12 de Ago de 2022

Internacional

Arrastra Costa Rica déficit en infraestructura educativa

SAN JOSE - La educación pública costarricense arrastra un déficit de inversión en infraestructura cercano a los 1.000 millones de dólare...

SAN JOSE - La educación pública costarricense arrastra un déficit de inversión en infraestructura cercano a los 1.000 millones de dólares, y es precisamente este el principal problema que señalan docentes y estudiantes, según lo revela el tercer informe Estado de la Educación.

La coordinadora de este estudio, Isabel Román, explicó a Xinhua que en esta ocasión se consultó a estudiantes y docentes de todo el país sobre qué entendían por "calidad de educación", y para sorpresa de los investigadores la respuesta más frecuente estuvo relacionada con la infraestructura, en especial, los baños.

Para Román, esto revela como el concepto de "calidad" en la educación costarricense apela a requerimientos "mínimos" que ya debieron ser superados hace tiempo, pero que evidentemente no lo están.

"Esos graves rezagos constituyen verdaderos pesos muertos para el sistema, el déficit acumulado en infraestructura, de más de 1.000 millones de dólares, que representa cerca del 3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), se viene arrastrando desde los años 90 (del siglo pasado)", comentó Román.

"Cada vez que hay una inundación, un aguacero fuerte, esos colegios y escuelas se destruyen, volverlas a construir es difícil, es uno de los temas más serios que tiene nuestro sistema educativo", añadió la investigadora.

Para Isabel Román, el hecho de que unos colegios estén en peores condiciones que otros, genera fuertes desigualdades a lo interno del sistema educativo, pues ya la educación no es igual para todos.

"Hay gran necesidad de aulas para asignaturas especiales. En bibliotecas tenemos solo un 35 por ciento de necesidades cubiertas en primaria, y 59 por ciento en secundaria, lo que nos dice que hay muchos sin acceso a este tipo de instalaciones", indicó.

En lo que respecta a gimnasios, solo un 40 por ciento de las escuelas primarias cuentan con uno, mientras que en secundaria la cifra es de apenas del 34 por ciento.

Similar es la situación con los laboratorios de ciencias, que en la educación primaria están presentes solo en el 3,8 por ciento de las instituciones, mientras que en secundaria están en el 28 por ciento de los colegios.

La investigadora señaló que en varios colegios, la falta de aulas hace que cada grupo de estudiantes se conforme con entre 35 y 39 alumnos, lo cual es inconveniente para el proceso educativo.

Al respecto, el ministro de Educación, Leonardo Garnier, reconoció a Xinhua que existe un déficit en el tema de infraestructura, pero destacó que durante su gestión la inversión en este sector se ha quintuplicado desde 2006.

De acuerdo con el ministro, se pasó de invertir 6.000 millones de colones al año (12 millones de dólares) en 2006, a un promedio de 30.000 millones (60 millones de dólares) en la actualidad, además de haber cuadruplicado la cantidad de metros cuadrados de infraestructura educativa, según datos del Colegio de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica.

"Por supuesto, las necesidades superan los recursos que podemos tener a pesar de haberlos cuadruplicado. Por esto hemos planteado la necesidad de recurrir a financiamiento de largo plazo, posiblemente mediante la figura del fideicomiso", explicó el ministro.

Garnier aseguró que actualmente tienen presentado un proyecto de ley en la Asamblea Legislativa, que permita el endeudamiento por 167.000 millones de colones (334 millones de dólares), para tratar de cerrar esa brecha, y negó que haya subejecución importante en ese sector.

La presidenta de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), Mélida Cedeño, concuerda con el informe Estado de la Educación en cuanto a que la falta de infraestructura es uno de los principales problemas para la educación costarricense.

"Hemos luchado durante muchos años para que se mejoren las condiciones, para que el joven se sienta bien y con los recursos óptimos para recibir los conocimientos con agrado; pero en la mayoría de los casos esas condiciones no se dan", comentó Cedeño.

La sindicalista aseguró que en varios lugares del país, los colegios están instalados en "galerones" divididos por paredes de cartón, por lo que el ruido de las otras secciones impide el desarrollo normal de una clase.

"No es posible que haya escuelas y colegios en condiciones paupérrimas, en galerones y tugurios. Se exige a los colegios públicos niveles de calidad similares a los de los colegios privados, pero no se les da las mismas condiciones", declaró Cedeño.