mantiene una expectativa positiva para la industria manufacturera en 2026, pero advierte sobre los efectos que el clima, la energía, los fletes y las materias primas pueden tener sobre los costos, mientras los indicadores muestran un comportamiento desigual entre las actividades productivas

La industria manufacturera panameña llega al segundo semestre de 2026 con una perspectiva positiva, pero con resultados diferentes entre sus actividades productivas. Mientras la manufactura registró un crecimiento interanual de 3.4% durante el primer trimestre y el PIB nacional avanzó alrededor de 4.8%, algunos segmentos muestran aumentos y otros acumulan reducciones durante los primeros cinco meses del año.

El escenario para el resto de 2026 también estará condicionado por los costos de producción, los combustibles, los fletes internacionales, las materias primas y las condiciones climáticas.

“El fenómeno de El Niño representa un factor de atención para el sector industrial por sus posibles efectos sobre la disponibilidad de agua, la generación de energía y aquellas actividades productivas que dependen de materias primas provenientes del sector agropecuario”, afirmó el presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), Rosmer Jurado.

Al hacer un balance del primer semestre, Jurado explicó que el periodo mostró un “desempeño positivo para la economía panameña y señales favorables para la industria, aunque con comportamientos distintos entre las diferentes actividades productivas”.

Durante el primer trimestre, aseguró Jurado, “las industrias manufactureras registraron un crecimiento interanual de 3.4%, mientras que el PIB nacional creció alrededor de 4.8%”.

Los indicadores posteriores también reflejaron, según Jurado, una “economía con mayor dinamismo” del inicialmente previsto. Mencionó que el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) de abril alcanzó un crecimiento de 6% y destacó una mayor diversificación de las fuentes de crecimiento, con la construcción, el comercio y el turismo acompañando al sector transporte.

“Desde la perspectiva industrial, vemos este resultado con cautela positiva. Hay sectores que han tenido un mejor comportamiento que otros y persisten presiones relacionadas con los costos de producción, los combustibles, los fletes internacionales y las materias primas. Por ello, más que hablar de un crecimiento uniforme de toda la industria, estamos frente a un escenario en el que algunas actividades muestran recuperación y otras todavía enfrentan desafíos importantes”, afirmó.

Indicadores

Los principales indicadores económicos mensuales muestran esa diferencia. De enero a mayo de 2026, el sacrificio de ganado vacuno creció 1.0% frente a igual periodo de 2025. El sacrificio de ganado porcino aumentó 17.3% y la producción de carne de pollo, 5.6%.

También crecieron los derivados del tomate, con 18.9%, y la producción de sal, con 35.5%. En contraste, la producción de varios productos lácteos cayó durante los primeros cinco meses del año. La producción de leche evaporada, condensada y en polvo disminuyó 35.2%; la producción de leche pasteurizada -7.2%; y la leche natural utilizada para la elaboración de productos conexos -11.2%.

Consultado sobre las razones de estas disminuciones y el posible impacto de El Niño en industrias como la leche, Jurado señaló que no existe una sola explicación. “Pueden incidir distintos factores a lo largo de la cadena, incluyendo disponibilidad de materia prima, estacionalidad de la producción, comportamiento de la oferta y demanda así como decisiones de producción e inventario de la industria. Por ello, no sería preciso atribuir las variaciones registradas a una única causa”, explicó.

Sobre el fenómeno climático, recordó que el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) mantiene una Alerta de El Niño para Panamá y ha señalado que sus condiciones podrían mantenerse durante el resto de 2026.

“Sin duda, es una variable que el sector agropecuario debe monitorear por sus posibles efectos sobre las condiciones climáticas y productivas”, sostuvo.

Los indicadores también muestran un comportamiento positivo en varias ramas de la producción de bebidas. Entre enero y mayo, la producción de bebidas alcohólicas aumentó 8.0%. La cerveza creció 8.1%; el ron, 9.5%; la ginebra, 2.5%; y otros licores, que incluyen vodka, coñac, anís, vino y whisky, aumentaron 12.2%.

El seco registró una reducción de 0.6%. Las bebidas gaseosas disminuyeron 0.1%, mientras que el alcohol rectificado registró una caída de 100.0%.

En cuanto al azúcar, el INEC aclara que la zafra de caña de azúcar se desarrolla durante el periodo de enero a abril. La información proporcionada no presenta todavía una cifra de producción de azúcar para el periodo analizado.

Una previsión positiva, pero prudente

Para el cierre de 2026, el SIP mantiene una perspectiva favorable. “Para el cierre de 2026 mantenemos una expectativa positiva, pero prudente. Las proyecciones estiman un crecimiento real de aproximadamente 3.2% para la industria manufacturera durante 2026, lo que refleja perspectivas favorables para el sector en el conjunto del año”, explicó Jurado.

Sin embargo, el entorno internacional continúa planteando riesgos. El conflicto en Medio Oriente ha generado, según Jurado, fuertes movimientos en los precios de los combustibles y mayores costos logísticos.

“A esto se suma el incremento de los fletes internacionales y el posible impacto de El Niño, factores que pueden generar nuevas presiones sobre los costos y los precios durante los próximos meses.” Estos elementos podrían contrarrestar parte del alivio derivado de una eventual reducción en los precios internacionales de los combustibles.

El presidente del SIP espera que la actividad industrial mantenga una trayectoria de crecimiento durante el segundo semestre, respaldada también por una mayor demanda interna y por proyectos de inversión. “Nuestra expectativa es que la actividad industrial mantenga una trayectoria de crecimiento durante el segundo semestre, respaldada también por una mayor demanda interna y por proyectos de inversión”, afirmó.

No obstante, Jurado resumió los principales elementos que determinarán el comportamiento de la industria en los próximos meses: “El desempeño final dependerá, en buena medida, de la evolución de los costos energéticos, la logística internacional, las condiciones climáticas y la estabilidad del comercio mundial”.

Agua y energía, en el centro de la preocupación

El fenómeno de El Niño también genera preocupación por sus posibles efectos sobre la generación eléctrica y la disponibilidad de agua, dos elementos fundamentales para la actividad industrial. Desde el punto de vista eléctrico, Jurado indicó que se espera una reducción importante en la participación de la generación hidroeléctrica, una situación que puede generar riesgos para la confiabilidad del suministro. “Panamá cuenta con capacidad de respaldo a través de fuentes térmicas, eólicas y fotovoltaicas; sin embargo, es indispensable que esa energía pueda ser transportada oportunamente hacia los principales centros de consumo”, dijo.

En este escenario, consideró fundamental el papel de ETESA. “Es fundamental que ETESA garantice la capacidad y confiabilidad de la red de transmisión, particularmente en los corredores entre Colón y Panamá, para trasladar, cuando sea necesario, la energía generada a partir de gas natural y búnker ubicada en la costa atlántica”, subrayó.

Para la industria, la continuidad del suministro eléctrico y la disponibilidad de agua son determinantes. “La continuidad y confiabilidad del suministro eléctrico y la disponibilidad de agua son fundamentales para mantener los procesos productivos”, señaló.

A estos factores se suma la necesidad de vigilar los efectos que las condiciones climáticas puedan tener sobre el sector agropecuario y, por consiguiente, sobre el abastecimiento de materias primas para determinadas actividades industriales. El Gobierno de Panamá puso en marcha, recientemente, un conjunto de proyectos de infraestructura hídrica para reducir el impacto que podría provocar el fenómeno de El Niño sobre la producción agropecuaria, especialmente en las regiones más vulnerables a la escasez de agua.

El balance del primer semestre muestra una industria manufacturera en crecimiento, pero con diferencias significativas entre sus actividades. La manufactura avanzó 3.4% durante el primer trimestre y mantiene una proyección de crecimiento real de aproximadamente 3.2% para 2026, mientras productos como la leche evaporada, condensada y en polvo, la leche pasteurizada y la leche natural destinada a productos conexos registraron caídas. Al mismo tiempo, aumentaron el sacrificio de ganado vacuno y porcino, la producción de carne de pollo, los derivados del tomate, la sal y varias bebidas alcohólicas.

Para el segundo semestre, el sector deberá enfrentar un escenario marcado por los costos energéticos, la logística internacional, las materias primas, las condiciones climáticas y la estabilidad del comercio mundial. El Niño constituye un factor de atención para la industria por sus posibles efectos sobre el agua y la energía, concluyó el líder de los industriales.

Rosmer Jurado, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP).
Rosmer Jurado
Presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP)
A esto se suma el incremento de los fletes internacionales y el posible impacto de El Niño, factores que pueden generar nuevas presiones sobre los costos y los precios durante los próximos meses”
Lo Nuevo