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- 31/05/2010 02:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️Recientemente se celebró en la ciudad de Québec, Canadá, la 38ª. sesión del Comité de Codex sobre Etiquetado de Alimentos, en la que se hizo presente el compromiso de los países por apoyar la estrategia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre régimen alimentario, de apoyar la actividad física y de salud, a través de iniciativas dirigidas a minimizar el impacto nocivo que la ingesta de ciertos nutrientes producen en la salud de los consumidores y sobretodo, por el efecto positivo que tiene la actividad física.
Esta estrategia tiene cinco objetivos: 1) Aumentar la conciencia de la importancia de un régimen alimentario saludable y un modo de vida activos para todos; 2) Elaborar y ejecutar planes nacionales, incluidas intervenciones y políticas que posibilitan cambios ambientales y de comportamiento y que sean sostenibles con el transcurso del tiempo; 3) Promover la participación intersectorial, sin excluir las instituciones de la sociedad civil y el sector privado; 4) Evaluar los cambios producidos por los planes de ejecución regionales y nacionales, incorporando los cambios en el régimen alimentario y el nivel de actividad física de la población; y 5) Asegurar el apoyo técnico activo de otros colaboradores para los planes de ejecución de los países.
El trabajo del Comité de Codex sobre Etiquetado de Alimentos se vincula directamente con tres de los objetivos de la estrategia, primero, con la sensibilización y toma de conciencia de los efectos de la alimentación y la actividad física en la salud. Al respecto los países participantes se hicieron eco de los efectos nocivos de una mala alimentación, y de la necesidad de brindar a los consumidores información de los nutrientes presentes en los alimentos, a través del etiquetado nutricional, de manera que les permita tomar decisiones acertadas y beneficiosas para su salud.
Segundo, la reducción de factores de riesgo de enfermedades no transmisibles asociados con hábitos alimenticios poco sanos y la falta de actividad física. La ingesta de alimentos ricos en sodio es uno de los hábitos más relacionados con la hipertensión arterial. Como dato importante se mencionó, que en la mayoría de los países el 90% del sodio proviene de la sal. Sin embargo, este planteamiento no encontró consenso, por cuanto existen países que consideran más apropiado el uso del concepto “sodio”; por otro lado, destacamos que sí hubo consenso en la inclusión de grasas saturadas y azúcares totales a la lista de declaración de nutrientes, sea voluntaria u obligatoria.
Tercero, a través del establecimiento de planes de acción y políticas que mejoren los regímenes alimentarios y que promuevan la actividad física; para lo cual, resulta fundamental la declaración de nutrientes y el establecimiento de valores de referencia de nutrientes.
Es indiscutible el valor que para los consumidores representa la información sobre el contenido nutricional de los productos, por ello la importancia de contar con una normativa, aunque sea de carácter voluntario, que permita la eficaz protección de los consumidores, a través de uno de los derechos universalmente consagrados, como lo es el derecho a ser informado. En este caso, ser informado de los nutrientes que poseen los alimentos como estrategia para prevenir enfermedades no transmisibles. Un consumidor responsable consume saludable.