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27 de Oct de 2020

América

G-20, árbitro de la economía mundial

PITTSBURGH. El G-20 concluyó ayer su tercera cumbre de jefes de Estado y de Gobierno con el firme compromiso de impulsar reformas que p...

PITTSBURGH. El G-20 concluyó ayer su tercera cumbre de jefes de Estado y de Gobierno con el firme compromiso de impulsar reformas que permitan “poner las bases para un crecimiento vigoroso, sostenido y equilibrado para el siglo XXI”, según la declaración final adoptada por los mandatarios.

Para desarrollar esta tarea, el G20 se constituirá en el “principal foro de cooperación económica a nivel internacional”, una iniciativa que va en detrimento del Grupo de los Ocho (EEUU, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Canadá, Italia y Rusia), que ha estado desarrollando este papel en los últimos 30 años.

Este movimiento en favor del Grupo de los Veinte (G-20), del que forman parte países como China, India, Brasil o México, demuestra la realidad de la nueva arquitectura internacional, y la influencia creciente de las economías emergentes.

“Queremos crecimiento sin ciclos extremos ( boom y crash ) y mercados que fomenten la responsabilidad, no la temeridad”, dice la declaración.

Entre sus propuestas, el G-20 recomienda que los países se doten de políticas macroeconómicas que fomenten la estabilidad.

También plantea que los organismos internacionales den una mayor participación a economías en desarrollo y cita en concreto al Fondo Monetario Internacional (FMI), donde los países ricos cederán un 5% de su capacidad de voto a las naciones emergentes que están infrarrepresentadas.

Los líderes del G-20 se comprometen a acabar con los “excesos” en el sector bancario, debido a que su “temeridad y ausencia de responsabilidad” condujeron a la crisis.

La declaración adoptada ataca los altos bonos de los directivos bancarios que, recomiendan, deben ser fijados por objetivos a largo plazo y vinculados al rendimiento de la entidad. No obstante, no impone límites, como defendía Francia, con la oposición de EEUU. Sí exige a las entidades financieras que se recapitalicen para mejorar su solvencia.

Otro de los mensajes claros de la cumbre es que “hay que evitar la retirada prematura de los planes de estímulo” que han puesto en marcha los países para incentivar la reactivación económica, aunque se comprometen a comenzar a preparar una “estrategia de salida” cuando sea oportuno.

Adicionalmente, piden que se reduzcan los “ineficaces” subsidios sobre el consumo de combustibles fósiles, que “minan los esfuerzos para combatir el cambio climático”.