Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 14/12/2010 01:00
PANAMÁ. El consumo de carne de res en Panamá cada día va en aumento, mientras que la ingesta de carne de cerdo continúa en franco retroceso.
Lo anterior lo dejó en evidencia el informe de octubre de 2010 del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) sobre el sacrificio de ganado vacuno y porcino.
El análisis indica que en el décimo mes del año en el país se sacrificó un total de 31 mil 719 reses, en lugar de las 30 mil 618 bestias sacrificadas en el mismo período del año pasado, lo que representa una diferencia de mil 101 cabezas.
Las tres regiones en donde se mataron más vacunos fueron Las Tablas, provincia de Los Santos, seguida de las ciudades de David y Panamá, provincia de Chiriquí y Panamá, respectivamente.
Para el secretario Ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), Euclides Díaz, el aumento de sacrificio tiene que ver con que en nuestro país internamente hay un mayor consumo de la carne bovina.
Según el ganadero, los programas gubernamentales como 100 para los 70 han motivado a que las personas tengan un mayor poder adquisitivo para realizar más compras.
Mientras que el país, tanto en exportaciones e importaciones también registra incrementos interesantes en estos sectores.
CERDO
Al contrario del mercado vacuno, el sector porcicultor panameño está a la espera de que este mes aumenten considerablemente las ventas, debido a la celebración de las fiestas de fin de año.
En octubre, el INEC registró que se sacrificaron unos 34 mil 336 cerdos, mientras que en el mismo período del 2009, la cifra se ubicó en 36 mil 493 puercos.
Las tres regiones en donde se sacrificaron más los cerdos fueron en Las Tablas, provincia de Los Santos, seguido de los distritos de Arraiján y Panamá, provincia de Panamá.
Entre los factores que han afectado a la porcicultura local están las masivas importaciones de embutidos (jamones), adicional a la rebaja arancelaria que pasó de 70% a 40%.
Para Layonel Martínez, presidente de la Asociación Nacional de Porcinocultores de Panamá (ANAPOR), el declive en este negocio empezó con el incremento de precio de los combustibles a nivel mundial, además de la utilización de las materias primas para la alimentación de los cerdos (maíz y soja) para producir etanol y biodiésel.