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01 de Apr de 2020

Internacional

Prevalece confusión sobre ganador de elecciones en Honduras

El derechista Juan Orlando Hernández, el virtual ganador de las elecciones de Honduras, gobernaría sin mayoría en un Congreso de integr...

El derechista Juan Orlando Hernández, el virtual ganador de las elecciones de Honduras, gobernaría sin mayoría en un Congreso de integración multipartidaria, confrontado al resurgimiento del liderazgo del derrocado Manuel Zelaya, clave para la gobernabilidad de este país de frágiles instituciones.

Tres días después de los comicios generales prevalecía la confusión: El tribunal electoral no declara presidente electo pero sí una "irreversible" ventaja de Hernández (34%) sobre la esposa de Zelaya, la izquierdista Xiomara Castro (29%), quien anunciará el viernes su posición ante lo que califica de fraude.

Universitarios continuaron este miércoles por segundo día consecutivo protestas en Tegucigalpa. Mientras tanto, las fuerzas empiezan a acomodarse en el tablero político con las primeras proyecciones de conformación del Congreso, de 128 curules, publicadas este miércoles con base en los informes del Tribunal Supremo Electoral (TSE)."Será un Congreso muy interesante que le puede dar al país un rostro distinto.

El futuro presidente no tendrá tan fácil el control, tienen que hacer negociaciones", dijo a la AFP Osman López, sociólogo y profesor de la Universidad Nacional.

El gobernante Partido Nacional (PN), de Hernández, tendría 47 diputados; Libertad y Refundación (Libre), de Zelaya, 39; el Partido Liberal (PL, derecha) 26; y el Partido Anticorrupción (PAC, centro derecha) 13. Tres partidos minúsculos, uno cada uno."Por primera vez va a existir una verdadera oposición ante el PN y el PL, que han actuado como socios en una cúpula que ha usufructuado del poder.

Esto ayudará al juego democrático", dijo a la AFP el analista político independiente Manuel Gamero.

En el actual Congreso, presidido y controlado absolutamente por Hernández, el PN tiene 71 diputados, el PL 55 y las otras tres fuerzas minoritarias se distribuyen 12 curules, lo que dada un control total al binomio conservador que ha gobernado a este país por más de un siglo.

Zelaya, el contrapeso que no pudo postularse a la presidencia porque en Honduras está prohibida la reelección, será diputado y es coordinador de Libre, partido que creó con los liberales que le fueron fieles y un frente de obreros, maestros y campesinos que protestaron cuando fue derrocado en un golpe de Estado el 28 de junio de 2009 por grupos militares y de derecha.

Para Gamero, Zelaya, de 61 años, tiene el reto de "evitar que su partido creado para la coyuntura de elecciones se desmorone y hacer una oposición inteligente", que ayude a transformar el país."Zelaya será pieza clave para poder coadyuvar a los grandes procesos que contribuyen a la vida política del país", afirmó López.

Bajo la presidencia de Hernández, de corte autoritario y de "mano dura", el Congreso aprobó con más de 100 votos casi todas las polémicas leyes que impulsó: las que profundizaron la militarización y el modelo neoliberal, y cambios en el Poder Judicial y la Fiscalía que minaron la independencia de poderes."Ahora tiene que haber un diálogo basado en principios democráticos en lugar de las negociaciones oscuras que se han venido tejiendo para controlar las instituciones y ponerlas al servicio de determinados intereses", afirmó López.

Casi un 45% de los 8,5 millones de hondureños vive con un dólar al día y un 71% en la pobreza. Honduras es el país más violento del mundo con 85 homicidios por 100.000 habitantes, y la economía afronta una crisis fiscal sin precedentes."La situación es crítica y el nuevo gobierno necesitará consenso nacional, pero va a ser difícil de lograr si se mantiene la tendencia a buscar soluciones por la vía de la imposición y afectando a los sectores más vulnerables. Podría haber una confrontación", comentó Gamero.Pero ante la nueva correlación de fuerzas, Hernández afirmó desde la misma noche de las elecciones que va a ir al Congreso a negociar. "Cuando se ponen por encima los intereses de Honduras es facilito", dijo.

Hernández está ya abocado, muy tempranamente, al traspaso de poderes y el enfoque del interés se ha inclinado habilidosamente a la composición del Legislativo entrante.

Gamero señaló que "la sola precipitación para instalarse en el trono refleja la línea de autoritarismo que se cierne sobre la sociedad hondureña, a la vez que pone en duda la posibilidad real de llegar a un acuerdo".

Para López, en la correlación de fuerzas que dejaron las elecciones "ninguno está en capacidad de dirigir al país a su propio antojo". Gamero advierte que si prevalece la "vía del autoritarismo" y la oposición liderada por Zelaya no maniobra con inteligencia Honduras se hundirá en la ingobernabilidad.