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10 de Aug de 2020

América

La crisis política empeoró la recesión

TEGUCIGALPA. La crisis política hondureña que cumple seis meses sin perspectivas de alcanzar un acuerdo antes de la toma de posesión del...

TEGUCIGALPA. La crisis política hondureña que cumple seis meses sin perspectivas de alcanzar un acuerdo antes de la toma de posesión del nuevo mandatario, “amplificó” los efectos de la recesión global en el país, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

El golpe de Estado que derrocó a Manuel Zelaya el 28 de junio generó también un impacto en la economía del país centroamericano altamente dependiente de la ayuda exterior, dijo El Mundo.

OBSTÁCULOS PARA LOBO

“El nuevo gobierno deberá enfrentar una situación muy difícil. El país está sumido en una profunda polarización política y se observan fuertes restricciones a su crecimiento económico que derivan tanto de los acontecimientos ocurridos en 2009 como a factores estructurales de más largo alcance”, asegura el balance preliminar de la Cepal sobre la economía hondureña.

Porfirio Lobo, ganador de las elecciones del 29 de noviembre, en un proceso que no fue reconocido por la totalidad de la comunidad internacional, tomará las riendas del país en enero, en el contexto de una grave crisis económica.

La Cepal estima que el Producto Interno Bruto de Honduras culminará el 2009 en un retroceso de 3%, contrario a las estimaciones realizadas en julio que les pronosticaban un decrecimiento de 2.5%.

El cálculo es más pesimista al elaborado por el Banco Central de Honduras que prevé un dato negativo entre 1% y 2%.

EFECTOS DE LA RECESIÓN MUNDIAL

El BCH ya ha reportado los efectos en la actividad económica en el período enero septiembre, y destaca la contracción de 34.7% en la construcción, “afectada por falta de financiamiento y la disminución de entradas de capital a través de la inversión extranjera directa”, que según la Cepal registra una caída de 40%.

En general, la actividad económica hondureña se ha contraído 3.2%, hasta septiembre, lo que según el BCH “refleja los efectos negativos ocasionados por la recesión mundial, así como la incertidumbre generada por la crisis política interna”.

CESE DE AYUDA EXTRANJERA

El derrocamiento de Zelaya provocó el cese de la entrega de millones de dólares en ayuda internacional que llegaban al país desde la Unión Europea, Estados Unidos, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, entre otros.

“Ante la caída de los ingresos y la imposibilidad de conseguir financiamiento externo, se incrementó la deuda flotante y el endeudamiento interno”, concluye la Cepal y apunta que la deuda interna creció casi 80% al pasar de 3.5% del PIB en 2008 a 5.9% en 2009.

La falta de ingresos desde el exterior, también registrado en una baja de 11% en las remesas, empujó un mayor déficit gubernamental que pasó de 2.4% del PIB a 4.5%.

El G-16, grupo de países y organismos cooperantes con Honduras, pidió “a todas las partes involucradas” redoblar esfuerzos para resolver la crisis política y emprender un proceso de reconciliación.