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29 de Nov de 2020

América

Histórica asunción de Chinchilla

SAN JOSÉ. La socialdemócrata Laura Chinchilla Miranda, de 51 años, fue investida ayer como presidenta de Costa Rica y se convirtió en la...

SAN JOSÉ. La socialdemócrata Laura Chinchilla Miranda, de 51 años, fue investida ayer como presidenta de Costa Rica y se convirtió en la primera mujer que ostenta ese cargo en el país centroamericano.

La nueva mandataria, quien es la gobernante número 49 en la historia del país, dirigirá los destinos de Costa Rica hasta 2014 tras ganar las elecciones del 7 de febrero con un amplio margen y sustituye en el cargo a Óscar Arias, compañero de partido y de quien fue ministra y vicepresidenta.

LOS PRESENTES

Los presidentes que asistieron fueron de El Salvador, Mauricio Funes; Guatemala, Álvaro Colom; Honduras, Porfirio Lobo; Nicaragua, Daniel Ortega; Panamá, Ricardo Martinelli; Ecuador, Rafael Correa; Colombia, Álvaro Uribe, y México, Felipe Calderón.

También estuvo presente el presidente de Georgia, Mikheil Saakashvili, y el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón.

LOS DESAFÍOS

A Chinchilla le tocará gobernar con un Congreso un tanto dividido y sin mayoría absoluta, ya que sólo dispone de 23 de los 57 escaños. El opositor Partido Acción Ciudadana (PAC, centroizquierda) obtuvo un total de 12 escaños, por delante del Movimiento Libertario (socialdemócrata).

Chinchilla deberá cumplir sus promesas de campaña de eliminar la pobreza, potenciar el desarrollo tecnológico, mejorar las infraestructuras, reducir la burocracia que carcome al Estado costarricense y corregir las políticas medioambientales del gobierno de Arias.

Sin embargo, ha eludido hablar de reforma tributaria, lo que los analistas consideran imprescindible si quiere reducir el déficit fiscal del 5% del PIB que hereda del gobierno de Arias, luego de la crisis económica mundial.

LAS PROTESTAS

Por su lado en medio de una marcha pacífica integrada por trabajadores de los puertos del Caribe, miembros del Partido Socialista de los Trabajadores y estudiantes, en las cercanías del Parque La Sabana, donde se celebró el traspaso de poder.

Los organizadores de la marcha protestaban en contra de ciertas políticas del Gobierno saliente de Óscar Arias, que podrían ser mantenidas por Chinchilla, como un proyecto minero a cielo abierto en la zona norte del país, de la concesión de los puertos caribeños y un proyecto para establecer un salario único en el sector público.

Un total de cinco personas fueron detenidas tras enfrentarse a la Policía durante la manifestación que se realizó de forma simultánea a la investidura.

LAS PROMESAS

Chinchilla, prometió escuchar y deliberar con todos los costarricenses durante los cuatro años de su mandato.

“Constituye, más bien, un imperativo ético escuchar, poner oído atento y deliberar. Esta premisa orientará la acción de mi gobierno, guiada por ella, abriré las puertas a todas y todos los costarricenses”, dijo Chinchilla en su discurso.

“Al amado pueblo de Costa Rica y a quienes conviven con nosotros les reitero mi promesa de servirles con humildad, honestidad y firmeza”, agregó Chinchilla.