La economía creativa en Panamá: ¿oportunidad o duda?

Actualizado
  • 26/02/2024 12:15
Creado
  • 26/02/2024 12:15
La ley de economía creativa tiene como objetivo principal desarrollar y promover este sector como un motor de desarrollo cultural, educativo, social y económico en Panamá

En un mundo cada vez más competitivo y cambiante, la capacidad de innovar y pensar de manera creativa se ha convertido en un activo invaluable. En este contexto, la reciente aprobación de la Ley de Economía Creativa en la República de Panamá abre un abanico de posibilidades, tanto para emprendedores, empresarios como para el desarrollo económico del país. Sin embargo, ¿será realmente esta legislación la clave para impulsar el crecimiento y la prosperidad en Panamá?

Antes de entrar a otros detalles quiero conceptualizar el significado de economía creativa. La economía creativa es un tipo de economía donde las personas ganan dinero a partir de sus ideas y talentos creativos. Esto puede incluir actividades como el arte, la música, el diseño, la moda, los videojuegos, las películas y mucho más.

En lugar de producir cosas físicas como en la fabricación tradicional, en la economía creativa, se trata más de generar ideas originales y productos culturales que tienen un valor económico. Es como convertir la creatividad en un negocio. Esta forma de economía no solo genera empleo y riqueza, sino que también ayuda a alimentar nuestra cultura y nuestra identidad como sociedad.

Objetivos ambiciosos, ¿realidad alcanzable? La ley de economía creativa tiene como objetivo principal desarrollar y promover este sector como un motor de desarrollo cultural, educativo, social y económico en Panamá. Con políticas públicas dirigidas a fomentar la generación de empleo, promover la educación en cultura y emprendimiento, y apoyar el desarrollo cultural y las comunidades locales, esta ley suena prometedora.

Pero, ¿será suficiente para superar los desafíos y obstáculos que enfrentan los emprendedores en nuestro país? No olvidar que existe muchísima informalidad en nuestro país y por supuesto la falta de financiamiento que será una tarea pendiente. Incertidumbre y oportunidades: ¿vale la pena el riesgo? Si bien la economía creativa ofrece oportunidades para la generación de nuevas ideas y el desarrollo de proyectos innovadores, también plantea interrogantes sobre su viabilidad y sostenibilidad a largo plazo.

¿Serán los incentivos fiscales y los fondos concursables suficientes para estimular el crecimiento de este sector? ¿Podrá Panamá competir a nivel global en industrias como el diseño, los medios de comunicación o la tecnología? Impacto económico y social: ¿una apuesta segura?

El impulso a la economía creativa no solo promete generar empleo y diversificar la base productiva nacional, sino que también podría contribuir al fortalecimiento del tejido social y cultural en Panamá. Sin embargo, la implementación efectiva de esta ley requerirá de una coordinación interinstitucional y de un compromiso firme por parte del Estado y el sector privado.

Conclusión: Un llamado a la acción. En última instancia, la decisión de apostar por la economía creativa en Panamá es una cuestión que debe ser abordada con cautela y visión a largo plazo para que sea sostenible. Si bien existen riesgos y desafíos por delante, también hay oportunidades para aquellos dispuestos a innovar y pensar de manera creativa. Es hora de que emprendedores, empresarios y líderes gubernamentales se unan en un esfuerzo conjunto para hacer realidad el potencial de la economía creativa en nuestro país. La pregunta final sigue en el aire: ¿será esta ley la clave para el futuro de Panamá? Coméntame te leo.

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