30 de Sep de 2022

América

Correa busca la reelección en Ecuador

QUITO. Los datos de los últimos sondeos señalan que Correa obtendría cerca de 50% de los sufragios, con una distancia de 20 puntos porc...

QUITO. Los datos de los últimos sondeos señalan que Correa obtendría cerca de 50% de los sufragios, con una distancia de 20 puntos porcentuales de su más cercano adversario, el ex presidente Lucio Gutiérrez (2003-2005). El magnate bananero Álvaro Noboa se ubicaría en tercer lugar, y en cuarto puesto, con 10% de intenciones de voto, estaría la postulante Martha Roldós, hija del ex presidente Jaime Roldós (1979-1981). Según la ley electoral, para ganar la Presidencia en primera vuelta se necesitan más de 50% de los votos, o más de 40% con una diferencia de 10 puntos porcentuales respecto de los otros candidatos.

ATAQUES Y POCO DEBATE

El marcado favoritismo de Correa impulsó a los demás postulantes, sobre todo a Gutiérrez, a centrar sus campañas en los ataques al mandatario. Varios aspirantes afirmaron que un segundo gobierno de Correa pondría fin a la dolarización de la moneda. También hubo dardos específicos al Ministerio de Salud Pública, protagonista de algunos de los logros que esgrime la administración de Correa.

Uno de los temas ausentes del debate fue el potencial impacto que tendría en este país la crisis económica internacional. El presidente ha insistido en que Ecuador tiene una economía estable, por lo que no lo afectará la crisis, ni se reducirá la inversión social. Gutiérrez, en cambio, opina que hay que reducir el gasto para enfrentar la crisis, porque el gobierno ha despilfarrado fondos públicos.

INCERTIDUMBRE EN LA ASAMBLEA

Las encuestas no arrojan resultados categóricos en cuanto a la distribución de poder que tendría la unicameral Asamblea legislativa. Los postulantes de la fuerza gobernante, el Movimiento Acuerdo País, carecen de la popularidad de Correa y muchos de ellos despiertan marcado rechazo. En septiembre de 2007, cuando se eligieron los representantes a la Asamblea Constituyente, Acuerdo País se alzó con 82% de los votos. Hoy, si bien algunas encuestas indican que Acuerdo País puede lograr 60 de los 126 escaños de la Asamblea, otros sondeos son menos optimistas.

Quienes aspiran a alcaldías y prefecturas también podrían perder en muchas ciudades y provincias. La segura reelección del derechista Jaime Nebot como alcalde de Guayaquil fortalecería a la derecha.

PÉRDIDA DE MOVIMIENTOS SOCIALES

El comportamiento del electorado podría ser muy diferente al de la consulta popular que aprobó la nueva Constitución, en septiembre pasado. Entonces fue fundamental la presencia de actores sociales y políticos para asegurar el éxito del proyecto constitucional. La participación de movimientos sociales, especialmente de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichua, la más importante de las organizaciones indígenas, resultó determinante para el resultado. En esa movilización jugó también un papel importante el ex presidente de la Asamblea Constituyente, Alberto Acosta, ahora distanciado de Correa por discrepancias políticas.

Ahora, varios de los sectores que apoyaron la Constitución, sobre todo el movimiento indígena, no respaldan al gobierno, con el que han chocado por sus políticas en minería y seguridad alimentaria.

SALUD, EL FUERTE DE CORREA

La mayor fortaleza de la campaña de Correa, entonces, es su popularidad, cimentada en las políticas sociales de su gestión, en especial en materia de salud. La extensión de la atención en salud a consecuencia de la gratuidad progresiva y de la mejora de los servicios fue una de las mayores banderas del oficialismo. En dos años, cientos de miles de ecuatorianos marginados de la atención sanitaria pudieron tener cobertura de salud pública. “La inversión social ha estado dirigida a los sectores más desprotegidos”, dijo Correa a IPS. “Se ha dado prioridad a lo social, y no al pago de la deuda externa”, aseguró Correa.

Para algunos actores sociales e intelectuales, tras los comicios llegará el momento de profundizar cambios políticos, sociales y económicos, utilizando las herramientas de la nueva Constitución. Pero todo dependerá de la correlación de fuerzas en el parlamento y el gobierno, así como en los ámbitos sociales.