Apede: Banca panameña tiene liquidez, pero el crédito productivo interno sigue rezagado

  • 11/08/2026 11:55
El crédito nuevo creció 44.07% en junio, pero el financiamiento a la economía local mantiene un ritmo moderado. La Apede advierte que falta convertir la fortaleza financiera en más inversión y empleo

La banca panameña mantiene elevados niveles de liquidez y solvencia, pero el crédito destinado a la economía local todavía avanza a un ritmo moderado. Esta brecha constituye uno de los principales desafíos identificados por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) en su más reciente Informe Económico Ejecutivo Mensual.

El Sistema Bancario Nacional registró una liquidez de 56.86%, muy por encima del mínimo regulatorio de 30%, mientras que el índice de adecuación de capital alcanzó 16.04%, el doble del nivel exigido por la regulación.

Sin embargo, esta fortaleza financiera aún no se refleja con la misma intensidad en el financiamiento de las actividades productivas. A junio de 2026, la cartera interna aumentó apenas 1.26% interanual y el financiamiento al sector privado creció 0.58%.

Sectores como la construcción, industria y agricultura continúan mostrando un menor dinamismo en el crédito, según el análisis de Apede.

Junio marca un repunte

El comportamiento de junio introdujo una señal positiva. Las nuevas colocaciones de crédito crecieron 44.07% interanual, alcanzando el nivel mensual más alto desde que existe la serie estadística disponible.

Este resultado, según la Apede, permitió que el acumulado de nuevas colocaciones durante el primer semestre pasara de una caída de 7.08% hasta mayo a un crecimiento de 0.70%.

Aunque el resultado representa una mejora, el gremio empresarial señala que todavía es necesario confirmar que el repunte se mantenga durante los próximos meses y que alcance a un mayor número de sectores productivos.

El dato de junio, por tanto, abre una posibilidad de recuperación, pero todavía no permite establecer un cambio sostenido en la tendencia del crédito.

El reto es llevar la liquidez a la economía

El informe destaca que el Centro Bancario Internacional continúa expandiendo sus activos, depósitos, inversiones y patrimonio, mientras el Sistema Bancario Nacional conserva indicadores de liquidez y capital que reflejan una posición financiera sólida.

Para el presidente de Apede, Alberto López Tom, el desafío del país consiste ahora en aprovechar esa capacidad financiera para impulsar la actividad productiva.

“Panamá cuenta con un sistema bancario sólido, líquido y confiable. Ahora el siguiente paso es lograr que esa fortaleza se traduzca en más y mejor financiamiento para que las empresas generen inversión, innovación y empleo. Cuando el crédito productivo crece, también crecen las oportunidades para el país”, afirmó López Tom.

El sistema financiero representa un componente importante de la economía panameña, tanto por su función de intermediación como por el financiamiento que proporciona a sectores como: logística, comercio, construcción, vivienda e inversión empresarial.

Las actividades financieras y de seguros aportan alrededor del 6% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el empleo del sector alcanzó en 2025 su nivel más alto de los últimos años, con cerca de 50 mil trabajadores.

Apede plantea cambios para ampliar el crédito

Ante el bajo dinamismo que todavía presenta parte del financiamiento productivo, Apede plantea avanzar hacia un sistema financiero que facilite una mayor canalización de recursos hacia las empresas.

Entre sus recomendaciones figuran la digitalización de procesos, el fortalecimiento de la evaluación crediticia mediante nuevas fuentes de información y la ampliación de instrumentos de financiamiento para las micro y pequeñas empresas.

También propone avanzar en la formalización del empleo informal y fortalecer la articulación entre la banca, el mercado de valores y los organismos multilaterales.

El objetivo es ampliar las opciones de financiamiento y facilitar que una mayor proporción de la liquidez disponible se dirija hacia proyectos capaces de elevar la productividad, la inversión privada y el empleo formal.

El repunte de las nuevas colocaciones registrado en junio ofrece una señal favorable para el mercado crediticio. Sin embargo, los datos acumulados del primer semestre muestran que la recuperación todavía es incipiente y que persiste el reto de transformar la fortaleza del sistema bancario en un mayor flujo de recursos hacia la economía productiva.

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