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19 de Apr de 2021

América

El plan de regular Internet

El duro discurso de la presidenta de Brasil Dilma Rousseff ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York denunciando el ...

El duro discurso de la presidenta de Brasil Dilma Rousseff ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York denunciando el espionaje electrónico de Estados Unidos en su país fue aplaudido por casi todos los asistentes, pero su propuesta de regular el internet debería ponernos muy nerviosos a todos. Durante su discurso de apertura de la Asamblea General de la ONU, el martes, Rousseff se refirió las recientes filtraciones del ex contratista de las agencias de inteligencia estadounideneses Edward Snowden, según las cuales el gobierno de Estados Unidos había interceptado comunicaciones electrónicas de altos funcionarios brasileños, incluyendo a ella misma, y de la empresa petrolera estatal de Brasil, Petrobras.

Aunque los funcionarios de Estados Unidos digan privadamente que todos los países - y no solo Estados Unidos - interceptan comunicaciones, y que Washington tiene la obligación ante sus ciudadanos de llevar a cabo actividades de inteligencia que los protejan de ataques terroristas, esos argumentos no son muy sólidos en el caso de Brasil.

A pesar de que la política exterior de Brasil suele estar alineada con regímenes dictatoriales, y de que la diplomacia brasileña brilla por su ausencia en la defensa colectiva de los derechos humanos y la democracia en otros países, es en el ámbito interno Brasil es un país democrático, y está muy lejos de promover o albergar a terroristas internacionales. Pero inmediatamente tras su denuncia del espionaje estadounidense, Rousseff prosiguió su discurso diciendo que el mundo necesita ‘mecanismos multilaterales’ para regular el internet, y que la ONU debería estar a la cabeza de ese proyecto.

El problema de esa propuesta es que Brasil, junto con Rusia, Sudáfrica e India, han estado haciendo propuestas de regular internet desde 2005, y en general esas propuestas son aterradoras, dicen los defensores de la libertad de expresión. Muchas de estas propuestas conducen a la censura, señalan.

En diciembre pasado, en una importante Conferencia Mundial de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) de la ONU, celebrada en Dubai, los países que piden regulación de internet —encabezados por China y Rusia— propusieron una resolución destinada a regular ‘la masa de información electrónica no solicitada’, o los e-mails ‘spam’.Pero Estados Unidos y varios países europeos objetaron esa propuesta, argumentando que la interpretación que hacen China y Rusia de ‘spam’ podría llevar a la censura de contenidos.

Varios expertos en la defensa de la libertad de expresión me dicen que las propuestas de Brasil para regular el internet no son tan extremas como las de Rusia y China. Sin embargo, no dejan de resultar potencialmente preocupantes, afirman.’El intenet funciona mejor bajo un sistema de gobierno descentralizado que incluya la participación de expertos, defensores de los derechos humanos y miembros de la comunidad técnica’, dice Emma Llanso, del Centro para la Democracia y la Tecnología.

Mi opinión: La propuesta de Rousseff de crear ‘mecanismos multilaterales’ destinados a regular internet no debería ser automáticamente desestimado, porque hay algunos aspectos de internet —como el espionaje electrónico, la pornografía infantil o el fraude financiero— que necesitan de alguna forma de supervisión internacional. Pero dejar la regulación en manos de la ONU permitiría a China, Rusia y sus aliados hacer en el extranjero lo que hacen en su ámbito nacional: censurar lo que la gente puede leer o ver en internet.

Por tanto, dejar que la ONU tome el liderazgo en esta materia le daría demasiado poder a los gobiernos, y demasiado poco a las organizaciones de defensa de la libertad de información y a la sociedad civil en general. Sería el principio del fin de la libertad de expresión en el ciberespacio.

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