Fletes terrestres suben 15%: expertos analizan el impacto de las fluctuaciones del precio del petróleo

  • 03/04/2026 00:00
La crisis en Medio Oriente y el alza de los combustibles fuerzan un ajuste de hasta el 15% en los fletes terrestres, impactando la competitividad del ‘hub’ logístico panameño. Ante una presión económica estimada en $1,000 millones anuales, el Gobierno Nacional activa subsidios estratégicos para contener el “efecto dominó” sobre la canasta básica y el crecimiento del país.

Panamá, por su posición geográfica privilegiada y su rol como hub logístico regional, es particularmente sensible a las fluctuaciones del precio del petróleo. La crisis en Medio Oriente ha generado una presión sostenida sobre los costos operativos del transporte de carga, tanto a nivel nacional como en el tráfico de tránsito que atraviesa el país. Este escenario ha forzado un reajuste en la estructura de precios que ya empieza a trasladarse al consumidor final.

El peso del combustible en la ruta logística

Daniel Isaza, expresidente del Consejo Empresarial Logístico (COEL), advirtió que “las empresas del sector han visto incrementarse sus costos variables de forma significativa, afectando directamente la planificación financiera y la estructura de precios de los contratos de servicio”.

Sobre el incremento específico en los fletes, Isaza indicó que “efectivamente se han observado presiones al alza en los fletes de carga terrestre, con incrementos que han oscilado entre un 8% y un 15% dependiendo de la ruta y el tipo de carga en los últimos meses”.

El especialista precisó que las rutas del interior, como el corredor Panamá–Chiriquí y los accesos a puertos y zonas francas, han sido las más afectadas. Isaza alertó que, de prolongarse la inestabilidad en el Golfo Pérsico, los fletes internacionales —especialmente los marítimos que conectan a Panamá con Asia y Europa— también reflejarán alzas adicionales. Para el comercio interno, fue enfático: “el riesgo mayor es el traslado de esos costos al precio final de los productos de consumo masivo, afectando el bolsillo de los ciudadanos”.

El transporte terrestre es un pilar del comercio global y nacional, pero su operatividad depende críticamente del precio del petróleo. Debido a que el diésel es el principal insumo de la carga pesada, la volatilidad de los mercados energéticos se traslada de inmediato a los costos del flete. Este fenómeno genera un impacto directo en la estructura de gastos de transportistas, importadores y exportadores, condicionando la estabilidad de toda la cadena de suministros.

Análisis: Un impacto de $1,000 millones

El economista y exministro de Economía y Finanzas, Fernando Aramburú- Porras, ofreció un análisis profundo sobre la magnitud del golpe financiero. Explicó que Panamá importa entre 100 y 130 mil barriles de petróleo al día en diversos productos. Si se descuenta el búnker vendido a los barcos, el consumo interno (gasolina, diésel, LPG y gas para energía) ronda los 70 mil barriles diarios, lo que representa un gasto aproximado de $2,500,000 por día.

“Si a $40 de aumento por barril se le multiplica por 70 mil barriles diarios, estamos hablando de casi $3 millones adicionales por día. Esto suma entre $90 y $100 millones al mes; es decir, más de $1,000 millones al año de aumento que la economía tendrá que pagar de alguna manera”, detalló Aramburú-Porras.

Para el exministro, “el subsidio de $100 millones anunciado por el Ejecutivo es solo un pedacito que cubre porcentajes específicos del transporte. Yo vaticino que el costo será mayor y el Gobierno va a tener que ahorrar gastos. Con un presupuesto de más de $20,000 millones, debe poder ahorrar $100 o $200 millones sin mayor problema, ajustándose los pantalones en viajes, transportes y la estructura de seguridad de los funcionarios”, señaló, insistiendo en que el ahorro es posible en las 96 instituciones públicas si hay voluntad política.

Efectos transversales: Tasas de interés y riesgos de recesión

Aramburú-Porras fue más allá del precio en la bomba, advirtiendo que el impacto es múltiple y negativo en su mayoría. “Va a impactar la generación eléctrica, el costo de la electricidad y también el patrimonio de las personas, porque afecta al Fondo de Ahorro Panamá (FAP) y a los fondos de pensiones privados y del Seguro Social, que tienen inversiones que se ven mermadas si la economía entra en recesión”, estimó.

Otro punto crítico resaltado por el exministro es la tasa de interés. Ante el peligro de inflación global, especialmente en Estados Unidos, la Reserva Federal (Fed) difícilmente bajará las tasas como se planeaba. “Más bien veo que las van a subir y eso impacta los intereses que pagamos en nuestra deuda y en el refinanciamiento de miles de millones de dólares que tenemos que hacer este año. Definitivamente, a Panamá le impacta negativamente el aumento del combustible por todos los ángulos”, sentenció.

Perspectivas de crecimiento e inflación importada

En coincidencia, el economista y financista, Olmedo Estrada subrayó que el 90% de las actividades productivas dependen de los hidrocarburos, por lo que el crecimiento económico del país quedará disminuido. . “Esta es una situación crítica que dentro del esquema de la crisis financiera, todos los sectores van a ser impactados, porque el 90% de las actividades de producción utilizan diésel, utilizan gasolina para poder desarrollar su actividad productiva. Por eso es que decimos que va a impactar de manera importante a todos los sectores económicos del país”, sentenció Estrada, también expresidente del Colegio Nacional de Economistas y docente universitario.

Por su parte, el decano de la Facultad de Economía de la UP, Rolando Gordón, estima una “inflación importada” de entre el 3% y 4%, afectando especialmente a los alimentos importados debido a que los barcos deben realizar travesías más largas.

Gordón, además, advirtió que el crecimiento económico ya se está viendo afectado. “Esa proyección del 4% o 5%, que inicialmente calificamos como optimista, se va a venir abajo. Es probable que este año apenas alcancemos un 3% o 3.4%, una cifra que no considero suficiente. Al no percibirse una generación de empleo real, si no llegan nuevas empresas y persiste la crisis, es inminente que la tasa de desempleo continúe subiendo”, explicó.

Finalmente, Ángel Sánchez, presidente de COEL, recordó que los efectos en los volúmenes de carga se sentirán con claridad en un ciclo de 80 días, cuando se cumplan los pedidos actuales de Asia. “Estos costos al final son de traspaso, y se verán reflejados en el supermercado, igual que ocurre con una vía de transporte ineficiente”, concluyó, reafirmando la urgencia de medidas de eficiencia logística ante la crisis energética global. Sánchez recalcó que como gremio recomiendan a la industria logística activar las cláusulas de combustible incluidas en los contratos de transporte terrestre, las cuales suelen activarse cuando el aumento supera el 12% o 15%, y se desactivan cuando el precio vuelve a bajar. El mecanismo permite ajustar los precios de los fletes conforme a las variaciones del diesel, explicó.

Fernando Aramburú-Porras
Economista y exministro de Economía y Finanzas
El subsidio de $100 millones anunciado por el Ejecutivo es solo un pedacito que cubre porcentajes específicos del transporte. Yo vaticino que el costo será mayor y el Gobierno va a tener que ahorrar gastos...”,
Daniel Isaza
Expresidente del Consejo Empresarial Logístico (COEL)
Efectivamente se han observado presiones al alza en los fletes de carga terrestre, con incrementos que han oscilado entre un 8% y un 15% dependiendo de la ruta y el tipo de carga en los últimos meses”
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