26 de Feb de 2020

América

Argentina, a cuatro días de una elección ya definida

PANAMÁ. Todos resignados. Así se muestran los opositores ante la ya segura reelegida presidenta Cristina Fernández de Kirchner en Argent...

PANAMÁ. Todos resignados. Así se muestran los opositores ante la ya segura reelegida presidenta Cristina Fernández de Kirchner en Argentina. Así se deduce de la frase más escuchada en el país del sur últimamente: ‘la Presidenta ya ganó’.

El oficialismo obtuvo en las primarias abiertas el 50% de los sufragios y puede que el próximo 23 de octubre repita una performance que, números más o números menos, le darán una indiscutible mayoría. Tan evidente es que ya se produjo el doble movimiento típico en situaciones predominantes: muchos que se habían ido del kircherismo, vuelven. Otros que nunca estuvieron se tientan a sumarse. Los que arremetían con furia ahora dicen que son la mejor opción no ya para gobernar el país, sino para garantizar el equilibrio parlamentario (se eligen simultáneamente presidente y legisladores nacionales).

Tal vez el dato más sobresaliente es que el peronismo, partido mayoritario durante los últimos 60 años, se reagrupa.

Ese es el panorama en la Argentina actual. Contra todos los pronósticos, luego de la muerte de Néstor Kirchner, Cristina logró el disciplinamiento del partido y el favor de la mayoría.

DISCURSO DERROTADO

Mientras el kirchnerismo construye un relato con pretensiones de hegemonía, la oposición intenta enebrar construcciones que ayuden a incitar el equilibrio.

Así, el hijo del bien ponderado expresidente Raúl Alfonsín, el radical Ricardo, apuesta a recoger el favor del pueblo con apelaciones a la conciencia republicana: ‘La gente va a votar por la UCR para que haya equilibrio en el Parlamento’, dijo en una recorrida por el conurbano bonaerense, bastión peronista donde se asienta la mayoría del electorado. Esa es la estrategia alfonsinista para arañar el segundo puesto, a sabiendas de que el primero no se discute: ‘Incluso quienes apoyan a Cristina Kirchner quieren algo de equilibrio. Y la mejor manera que tienen es apoyar a partidos que van a controlar al kirchnerismo’. ‘Ningún otro partido da garantías de independencia, no vamos a defraudar la voluntad de los electores’, insistió Alfonsín.

Hermes Binner, actual gobernador socialista de la influyente provincia de Santa Fe, fue la sorpresa de las internas abiertas y parece que lo será también el próximo domingo. En muy poco tiempo logró imponerse sobre sus adversarios del arco anti kirchnerista. La propuesta de este hombre moderado en las formas es precisamente esa, ni la máquina de impedir ni la sumisión al poder K: ‘Vamos a seguir trabajando para una propuesta diferente a la del blanco y negro’, prometió. Tal vez el más claro referente del discurso derrotado sea Eduardo Duahlde, ex presidente que pelea desde las huestes del peronismo disidente. A 4 días de las elecciones, Duhalde araña el cuarto o quinto lugar según los últimos sondeos, luego de quedar muy cerca del segundo en las primarias.

Alberto Rodríguez Saá (PJ) es el único que se aleja de la aceptación del perdedor, mientras una Elisa Carrió (CC) en caída libre intenta sobrevivir con la estrategia del fantasmas del chavismo: ’El domingo se elige quienes los van a defender del poder ilimitado que pretende el kirchnerismo’.