Sector privado ve con optimismo proyecto de incentivos turísticos y piden incluir propuestas gremiales

Panamá busca un nuevo régimen de incentivos para el desarrollo turístico, con vigencia hasta diciembre de 2036, para seguir generando empleo, ampliar la capacidad de alojamiento

Los principales gremios del sector privado en Panamá coinciden en la necesidad de reactivar la industria turística a través de un marco legal adecuado, al tiempo que analizan los detalles del proyecto de ley que busca extender y reordenar los incentivos para este sector.

Desde la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), su presidente, Alberto López Tom, valoró de forma positiva los cambios introducidos en la iniciativa en comparación con propuestas anteriores.

“De salida te puedo decir que se ve mucho más viable que la propuesta anterior”, señaló López Tom, destacando la importancia de impulsar el rubro por su peso económico.

“Es necesario porque necesitamos reactivar el turismo y desarrollarlo más. El turismo ha demostrado ser una de las actividades que contribuyen al crecimiento económico”, sostuvo.

El presidente de la Apede calificó además como un acierto la restricción de ciertos beneficios fiscales.

“Me parece positivo que se haya eliminado a ciertos sectores porque no podemos tener carta abierta y debe haber un tipo de inversión por parte de la industria”, puntualizó, al tiempo que indicó que la Comisión de Turismo del gremio emitirá una evaluación integral en los próximos días.

Incluir tasas a inversiones

El presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), Aurelio Barría Pino, confirmó que el gremio ha seguido de cerca las discusiones del documento y confía en que las observaciones del sector privado sean tomadas en cuenta por los legisladores.

“Sabemos que ese proyecto está en evaluación. Con este proyecto se busca dinamizar al Caribe panameño”, destacó Barría Pino, resaltando el impacto territorial que se prevé generar en dicha región del país.

El presidente de la CCIAP explicó que el gremio mercantil ha mantenido presencia activa en las discusiones técnicas a través del director de su Departamento de Turismo, con miras a perfeccionar la norma.

Entre los aportes específicos impulsados por la Cámara, Barría Pino enfatizó la importancia de reconocer los compromisos financieros ya ejecutados.

“Hay iniciativas como las tasas para inversiones que se han hecho y que deben ser incluidas en el proyecto de ley para incentivar el sector”, puntualizó.

El empresario expresó optimismo respecto al diálogo con el Órgano Legislativo. “Creo que nos están escuchando y estamos atentos a que las recomendaciones puedan ser bien recibidas en la discusión de la ley”, dijo.

Norma

Panamá busca un nuevo régimen de incentivos para el desarrollo turístico, con vigencia hasta diciembre de 2036, para seguir generando empleo, ampliar la capacidad de alojamiento, desarrollar nuevas regiones turísticas, fortalecer el turismo comunitario y promover la sostenibilidad ambiental.

El proyecto expande el catálogo de actividades incentivadas más allá de los hospedajes convencionales, contemplando cinco ejes principales.

Nuevos establecimientos de alojamiento.
Modernización y remodelación de la planta turística existente (proyectos con inversiones superiores a $1 millón para ampliación, renovación tecnológica o infraestructura).
Nuevos productos y experiencias turísticas (museos interactivos, atracciones culturales, ambientales y centros de interpretación).
Turismo náutico y marinas.
Congresos, convenciones y eventos internacionales.

El proyecto contempla una diferenciación territorial para acortar las brechas de inversión privada.

El régimen con mayores beneficios estará enfocado en el Caribe panameño, donde los proyectos de hospedaje con una inversión mínima de $500,000 podrán optar por una exoneración del Impuesto sobre la Renta (ISR) y del Impuesto de Inmueble por un periodo de 15 años, además de facilidades en materiales de construcción y equipamiento.

Asimismo, se contemplan incentivos específicos para desarrollos fuera del distrito de Panamá con el mismo tope mínimo de inversión ($500,000), promoviendo encadenamientos económicos locales para guías de turismo, artesanos, productores, restaurantes y transportistas.

Para evitar distorsiones tributarias, el proyecto contempla mecanismos de fiscalización conjunta entre la ATP y el MEF, fianzas de cumplimiento, registro obligatorio de beneficiarios y auditorías costo-beneficio.

En caso de incumplimiento, simulación o uso indebido, el Estado podrá revocar los beneficios, ejecutar fianzas y cobrar los tributos exonerados.

La propuesta excluye expresamente de los beneficios fiscales a:

Desarrollos inmobiliarios residenciales o comerciales.
Centros comerciales.
Restaurantes independientes.
Marinas privadas.

Otro aspecto del proyecto de ley es la regulación tributaria para los alquileres turísticos de corta duración (comercializados a través de plataformas digitales o de forma directa). La iniciativa propone fijar una tarifa diferenciada del 15% del ITBMS para este tipo de arrendamiento.

Lo Nuevo