- 02/02/2026 00:00
La relación comercial entre Perú y Panamá, una de las más estables y diversificadas de la región, entra en una fase de ajuste estratégico. Tras más de 12 años de vigencia, ambos países se preparan para “revisar” el Tratado de Libre Comercio (TLC), un acuerdo que permitió liberalizar casi por completo el intercambio bilateral, pero que hoy enfrenta nuevos desafíos derivados de los cambios en la economía global y regional. El proceso se activará con la convocatoria del Consejo de Administración del tratado, una instancia prevista desde su firma, pero que aún no ha sido utilizada en toda su dimensión.
“El Tratado de Libre Comercio entre Perú y Panamá tiene más de 12 años. Se estableció que se debería contar con un Consejo de Administración que resulta siendo importante para ver cuáles son las áreas donde no ha habido avance o donde ha habido algún tipo de restricción que no ha permitido ejecutar plenamente el TLC. Esa reunión está pendiente”, explicó el embajador del Perú en Panamá, Mario López Chávarri, en entrevista exclusiva con La Estrella de Panamá. El diplomático adelantó que la intención es que este encuentro se realice en los próximos meses en la capital panameña y que marque el inicio formal de una “revisión del acuerdo”.
El primer foco de análisis estará en las autorizaciones sanitarias y fitosanitarias, un componente clave para el comercio de productos agroindustriales. Aunque el Consejo no se ha reunido, el embajador destacó que ya se han logrado avances importantes. “Hemos logrado en los últimos meses avanzar en cuanto a autorizaciones para que empresas peruanas y panameñas puedan desarrollar sus exportaciones hacia uno y otro país”, señaló. Estos ajustes permitieron destrabar el comercio de productos hidrobiológicos y cárnicos, facilitando su ingreso a ambos mercados.
Más allá de los bienes, la revisión del TLC busca poner en primer plano el intercambio de servicios, un capítulo que, según López Chávarri, no fue plenamente dimensionado cuando el acuerdo se negoció. “Servicios forma parte del TLC, es un capítulo importante que tal vez hace 12 años no tenía esa valoración que ahora sí se le otorga”, afirmó. En este ámbito, Perú y Panamá encuentran una complementariedad natural: mientras Panamá se consolida como hub regional de servicios logísticos, financieros y tecnológicos, Perú avanza en su posicionamiento como plataforma sudamericana con una creciente oferta de servicios de valor agregado.
El TLC ha sido un instrumento central para ampliar el comercio bilateral. Actualmente, el 99 % de los productos que se intercambian entre ambos países goza de arancel cero, un beneficio que, según el embajador, ha favorecido especialmente a las pequeñas y medianas empresas. El resultado es visible en los mercados: frutas como uvas y mangos peruanos, productos lácteos, textiles y joyería forman parte habitual de la oferta en Panamá, mientras que productos panameños han ganado espacio en el mercado peruano. “El TLC permitió mejorar, ampliar y proyectar un intercambio mayor”, subrayó López Chávarri.
Este vínculo económico se sostiene sobre una relación histórica profunda. Panamá formó parte del Virreinato del Perú durante casi dos siglos, período en el que el Istmo fue un eje del comercio regional. “Es una relación histórica, muy estrecha, entre dos países que establecieron esos vínculos desde mucho antes de su vida republicana”, recordó el embajador.
A ello se suma la cooperación durante los procesos de independencia y la defensa conjunta de valores democráticos, así como el respaldo de Perú a Panamá en foros multilaterales durante las negociaciones para la devolución del Canal en la década de 1970.
El intercambio comercial entre Perú y Panamá se ha mantenido dinámico en los últimos años. El volumen anual promedia los $600 millones, con picos que han alcanzado los $1.000 millones, impulsados principalmente por el comercio de combustibles. No obstante, el embajador subrayó que el mayor valor del TLC radica en la “incorporación” constante de nuevos productos y empresas al intercambio bilateral.
De acuerdo con el análisis Oportunidades de exportación de Panamá a Perú de la Oficina de Inteligencia Comercial (Intelcom) de 2023, algunos de los productos panameños, con sus respectivas fracciones arancelarias, que tienen más oportunidades de acceder al mercado andino son: Crustáceos (0306171100 - 0306171200 - 0306171300 -0306171400 - 0306171900 - 0306179100 - 0306179900; camarones y langostinos (1605290000); las demás plantas vivas, micelios (0602901000 - 0602909000); cacao en polvo (1805000000); productos a base de cereales obtenidos por inflado o tostado (1904100000); productos de panadería, pastelería, galletería (1905901000 - 190590900); las demás hortalizas preparadas o conservadas (2005590000); colas y demás adhesivos preparados, no expresados ni comprendidos en otra parte (3506910000); polímeros de etileno en formas primarias (3901200000); tubos y accesorios de tubería de distintos materiales (3917231000 -3917239000); los demás papeles y cartones (4823690000); depósitos, barriles, tambores, bidones, botes, cajas y recipientes similares (7612901000 - 7612903000 - 7612904000 - 7612909000); las demás placas, láminas, hojas y tiras de diferentes materiales (3920100000 - 3920201000 - 3920209000); papel del tipo utilizado para papel higiénico y papeles similares (4818100000); enaguas, bragas, camisones, pijamas (6108210000); cajas, sacos (bolsas), bolsitas, cucuruchos y demás envases de papel cartón (4819400000).
Entre los principales productos importados desde Perú a Panamá se encuentran: Los demás aceites combustibles pesados, incluso preparados (fuel oils, ejemplo: bunker c, low viscosity) (2710.19.30.00); uvas frescas (0806.10.00.00); preparaciones alimenticias para peces (2309.90.92.00), preformas PET (3923.30.60.00); libros, folletos e impresos (4901.99.90.00); barras y varillas deformadas de hierro o acero (7214.20.10.00); entre otros productos, según datos del TLC Perú-Panamá que cuelga en la página web del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI).
De acuerdo con el TLC, para el año 2018, el 91.1 % de las fracciones arancelarias de un total de 7,554 se encuentran liberalizadas (arancel 0 %) en el listado de desgravación arancelaria de Perú. Por otro lado, el 84.2 % de las fracciones arancelarias de un total de 8,827 se encuentran liberalizadas en el listado de desgravación arancelaria de Panamá.
El cronograma de desgravación culmina en el año 2029 para ambos países, donde el 99.8 % y 99.7 % de las fracciones arancelarias de Perú y Panamá, respectivamente, quedaran liberalizadas (las preferencias arancelarias concedidas quedarán consolidadas al 0 % arancel).
Sin embargo, el TLC ha dispuesto opciones adicionales de acceso a los mercados a través de la figura de contingentes arancelarios, para exportar una cantidad anual de bienes específicos sin el pago de aranceles. Destacan como productos que se benefician de este mecanismo: carne bovino, leche condensada, manjar blanco, pastas alimenticias, galletas dulces y saladas, jamón curado, harina de pescado, alimento para animales, fécula de maíz y patata.
La relación entre ambos países no se limita al comercio. “Panamá figura entre los diez principales inversionistas en Perú, con cerca de $900 millones en inversión extranjera directa, principalmente a través de joint ventures (empresas conjuntas), resaltó el embajador peruano.
Estas inversiones se concentran en sectores estratégicos y han contribuido al desarrollo productivo peruano. En sentido inverso, empresas peruanas han fortalecido su presencia en Panamá, especialmente en el sistema financiero y en sectores como alimentos y bebidas, consolidando un flujo de capitales cada vez más equilibrado.
La agenda bilateral se dinamizó tras la visita del presidente panameño, José Raúl Mulino, a Lima en abril de 2025. Desde entonces, se han registrado avances en varios frentes. Ambos países aprobaron el tercer programa de cooperación técnica, que incluye seis proyectos en agroindustria, salud, turismo comunal y desarrollo productivo, a ejecutarse en los próximos dos años. “Estos proyectos van a beneficiar a sectores panameños en la mejora de sus capacidades”, destacó el embajador.
Otro eje relevante es la cooperación en minería, un sector clave para la economía peruana. Perú es el segundo productor mundial de cobre, además de ocupar posiciones destacadas en la producción de plata, zinc, molibdeno y oro. La minería representa alrededor del 60 % del valor de sus exportaciones, dentro de un total que supera los $90.000 millones anuales. López Chávarri explicó que “Perú ha puesto a disposición de Panamá su experiencia en minería sostenible, distribución de regalías, desarrollo de proveedores locales y control de la minería ilegal, considerada una amenaza para la seguridad regional”.
La dimensión logística también ocupa un lugar central en la agenda. El puerto de Chancay, desarrollado con inversión privada peruana y china, se proyecta como un nuevo hub de conexión con Asia-Pacífico. Complementado por el puerto del Callao (el terminal marítimo más importante del Perú y uno de los principales de la costa oeste del Pacífico Sur) el proyecto busca reducir tiempos y costos de exportación y consolidar a Perú como plataforma logística regional.
Perú, miembro de APEC, mantiene a Asia —especialmente China— como su principal destino de exportaciones, seguido de Estados Unidos y la Unión Europea. En este contexto, Panamá ha planteado la posibilidad de una alianza estratégica entre puertos para fortalecer las rutas comerciales hacia Asia.
En el plano macroeconómico, Perú cerró 2025 con un crecimiento del 3,1 %, por encima del promedio regional, y proyecta una expansión cercana al 3 % en 2026, pese a tratarse de un año electoral. La inflación se mantiene controlada, entre 1,5 % y 1,6 %, las reservas internacionales rondan los $90.000 millones y el tipo de cambio ha mostrado estabilidad durante casi dos décadas. “Las grandes cifras macroeconómicas permiten visualizar que la economía peruana es una economía estable”, afirmó López Chávarri, al destacar el rol del Banco Central de Reserva y del Ministerio de Economía y Finanzas.
En un escenario regional marcado por la incertidumbre política y geopolítica, el embajador consideró que América Latina debe “reforzar su integración y su neutralidad estratégica”. Para Perú y Panamá, “la revisión del TLC” aparece como una oportunidad para actualizar su relación económica, corregir cuellos de botella y fortalecer una alianza que, más allá del comercio, se apoya en una historia compartida y en una visión común de desarrollo e integración regional.